1.750.000 dólares de premio

Rahm supera su cólera y gana con un 'putt' de 20 metros el torneo más difícil en 20 años

El golfista de Barrika completa un fin de semana fabuloso en Illinois, supera un despiste infantil y se lleva el segundo 'playoff' de la FedEx Cup ante Dustin Johnson, Nº 1 mundial, que parecía intratable

Foto: Grito de Rahm tras embocar su 'putt' en el hoyo de desempate. (Efe)
Grito de Rahm tras embocar su 'putt' en el hoyo de desempate. (Efe)

El sábado pasado, en el hoyo 5, después de dos días y cuatro hoyos de penuria en el complicadísimo campo de Olympia Fields Country Club (Illinois, EE.UU.), Jon Rahm cometió un error propio de un niño de diez años: se olvidó de marcar su pelota en el ‘green’, como manda el reglamento, y fue penalizado con un golpe de más por un despiste impropio de un profesional. En ese momento Rahm estaba con +7 en el campo, muy lejos de los puestos de honor de un BMW Championship que comandaba con creciente autoridad Dustin Johnson, número uno del mundo, el mismo jugador que había ganado una semana antes en el Northern Trust.

Podía esperarse que el español fuera víctima de una rabieta, como en sus primeros años como profesional, pero su cambio mental es ya indiscutible: “Parece que eso fue hace tanto tiempo ya...”, dijo emocionado nada más embocar su extraterrestre ‘putt’ de más de 20 metros y ganar el torneo. “Traté de no pensar en ello, metí el ‘putt’ de bogey y seguí jugando”. No aparecieron ni la desconcentración ni el temido enojo.

Rahm gestó a partir de ese momento una remontada asombrosa en el torneo de la PGA con peor puntuación que se registra en su historia (exceptuando los cuatro ‘grandes’): el español y Johnson llegaron al ‘playoff’ de desempate con apenas cuatro golpes bajo el par después de 72 hoyos jugados. (Un promedio de 71,4 golpes por un recorrido con par 70). El +5 de Rahm en la primera jornada es la peor puntuación inicial de un golfista que haya conquistado un campeonato tres días después (honor que comparte con otros cuatro jugadores).

El jugador de Barrika fue, como acostumbra recientemente, de menos a más en el torneo. Tras un jueves y un viernes imposibles en el que casi todos los jugadores se pelearon con unos ‘greenes’ muy duros que impedían parar la bola en su caída, la lluvia del viernes por la noche ablandó notablemente la hierba segada. El sábado de Rahm, contando incluso con su error infantil, fue un auténtico ejemplo de lo que los anglosajones llaman ‘Moving Day’: ascender en la clasificación para afrontar el domingo con alguna oportunidad de triunfo. Firmó la mejor tarjeta del día (-4).

El domingo, Rahm entregó la mejor tarjeta de todo el campeonato (-6) y sobrepasó a un Johnson que había comenzado de forma intratable (tres ‘birdies’ en los primeros cuatro hoyos) y se paseaba por el campo con una confianza insultante. El estadounidense, número uno del mundo y de la FedEx Cup, tuvo un error en el hoyo octavo y empezó a sentir el aliento de Rahm, el joven chileno Joaquín Niemann (de excelente torneo) y Hideki Matsuyama en el cogote. El español siguió haciendo ‘birdies’ y llegó a la casa club líder en solitario. De no ser por ese lapsus, habría firmado 39 hoyos consecutivos sin un solo ‘bogey’ en un campo en el que sólo bajaron del par cinco de los 69 golfistas participantes (los 69 mejores de este año en el circuito estadounidense). Rahm (el segundo mejor golfista del mundo actualmente) hizo diez bajo par el fin de semana.

Johnson y Rahm, en el 'green' del desempate. (Efe)
Johnson y Rahm, en el 'green' del desempate. (Efe)

Duelo de 'putts'

Cuando el español parecía tener el torneo ya en el bolsillo, Dustin Johnson (‘DJ’) embocó un ‘putt’ de 10 metros en el difícil hoy 18 para forzar el desempate. Rahm, que se había ido al campo de prácticas para mantener la tensión, escuchó la ovación. Esperó a que el americano firmase su tarjeta y se desplazaron ambos en sendos ‘buggies’ a la salida del 18 nuevamente. Rahm salió mal y terminó en la hierba alta, parecía tener el hoyo perdido. Y entonces sacó la fibra de campeón: embocó el ya célebre ‘putt’ de 20 metros, con varias caídas y desniveles, dejando estupefacto al propio Johnson y produciéndole un estallido de euforia.

El americano no pudo con su ‘putt’ y Rahm llega al ‘playoff’ final de la FedEx Cup, que se disputará esta semana en Atlanta, en segunda posición, a sólo dos golpes de ‘DJ’. Si le gana, se embolsará 15 millones de euros. La de este domingo es su quinta victoria en el circuito americano: la última vez que ganó, este mes de julio, también había recibido un golpe de penalidad por mover su bola sin querer. Una casualidad que confirma la consolidación de Rahm: en un juego tan mental como el golf, el control de su ira le ha convertido definitivamente en uno de los mejores jugadores del mundo (que el próximo domingo podría volver a ser oficialmente el mejor). Muy pocos golfistas son capaces de sobreponerse a un error tan absurdo como el del sábado, después de dos días horribles, y terminar ganando a los mejores del mundo en uno de los campos más difíciles del globo.

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