Jon Rahm, de cómo el genio de Barrika se convirtió en el titán de Torrey Pines
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Un triunfo histórico

Jon Rahm, de cómo el genio de Barrika se convirtió en el titán de Torrey Pines

Jon Rahm se transformó en el primer español en ganar el US Open en 120 años de historia en un campo talismán para él. Aprovechó para dedicar la victoria a Severiano Ballesteros

placeholder Foto: Jon Rahm disfruta del trofeo que le acredita como campeón del torneo. (Reuters)
Jon Rahm disfruta del trofeo que le acredita como campeón del torneo. (Reuters)

Hay muchos momentos que definirán el histórico triunfo de Jon Rahm en el US Open, siendo el primer español que lo conquista. Pero, sin duda, para la Historia (con mayúsculas), quedarán los putts en el 17 y 18 que le hicieron campeón de este mayor. El golf le debía una. Un par de semanas antes el destino le arrebató una victoria en el Memorial cuando en medio del recorrido un médico se le acercó y le informó de que había dado positivo por Covid. Lideraba el torneo con una ventaja que no hacía dudar de su triunfo, hasta que un PCR le dejó fuera. Sin embargo, Jon no se derrumbó: "Soy un gran creyente en el karma. Después de lo que sucedió en el Memorial, me mantuve muy positivo sabiendo que iban a suceder grandes cosas. No sabía qué, pero estábamos llegando a un lugar donde obtuve mi primera victoria y es un lugar muy especial para mí y mi familia. Sentí que las estrellas se estaban alineando".

placeholder El español celebra su triunfo. (EFE)
El español celebra su triunfo. (EFE)

El de Barrika llegaba a Torrey Pines, donde en 2017 logró la victoria en el Farmers Insurance Open 2017; el primer título profesional en el PGA Tour de los seis que ya acumula. Allí dejó otro putt con doble caída que figura en su catálogo de golpes mágicos. Jon sabía que llegaba a un campo en el que se sentía cómodo. Y cuando salió el último día a completar el recorrido, sabía que tenía el triunfo en sus manos. No dudó en la elección de los palos y tomó siempre las decisiones correctas. Aseguró cuando debía, rodeado de bunkers y agua, y arriesgó en el momento justo. Los birdies en el 17 y 18 evidenciaron que las manos de Rahm están a la altura de la cabeza de un golfista que a sus 26 años gana su primer grande en uno de los torneos más competidos de los últimos años.

El primer español en vencer en 120 años

La última jornada arrancaba con todos los peces gordos en el estanque. Varios ganadores de mayors del circuito optaban a la victoria, y entre ellos aparecía la figura de Rahm, al que la prensa estadounidense ha bautizado ya como 'El Titán de Torrey Pines'. DeChambeau se descolgó con dos bogeys seguidos a los que sumó un doble bogey, Hughes se dejó sus opciones en un árbol, Morikawa encadenaba bogey con doble bogey, McIlroy la enterró en un búnker, Henley enlazó tres bogeys, hasta cinco sumó Wolff... Todos menos Rahm, que salió "a disfrutar porque poco tenía que perder".

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Rahm posa con el trofeo. (EFE)

Su cuarta vuelta al circuito con un registro de 67 golpes (-4), siendo el mejor de la jornada con dos birdies en los dos últimos hoyos, no solo delataban que Rahm atraviesa por un momento dulce de juego, como ya se adivinaba en el Memorial antes de que el Covid le retirase. Esa tarjeta confirma que estamos ante un golfista llamado a hacer historia. A sus 26 años, el vasco se aúpa de nuevo al número 1 de ránking mundial y lo hace acordándose del hombre que abrió camino a toda su generación: "Esto definitivamente es para Severiano. Sé que hablamos mucho de 'Seve' en el Masters, pero sé que él quería ganar este torneo sobre todo".

Jon comenzó fuerte, con birdie en el 1 y en el 2, frenando la euforia en el 4 con un bogey. Aunque el hoyo que disparó las alarmas entre sus rivales fue el 9, donde rozó una valla en la salida, pero acabó restando un golpe al hoyo tras cuatro pares seguidos. Emocionante conquista a mitad de recorrido. Eso le dio fuerzas para seguir peleando con un campo talismán en su corta carrera como golfista.


Louis Oosthuizen se debatía entre palos en la salida del 17, aún impactado por el birdie que Rahm había logrado en ese mismo hoyo, uno de los más difíciles no del campo sino del circuito, según calificaban los medios. Y Jon paseaba por la casa club con su hijo Kepa en brazos a la espera de la resolución del torneo. Precisamente este domingo se celebraba el tradicional Día del Padre en Estados Unidos y el vizcaíno lo disfrutaba estrenando paternidad a sus 26 años.

Minutos antes, cuando Jon ponía el colofón a su recorrido con otro gran birdie en un par 5 al que todos aspiraban a rebajarle un golpe, recibió el abrazo emocionado del hermano de Phil Mickelson, Tim, quien fue su entrenador de golf universitario en Arizona State. Rahm le dijo a Tim: "Creí en ello". Y terminó el recorrido líder gracias a ese birdie que metía toda la presión a un Oosthuizen que aún tenía que superar las penalidades del 16 y 17, dos hoyos complicados.

placeholder Rahm, en plena acción. (Reuters)
Rahm, en plena acción. (Reuters)

El ganador del Open Británico de 2010 se complicó la vida en el 17, al que doblegó dejándose un bogey. Y eso le obligaba a sumar un eagle en el 18. Una empresa imposible con un golpe a 100 metros de bandera que tenía que embocar. Cuando se confirmó la victoria del genio de Barrika, Jon miró al cielo y se lo dedicó a Seve, "el torneo que él siempre quiso ganar". Luego se marchó a celebrarlo con Kepa Cahill Rahm, su hijo, y con su madre Kelley. Como le dijo Oosthuizen al finalizar su recorrido, "no hay mejor forma de celebrar tu primer día del padre que con tu hijo y con tu primer mayor".

Lo que no dijo el sudafricano, pero ya hay apuestas cruzadas en el circuito, es cuántos 'grandes' ganará este vasco de 26 años que este domingo grabó en el palmarés del US Open el primer triunfo español en 120 años. Severiano sonreirá allá arriba viendo ganar a este Jon Rahm que mezcla el talento de Ballesteros, con el carácter de Nadal o la determinación de Alonso. Hay campeón para rato. Hay golf para rato.

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