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El séquito de Messi, la Scaloneta y una pregunta que enmudece a toda Argentina en el Mundial
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¿Gran favorita?

El séquito de Messi, la Scaloneta y una pregunta que enmudece a toda Argentina en el Mundial

Los argentinos sufrieron más de la cuenta ante Australia y tendrán a su primer gran rival del Mundial en cuartos ante los Países Bajos de Van Gaal. La 'Messidepencia', una realidad

Foto: Messi celebra con su hinchada. (Reuters/Kai Pfaffenbach)
Messi celebra con su hinchada. (Reuters/Kai Pfaffenbach)
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Leo Messi va en serio en el Mundial de Qatar. El futbolista argentino está exhibiendo una mordida, un físico y un nivel futbolístico que no se le veía en años. Su intervención ante Australia fue, una vez más, decisiva para desatascar el juego plomizo de Argentina, que por momentos cayó en la trampa de Australia. En un país cuya cultura de pelota se basa en extremos, todo lo que no sea "campeonar" se verá como un fracaso, una montaña rusa de sensaciones que van desde el drama absoluto tras perder contra Arabia Saudí a rozar la Copa del Mundo por ganar a Australia. Algo con lo que lucha a diario Lionel Scaloni, el técnico que trata de calmar las expectativas de la afición con escaso éxito. "Es solo un partido de fútbol", ha repetido en varias ocasiones el seleccionador, que quiere extirpar la presión externa sobre su grupo. Parece una tarea casi imposible.

La verdad es que el vestuario de los argentinos aceptan y asumen el relato de la última misión de Leo Messi. A ratos, de manera exagerada, casi como si vivieran, en un documental permanente que enfoca al futbolista del Paris Saint Germain. Él es el primero que sale a calentar, dando la orden para que su séquito le siga los pasos; si Messi recibe una falta, cuatro compañeros rodean al árbitro para advertir del juego duro que está recibiendo su estrella (aquí destaca el papel de Rodrigo de Paul, que se ha ganado la fama de guardaespaldas entre mofas de las redes sociales); si hay una opción de gol con un jugador desmarcado, pero el '10' está en la jugada, aunque en peor posición, ¿adivinan a quién va a ir el balón? Efectivamente, a Messi. Una estrategia difícil de juzgar al ver el nivel exhibido por el astro argentino en comparación al resto de sus compañeros, donde futbolistas como Lautaro Martínez desaprovecharon clarísimas ocasiones de gol ante los australianos. Pero esta Messidependencia, tan entendible como peligrosa, conlleva una pregunta que enmudece el ansia de trofeo de todo un país: ¿qué va a pasar cuando Messi tenga un mal día en Qatar?

placeholder Messi, ídolo absoluto de Argentina. (Reuters/Paul Childs)
Messi, ídolo absoluto de Argentina. (Reuters/Paul Childs)

El próximo viernes, 9 de diciembre, en frente no estará Australia, estarán los Países Bajos de Louis van Gaal. "Es un orgullo enfrentar a un entrenador como Van Gaal. El que viene va a ser un partido muy lindo, con dos selecciones históricas", comento Scaloni. Él sabe a la perfección la trampa perfecta que prepara su compañero. Será la primera gran prueba de fuego de Argentina en el Mundial después de un grupo relativamente cómodo en el que se sufrió más de la cuenta y de unos octavos que se habrían firmado hace meses... y que a punto estuvo de causar algún infarto en el último minuto con esa intervención de Martínez. Van Gaal, que no tiene ningún tipo de complejo a estas alturas de su carrera, preparará un sistema para desactivar a Messi y es ahí donde llega la hora de la verdad. ¿Cómo de favorita es Argentina? ¿Tiene herramientas más allá de su estrella para superar a Van Dijk y compañía? El equipo detrás de las exhibiciones de Messi es, todavía, una incógnita.

El último precedente mundialista de ambas selecciones es dulce para los argentinos. Hay que remontarse a las semifinales de Brasil 2014, cuando en 120 minutos ningún equipo consiguió abrir la lata. Sergio Romero se convirtió en leyenda para su país y realizó una histórica tanda de penaltis que dio el acceso a la final a Argentina, aquella que perderían días después contra Alemania. A su favor, Messi parece bastante más entonado. En contra, todo lo demás. Di María está entre algodones y solo Julián Álvarez está aportando esa capacidad goleadora extra.

Scaloni quiere aprender de los errores

"Fue un partido difícil, ellos hacen una presión asfixiante. Nos costó, sobre todo, en el primer tiempo. En el descanso corregimos y creo que el equipo no mereció sufrir los últimos minutos, tuvimos para ampliar la diferencia. Tuvimos situaciones para no terminar de esta manera. El fútbol tiene estas cosas, es pasar momentos, momentos donde hay que ir a la guerra, dar hasta la última gota de sudor. Es emocionante estar acá. Para la gente que estuvo acá, será imborrable lo que vivieron hoy, son momentos únicos", aseguró Scaloni, que tiene encantado a su hinchada hasta el punto de bautizar a esta selección como la Scaloneta, el autobús conducido por Messi.

"Estos chicos están hechos para competir al máximo nivel, nacieron para jugar estos tipos de partidos. Les digo a los jugadores que hagan lo que saben, que jueguen al fútbol. Ellos están preparados para estos partidos tan duros", sentenció.

Leo Messi va en serio en el Mundial de Qatar. El futbolista argentino está exhibiendo una mordida, un físico y un nivel futbolístico que no se le veía en años. Su intervención ante Australia fue, una vez más, decisiva para desatascar el juego plomizo de Argentina, que por momentos cayó en la trampa de Australia. En un país cuya cultura de pelota se basa en extremos, todo lo que no sea "campeonar" se verá como un fracaso, una montaña rusa de sensaciones que van desde el drama absoluto tras perder contra Arabia Saudí a rozar la Copa del Mundo por ganar a Australia. Algo con lo que lucha a diario Lionel Scaloni, el técnico que trata de calmar las expectativas de la afición con escaso éxito. "Es solo un partido de fútbol", ha repetido en varias ocasiones el seleccionador, que quiere extirpar la presión externa sobre su grupo. Parece una tarea casi imposible.

Mundial de Qatar 2022
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