Ya no hay manta que tape a Oyarzabal: es el secreto de De la Fuente con España para el Mundial
La Selección cumplió con las expectativas para sellar su presencia en la próxima Copa del Mundo, en un partido ramplón, pero donde volvió a aparecer el jugador más en forma
Oyarzabal, tras marcar su gol ante Turquía. (EFE/José Manuel Vidal)
La Selección española consiguió la clasificación al Mundial de EEUU, aunque se quedó con cierto regusto amargo en su último partido de la fase de grupos frente a Turquía (2-2). El equipo nacional había firmado una fase perfecta, donde sumaba cada partido no solo por victorias, sino por goleadas. Pero, ante el conjunto otomano y en casa, sufrió de lo lindo para rascar un empate final. Y, como no podía ser de otra manera, vino de la mano del jugador más en forma: Mikel Oyarzabal.
Con una media de casi cuatro goles por partido y sin encajar un tanto en los cinco enfrentamientos anteriores, el combinado de Luis de la Fuente afrontaba el choque de La Cartuja con la intención de cerrar un periplo perfecto y, así, certificar la clasificación a la Copa del Mundo. Todo apuntaba a que ese sería el camino a seguir cuando, a los cuatro minutos, Dani Olmo adelantaba a la Selección. Pero ni mucho menos: España iba a tener que trabajar hasta el final para evitar la derrota.
Los tantos de Gul y Özcan provocaron que España tuviera que remontar. Es cierto que la relajación antes del choque era evidente, pues España solo se quedaría sin plaza fija al Mundial si perdía por 0 a 7 y, por ello, de inicio hubo numerosas rotaciones sobre el césped. También por parte de Turquía, pero los otomanos supieron poner a la Selección contra las cuerdas que, pasada la hora de partido, se volvía a poner el mono de trabajo. Y, entonces, volvió a aparecer el de casi siempre.
Oyarzabal, a pesar de no tener ese cartel de megaestrella ni de futbolista diferencial, sigue demostrando, sin decir una palabra más alta que otra, que es el jugador más importante de la Selección de cara en los últimos metros. De hecho, los números hablan por sí solos y su gol frente a Turquía le sirvió para conseguir un récord histórico con el combinado nacional: se convirtió en el primer jugador de la historia en 105 años en marcar o dar una asistencia en 9 partidos seguidos con España.
El delantero de la Real Sociedad ya había entrado en la historia de la Selección, pues no en vano fue el autor del gol decisivo ante Inglaterra que le dio a nuestro país su cuarta Eurocopa. Pero, ahora, confirma que sigue rompiendo registros y que su estado de forma no es flor de un día. Ese cambio de posición, auspiciado por De la Fuente, en el que ha abandonado la banda para ocupar el espacio de delantero, le ha hecho crecer exponencialmente. Y los resultados son evidentes.
Esta racha la inició con un doblete ante Países Bajos en los cuartos de la Nations League, torneo donde dio dos asistencias ante Francia en las semis y marcó un gol en la final ante Portugal. Y en la fase de clasificación ha sido perfecto: marcó ante Bulgaria en Sofía, dio tres asistencias ante Turquía en Konya, volvió a anotar ante Georgia y Bulgaria en España para, en el último bloque de partidos, hacer un doblete más asistencia en Tiflis y anotar el último gol en La Cartuja.
En este parón de selecciones, España ha demostrado que es capaz de hacer buen juego aun sin contar con sus mejores jugadores. Y es que De la Fuente no tenía a Carvajal, Rodri, Lamine Yamal ni Nico Williams, entre otros, posiblemente cuatro de los jugadores más conocidos a nivel internacional. Pero sí estaba alguien que, sin tener tanto cartel, siempre aparece en los momentos importantes: un Mikel Oyarzabal que ya es una pieza fundamental del equipo español.
A sus 28 años, el eibarrés se ha consolidado como una pieza básica de la Selección. En esta convocatoria ha cumplido medio centenar de partidos con España y ya suma 22 goles con el combinado nacional, que le convierten en el duodécimo jugador con más goles de la historia del equipo. Pero su paso adelante ha llegado en los últimos meses, donde ha abandonado de forma definitiva la banda para ocupar el centro del área, donde es mucho más resolutivo.
Oyarzabal no solo confirma que tiene gol, sino que sabe intuir dónde va a caer la jugada, a qué zona va a ir el balón y es capaz de encontrar los espacios en la zona más compleja del campo. Su inteligencia para entender cuál es el mejor lugar para dar continuidad a la acción de ataque le han convertido, por méritos propios, en el delantero centro de España, por delante de Ferran Torres o Álvaro Morata. De la Fuente ha acertado de pleno y Oyarzabal ha respondido. Es el gran secreto de España.
La Selección española consiguió la clasificación al Mundial de EEUU, aunque se quedó con cierto regusto amargo en su último partido de la fase de grupos frente a Turquía (2-2). El equipo nacional había firmado una fase perfecta, donde sumaba cada partido no solo por victorias, sino por goleadas. Pero, ante el conjunto otomano y en casa, sufrió de lo lindo para rascar un empate final. Y, como no podía ser de otra manera, vino de la mano del jugador más en forma: Mikel Oyarzabal.