Vigo, tantas luces por Navidad, como sombras en su candidatura para albergar el Mundial 2030
Un informe del concello vigués al que ha tenido acceso este diario retrata a su alcalde, Abel Caballero, en sus ataques a Rafael Louzán, presidente de la RFEF, que le califica de populista
"Estábamos entre las elegidas y, en dos días, Vigo se cae. Cuando luego hemos visto cómo fue la reunión y a quién se le mandó el listado... ¡Esto empieza a ser un escándalo!". Abel Caballero, alcalde de la mencionada ciudad gallega, no desperdició la chapuza de la comisión creada por Luis Rubiales con vistas al Mundial 2030 desvelada por El Mundo, para cargar contra Rafael Louzán, quien fuera su rival político al frente de la Diputación de Pontevedra y ahora preside la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
Primero lo hizo en los micrófonos de la Cadena Ser y siguió en una entrevista concedida al citado diario. "Voy a defender esta ciudad con uñas y dientes porque creo que nos quitaron ilegítimamente de esa lista. Voy a defender a Vigo con todas las armas democráticas que estén a mi alcance. La Federación ha quitado a Vigo cien millones de euros", aseguró Abel Caballero, en su búsqueda de provocar un incendio y, prueba de ello, añadir un desafiante "Louzán está callado, ¿a qué teme?".
Pues bien, el presidente de la RFEF quiso aprovechar su asistencia un día después a la presentación del Observatorio del Deporte Femenino para responder a Caballero con contundencia. Lo hizo ante la insistencia de los medios, pues su intención era poner el foco en el asunto que se trataba en el acto celebrado en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). No en vano, fue ahí donde anunció que España pedirá el Mundial femenino de 2035, junto a Portugal y Marruecos.
"Es un alcalde populista, que siempre lleva todo al terreno político", respondió Rafael Louzán a Caballero tras acusarle este de estar callado
"Es un alcalde populista, que siempre lleva todo al terreno político", dijo Louzán sobre su paisano. "Está en su salsa con una polémica interesada, pues yo llegué a la presidencia de la RFEF el 16 de diciembre del año pasado y lo publicado corresponde a junio del 2024", añadió el gallego. "Le tengo que recordar que lleva 15 años para reformar Balaídos y sabe que la FIFA exige una equivalencia de 43.000 espectadores para que pueda ser sede mundialista", sentenció.
Aprovechando la publicación de una grabación que tuvo lugar en una chapucera reunión de la ya extinguida Comisión para el Mundial 2030 de la RFEF creada por Luis Rubiales, pues cabe recordar que a los despidos de Fernando Sanz y Jorge Mowinckel, se ha unido la reciente dimisión de María Tato, Abel Caballero sacó pecho diciendo que "presentamos un proyecto magnífico, extraordinariamente bueno y para competir con los mejores del mundo".
Una financiación sin justificar y los recelos del CSD
Claro que soflamas como estas no coinciden con las repuestas que el Concello de Vigo dio a la RFEF sobre las inversiones en los estadios que se les pidió a todas las ciudades que quieren ser sede del Mundial 2030. Así, a la pregunta de qué instituciones o empresas financian la intervención, en qué plazos y con qué fórmulas, la respuesta fue que "se centra en una cofinanciación conjunta: 50% Xunta de Galicia, 35% Diputación Provincial de Pontevedra y 15% Ayuntamiento de Vigo".
Sin embargo, según mantienen en la RFEF, aunque los miembros de la comisión que ejerció de interlocutora con los ayuntamientos ya no están, para dar esta respuesta, el Concello de Vigo no tenía el visto bueno de Xunta y Diputación. Además, a los responsables del CSD nunca les pareció serio este cuestionario solicitado, pues, como sucedió en el caso de esta ciudad gallega, no ofrecía las garantías suficientes que toda financiación requiere.
Sirva el ejemplo de que, a la pregunta de '¿Pueden aportar algún certificado (presupuestos municipales, depósito económico, certificación de CVC, etc.) que acredite esa capacidad económica?', la respuesta del ayuntamiento de Vigo quedó en blanco. Lo mismo que cuando les solicitaron describir los aspectos básicos de la intervención a realizar, especificar el importe de las actuaciones a realizar o desglosar las principales partidas de gasto: por ejemplo, construcción, estudios técnicos o arquitectónicos, servicios de mantenimiento o reparación, etc.
Vigo no aportó a la RFEF ningún certificado que acreditara su capacidad económica o aspectos básicos de la intervención a realizar
Después de esto, y sin olvidar nunca que la última palabra la tiene FIFA, solo puede interpretarse como una maniobra política que Caballero pregunte "¿dónde está la deliberación que tuvieron para cambiar las puntuaciones? ¿Quién las decidió? ¿Cómo se aplicaron? ¿Quién las firmó?", y reclame "las actas de todas las reuniones y las puntuaciones de todos los apartados de todas las ciudades candidatas".
¿De verdad cree el primer edil de Vigo que Balaídos ha podido estar en algún momento delante de Anoeta? Aunque la grabación, una traición en toda regla, desnuda el modus operandi del rubialismo, solo fue "una confusión", como reconoció María Tato. Confusión que, por cierto, también pasó con La Rosaleda y Cornellà El Prat y nadie ha levantado la voz en Málaga. Basta con haber estado un poco encima de este proceso para entenderlo.
"Estoy en medio de una batalla política. Van a por el señor Louzán y en el tiro estoy yo", asegura la dimitida María Tato para retratar a Caballero
Este es el principal motivo por el que el presidente de la RFEF le acusa de populista y denuncia la politización de este asunto. Algo en lo que coincide la dimitida María Tato. "Estoy en medio de una batalla política", confesó la bilbaína en una entrevista al diario El Mundo, sin olvidar "la venganza de mi propio equipo en la RFEF", en referencia a sus compañeros de la Comisión del Mundial 2030, Fernando Sanz, famoso ya por sus reiteradas traiciones, y Jorge Mowinckel.
"Van a por el señor Louzán y en el tiro estoy yo. Jamás me han despedido. Nunca se ha prescindido de mis servicios, hasta ayer, que dije que no podía más", añadió Tato en Telecinco. Unas declaraciones que también dejan en mal lugar al alcalde de Vigo. No en vano, este llegó a decir que "es cuando menos sorprendente que ahora la RFEF y el señor Louzán quieran hacer recaer toda la responsabilidad sobre una persona".
El alcalde vigués saca a relucir los 7,5 millones que, efectivamente, el Gobierno de Sánchez dio a la RFEF... cuando Rubiales era su presidente
Si todos esto no era suficiente, Abel Caballero se acabó de retratar al sacar a relucir "los siete millones y medio de euros de subvención que recibió la RFEF para la organización del Mundial". Un dinero que, efectivamente, el Gobierno le dio a la RFEF cuando estaba presidida por el inhabilitado, dimitido, imputado y condenado por agresión sexual Luis Rubiales, al que tanto protegieron desde Moncloa y solo lo sucedido con Jenni Hermoso en la final del Mundial femenino les obligó a derrocar.
Es decir, justo lo contrario de lo que sucede con el nuevo presidente de la RFEF, a quien su homólogo del CSD, José Manuel Rodríguez Uribes, ha llegado a ningunear. De ahí que el alcalde socialista no haya dudado en aprovechar una evidente chapuza, aunque heredada del rubialismo, para intentar sacar un rédito político. Aunque el tiro le ha salido por la culata y Vigo está demostrando tener tantas luces por Navidad, como sombras en su candidatura para albergar el Mundial 2030.
"Estábamos entre las elegidas y, en dos días, Vigo se cae. Cuando luego hemos visto cómo fue la reunión y a quién se le mandó el listado... ¡Esto empieza a ser un escándalo!". Abel Caballero, alcalde de la mencionada ciudad gallega, no desperdició la chapuza de la comisión creada por Luis Rubiales con vistas al Mundial 2030 desvelada por El Mundo, para cargar contra Rafael Louzán, quien fuera su rival político al frente de la Diputación de Pontevedra y ahora preside la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).