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La verdadera victoria de Luis Enrique: aquí ya no se celebra un empate con Alemania en el Mundial
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Lo mejor y lo peor

La verdadera victoria de Luis Enrique: aquí ya no se celebra un empate con Alemania en el Mundial

La Selección depende de sí misma para ser primeros de grupo pese a empatar con una Alemania que se jugaba la vida. Aun así, sensaciones agridulces... y es una buena noticia

Foto: Morata celebra su tanto ante Alemania. (Reuters/Kai Pfaffenbach)
Morata celebra su tanto ante Alemania. (Reuters/Kai Pfaffenbach)
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El vaso medio lleno o el vaso medio vacío. Usted decide, pero hay una realidad: la Selección Española de Fútbol tiene en la palma de su mano el acceso a los octavos de final del Mundial de Qatar 2020. La Roja recayó en sus problemas del pasado ante una buena versión de Alemania, sufriendo de más en defensa, pero ofreció una imagen competitiva en el gran partido de la fase de grupos. Todo el fútbol miró a Qatar para ver a dos campeonas del mundo (que se olvida rápido) medirse en una batalla sin descanso que acabó en empate. Venían los germanos con bastantes más apuros, y, de hecho, el resultado les obliga a ganar a Costa Rica en la última jornada y desear toda la fortuna del mundo a los futbolistas españoles, su vía más lógica de clasificación (para que Alemania pasase de ronda con derrota de España, tanto ellos como los nipones tendrían que realizar sendas goleadas de escándalo). Y, pese a todo, la sensación general del aficionado pospartido es agridulce, casi de desazón. Esa es la verdadera victoria de Luis Enrique, convencer al hincha español de no celebrar un empate contra la todopoderosa Alemania... Palabras mayores. Por fin nos creemos la estrella del pecho.

"Cuando vea el partido, me gustará más de la sensación que tengo en este momento. Si antes del Mundial nos hablan de esta situación..., la firmo". El análisis en caliente del seleccionador español fue acertado. Cortito y al pie. Sí, hay cuestiones negativas y este empate rebaja la euforia de la goleada ante Costa Rica, pero relativizar el resultado es la mejor opción para crecer. España exhibió músculo, dominó la pelota y el juego durante la gran mayoría de los minutos, pese a una Alemania que se jugaba la vida y que fue a morder desde que se pitó el inicio del encuentro. ¿El empate? Una mala gestión de los minutos finales, un error defensivo (hubo varios durante el partido) y falta de contundencia arriba. Una lanza a favor de la Roja: si estas son las heridas de guerra ante una nación cuatro veces campeona del mundo, se va por el buen camino.

Lo mejor | Morata se entona

Álvaro Morata, por segunda vez, vio el partido desde el banquillo. El trío ofensivo que tan buen resultado dio ante Costa Rica (Dani Olmo, Marco Asensio y Ferran Torres) convenció a Luis Enrique y reafirmó su idea. Futbolistas con movilidad que intercambian posiciones en todo momento. La férrea línea defensiva alemana, comandada por un portento físico como es Antonio Rüdiger, puso contra las cuerdas los ataques de España, que encontraba consuelo en disparos desde fuera del área de Olmo o Jordi Alba. Y, en el atardecer del partido, Luis Enrique miró a Morata. Desmarque excelso para adelantarse al defensa, combinación con el lateral del Barça y definición de delantero centro de élite. Las mejores virtudes del rojiblanco en un gol importante para la Selección y para él, que caza a Raúl González Blanco como máximo goleador de España en todas las categorías con 61 goles, 29 con la absoluta.

Foto: Morata celebra su gol ante Alemania. (Reuters/Kai Pfaffenbach)

Algo más de mordisco le faltó para sentenciar el partido en un contraataque minutos después, donde se le vio algo lento. A su llegada a Qatar, una indisposición le causó pequeños problemas físicos. La impresión es que España mejora con su presencia como nueve referencia ante defensas de entidad. La pelota está en el tejado de Luis Enrique, pero que Morata se entone es algo a celebrar.

Lo bueno | Nuestro faro se llama Pedri

El centrocampista del Barça suele llevarse críticas por ser poco determinante en los partidos. Pero es imposible imaginarse la mejor versión de la Selección sin él en el campo. Pedri es el líder y la batuta. Ni siquiera los peores momentos de Sergio Busquets en el campeonato, el eje que eligió el seleccionador Hansi Flick para tender una emboscada a España, pudieron enturbiar la calma del canario. Por si fuera poco, tiene momentos para la estética con esas croquetas que tanto le gustan al aficionado y que rememoran al mejor Andrés Iniesta.

placeholder Pedri durante el partido. (EFE/Esteban Biba)
Pedri durante el partido. (EFE/Esteban Biba)

De momento, Pedri no es ese futbolista que vaya a marcar y repartir asistencias en cada partido. No es su función. Lo suyo es ser el motor del conjunto español, quizás, el puesto más complicado. Es un diamante y cada día va a más.

Lo normal | ¿Dónde está Ansu Fati?

Luis Enrique lo confirmó en la rueda de prensa previa a su convocatoria, a Ansu Fati le esperó hasta el final. "Ha sido una de las dudas del último momento", explicó. El estado físico del delantero blaugrana preocupa, viene con poco recorrido, pero el asturiano dejó fuera a hombres como Borja Iglesias por él. Fue una decisión entendible... porque nadie, nadie, en toda la Selección, tiene la chispa y gol que Ansu. Ahora, la pregunta es: ¿cuál es su verdadero estado? Dio buenas sensaciones ante Jordania en el partido amistoso previo al Mundial, y, desde entonces, está desaparecido.

placeholder Ansu Fati en un entrenamiento en Doha. (EFE/Juanjo Martín)
Ansu Fati en un entrenamiento en Doha. (EFE/Juanjo Martín)

Ni un minuto, ni una llamada al banquillo. Nada. ¿Precaución excesiva o falta de confianza? La pólvora de Ansu Fati será más que necesaria cuando toquen los cruces y el aficionado se empieza a cuestionar dónde está el hombre llamado a ser la gran estrella de esta Selección, no será por falta de ganas.

Lo malo | Unos cambios que perjudicaron

A veces, la tablilla de sustitución manda un mensaje equivocado a los futbolistas que están en el césped. La entrada de Koke Resurrección y Nico Williams, en vez lanzar el equipo hacia delante, generó situaciones de contraataque en las que España no se siente demasiado cómoda. A raíz de ellos, Alemania creció, se vino arriba, y acabó haciendo daño.

Foto: Rodri, Busquets y Koke se lamentan tras el empate de Alemania. (EFE/F. Vogel)

Williams se exhibió como ese jugador relámpago que tan bien le ha venido al equipo de Luis Enrique, pero sus compañeros interpretaron dichas carreras como la mejor vía de acceso para el segundo gol. Error. No estuvo demasiado acertado con la pelota el joven futbolista del Athletic Club. Al igual que Koke, quien todavía no acaba de encontrarse después de una temporada con el Atlético de Madrid alejado de su mejor nivel. Donde tantas veces triunfó Luis Enrique, un técnico intervencionista, esta vez la tecla salió rana.

Lo peor | Fragilidad defensiva, ese eterno problema

Flojo, flojitos, muy flojitos. Aquí viene una perogrullada de campeonato: en un partido del Mundial no te puede rematar un futbolista solo en el centro del área en a balón parado. No puede suceder, y sucedió. Rüdiger consiguió el primer gol de Alemania en la primera mitad, aprovechando un centro lateral. Estaba en fuera de juego por medio cuerpo, pero el fallo de marcaje fue evidente. Las dudas en las jugadas de estrategia deberían ser solventadas con la entrada de Rodri como central, donde se está entendiendo bien con Aymeric Laporte. Sin embargo, la fragilidad atrás volvió a estar presente.

Foto: Rodri fue un muro en defensa. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)

Tampoco ayudó la excesiva cantidad de veces que Unai Simón tuvo la pelota en sus pies, su peor cualidad como portero de élite. En dos ocasiones, sacar el balón jugado cuando no tocaba casi acaba en drama. Solo su capacidad para hacer paradas en el uno contra uno o en disparos a bocajarro evitaron los tantos. Dichos problemas de salida de balón también se notaron en los minutos finales, y de un despiste de Laporte acabaría por llegar el gol del empate de Alemania. Faltó determinación.

El vaso medio lleno o el vaso medio vacío. Usted decide, pero hay una realidad: la Selección Española de Fútbol tiene en la palma de su mano el acceso a los octavos de final del Mundial de Qatar 2020. La Roja recayó en sus problemas del pasado ante una buena versión de Alemania, sufriendo de más en defensa, pero ofreció una imagen competitiva en el gran partido de la fase de grupos. Todo el fútbol miró a Qatar para ver a dos campeonas del mundo (que se olvida rápido) medirse en una batalla sin descanso que acabó en empate. Venían los germanos con bastantes más apuros, y, de hecho, el resultado les obliga a ganar a Costa Rica en la última jornada y desear toda la fortuna del mundo a los futbolistas españoles, su vía más lógica de clasificación (para que Alemania pasase de ronda con derrota de España, tanto ellos como los nipones tendrían que realizar sendas goleadas de escándalo). Y, pese a todo, la sensación general del aficionado pospartido es agridulce, casi de desazón. Esa es la verdadera victoria de Luis Enrique, convencer al hincha español de no celebrar un empate contra la todopoderosa Alemania... Palabras mayores. Por fin nos creemos la estrella del pecho.

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