el circuito europeo, clave para la financiación

España tendrá el mejor golf, pero no todos los golfistas españoles quieren aprovecharlo

Jon Rahm y Sergio García serán de la partida en Valderrama, pero otros como Rafa Cabello o Pablo Larrazabal han declinado participar a pesar de haber presionado para que se celebrase el evento

Foto: John Rahm y Pablo Larrazabal. (EFE)
John Rahm y Pablo Larrazabal. (EFE)

El golf es uno de los deportes que más dinero mueve, tanto entre profesionales como en simples aficionados. Esta semana el ganador de los play-off FedEx ganará diez millones de dólares, uno de los mayores premios que se reparten por cualquier competición. Eso es un motivo de orgullo para la disciplina, que vive en un continuo crecimiento, pero en ocasiones también es un problema, especialmente para los organizadores.

Hubo un tiempo en el que España llegó a tener siete torneos en el calendario del circuito europeo. Hubo un tiempo, claro, en el que España tuvo dinero. Ese tiempo no es ahora. El año pasado se celebró el Open de España, pero cuando terminó las dudas de si podría haber un gran torneo en el país en 2017 fueron muchas. Reale, patrocinador durante tantos años, no podía aportar. Las arcas públicas, en su día motor del deporte en España, tampoco estaban para grandes fastos. El dinero no aparecía por ningún lado.

La cuestión preocupó también a los rectores del circuito europeo. Una temporada sin España es también un problema para la credibilidad del calendario. Sí, habrá dinero en Dubai, que cada vez más se apodera del entorno, y en China, que va despertando a este deporte. Pero el golf, deporte de tradiciones, no quiere dejar de estar en sus feudos mas carismáticos. El país de Seve Ballesteros, el que casi obligó al golf a abrirse al mundo y dejar de ser algo estrictamente anglosajón, no podía quedarse fuera de todo esto.

"No ha sido nada sencillo sacarlo adelante, el European Tour ha hecho lo posible para que se mantuviese un torneo que lleva casi 40 años, ha sido un gran esfuerzo", explican desde la organización. Además de la propia PGA europea ha sido clave el apoyo de la Junta de Andalucía. No se llamará Open de España, como era antes, sino Andalucía Valderrama Masters, pero en esencia será lo mismo, lo que se ha estado un año entero buscando y, en muchas ocasiones, se pensó imposible: un torneo en España.

La incertidumbre, que ha sido lo cotidiano en estos últimos meses, ha provocado algunas situaciones muy poco agradables para el golf español. Los jugadores nacionales, por descontado, quieren un torneo en casa. Tienen, además, motivos para reclamarlo, pues son contadas las temporadas en las que brillaron más en este deporte. Sergio García ganó el Masters de Augusta, Jon Rahm ha sido la sensación de la temporada pero, más allá de ellos dos, son muchos los que han brillado. Otaegui, Qurós o Rafa Cabrera han conseguido ganar torneos, cuajando así un sensacional tiempo para el golf español.

Pablo Larrazabal. (EFE)
Pablo Larrazabal. (EFE)

El enfado de Larrazabal

La ausencia de cita en España enfadó a muchos, que no tuvieron la paciencia suficiente para esperar el milagro que terminó llegando. El caso más evidente es el de Pablo Larrazabal, que se ha expresado en twitter en varias ocasiones al respecto, criticando la ausencia de una cita en el calendario Europeo.

Larrazabal recordaba que este año es histórico y que el esfuerzo que los golfistas nacionales no iba a ser recompensado. También el de los aficionados que, lógicamente, preferirían tener una oportunidad de ver en casa a los ídolos. "Solo cuatro países con tres jugadores entre los 50 primeros del mundo ¿y seguimos sin torneo?", decía a principios de año el golfista. En una de esas la federación española llegó a contestarle. "Se necesitan más de dos millones de euros, gracias por tú interés". Mal ambiente cuando todo parecía perdido.

La situación se recondujo, pero las sorpresas no terminaron ahí. Después de las quejas de los jugadores por la ausencia de torneo ahora la sorpresa llega desde el otro lado ¿por qué no estarán todos los jugadores españoles apoyando la cita? Porque sorprendió a muchos ver como Rafa Cabrera-Bello, uno de los jugadores españoles más destacados, ha decidido que tiene más sentido que participe en un nuevo torneo de la PGA en Corea que en este español. Y no es el único caso.

Está por confirmar su ausencia, pero lo más probable es que Pablo Larrazabal no dispute el Andalucía Valderrama Masters. Sí, es el mismo jugador que en febrero se quejaba amargamente de la mala situación del golf en España y que pedía que se hicieran esfuerzos para que el Open no muriese, era él quien hostigaba a la federación porque no encontraba la manera de llevar a cabo el torneo. Pero ha decidido que su calendario, a pesar de todo, no tiene que pasar por España. Lo explica en su blog de Ten-Golf, donde contaba que, para cumplir su difícil objetivo de estar en la Ryder, ve conveniente escoger otras rutas.

Sergio García. (EFE)
Sergio García. (EFE)

Con Rahm y con Sergio

Hay cierta decepción en Valderrama. Se esperaba que, tras tantos meses de intentos, el torneo tuviese a todos presentes y compitiendo. No será así, pero eso no le quita fuste a la cita. Al fin y al cabo quienes sí estarán son Sergio García y Jon Rahm o, por decirlo de otra manera, los dos golfistas que han marcado la agenda española en el último año.

Sergio lo hace como campeón de un grande, por fin, pero no solo con eso. Su fundación benéfica apoya la cita y él mismo hará de anfitrión del Andalucía Valderrama Masters. "Me alegré mucho cuando me dijeron que volvíamos a jugar el Masters y que contaban con mi Fundación. Estoy seguro de que va a ser un gran torneo y, como anfitrión, animo a todos los aficionados a que vengan a disfrutarlo, porque será muy bonito ver a todos los jugadores españoles en un escenario tan especial", explicaba el de Castellón el día que se reveló su participación en el torneo.

En cuanto a Rahm, es volver a España. Él tiene formación estadounidense, pero es de Bilbao y si juega al golf es, en parte, por la Ryder de 1997 que se celebró en Valderrama. Lo cuenta el padre del artista, Edorta: “Tengo un grupo de amigos de Bilbao con los que hago mucho deporte, jugábamos al pádel, esquiábamos, etc. Dos de ellos fueron a la Ryder Cup gracias a una invitación y volvieron alucinados, no tenían ni idea de golf pero contaron que fue muy emocionante. Dos años después, Eduardo Celles abrió su escuela de golf en Bilbao y nos apuntamos. En 2003 comenzaron a jugar mi mujer, Ángela, y mis hijos Jon y Eriz”. Se espera, por supuesto, que la familia Rahm y los amigos desembarquen en Cádiz para animar a la estrella.

Los protagonistas son los golfistas, siempre es así, pero en este caso concreto no se debe minusvalorar el campo. Valderrama es la mejor tradición, un campo precioso, único en el mundo. El primero que tuvo una Ryder europea fuera de la islas británicas

“De Valderrama me gustan todos los hoyos, cada uno tiene su atractivo. Es un campo que te exige mucho y no te permite un respiro, te hace pensar y mantener la concentración desde que te colocas en el tee del uno. Tienes que poner la bola en el sitio correcto y requiere paciencia, sabes que vas a cometer algún error pero deben ser los mínimos. Creo que todos lo jugamos con mucho respeto”, lo presenta Sergio García. "Es uno de los mejores diseños que he visto en mi vida, visualmente es precioso y está cuidado de una manera maravillosa. No hace falta que los campos midan 10.000 metros para ser exigentes. Valderrama me parece divertidísimo, te hace pensar y jugar todo tipo de golpes y, si fallas, te la puedes jugar. Te mantiene en vilo”, remata Rahm.

Pues ese campo, único, y esos jugadores, de casa y brillantes, son el menú que ofrece un torneo que existe gracias al esfuerzo y el cariño de mucha gente. No estarán todos, pero los que están a buen seguro darán un espectáculo a la altura de las expectativas.

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