LE APODAN "EL MOSTACHO DE LA ESPERANZA"

Cherchesov, el osetio "de enorme ego" que llevó a Rusia más lejos que nadie

El seleccionador ruso ha pasado de protagonizar los memes a ser una figura respetada en el país. De su papel contra España dependerá el juicio final de los aficionados

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Desde el desvanecimiento de la Unión Soviética, Rusia nunca ha superado la fase de grupos de un Mundial. Debutará este domingo, frente a España, con el estadio Luzhniki a reventar. Stanislav Cherchesov (Alagir, 1963), un desconocido para el mundo del fútbol, ha llevado a la selección donde no pudieron ilustres como Fabio Capello, Dick Advocaat o Guus Hiddink con equipos, en teoría, de más nivel. En el fútbol, ya lo saben, en ocasiones los grandes capítulos los escribe quien menos se espera.

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¿Quién es Cherchesov y cuál es su secreto? "Antes que nada, para los rusos Cherchesov es un portero legendario del Spartak de Moscú, con una carrera muy exitosa, que también hizo carrera en Austria", dice Anton Mozgovoy, analista de Russfootball. "Después, tiene fama de ser un hombre muy estricto, con gran autoconfianza y extremadamente terco. Cuando era entrenador del Spartak de Moscú envió al equipo reserva a Egor Titov, el jugador más querido por la afición, lo que provocó un gran escándalo en todo el país. Cuando le preguntaron, Cherchesov se limitó a decir que Titov no estaba entrenando lo suficientemente fuerte", continúa el periodista.

Cherchesov, cuando era portero del Dynamo de Dresden. (Reuters)
Cherchesov, cuando era portero del Dynamo de Dresden. (Reuters)

Cherchesov nació en una pequeña ciudad de Osetia del Norte, al sur de Rusia, cerca de la frontera con Georgia, como el mediocentro Dzagoev o el tercer portero Gabulov. Hijo de una limpiadora y un conductor de autobuses, Stanislav tuvo que buscarse la vida en una familia de cinco hermanos en la que era el más pequeño. A los 16 años abandonó su ciudad para jugar como portero en el Spartak Vladikavkaz, uno de los históricos de Osetia del Norte, y pronto los clubes moscovitas se fijaron en él, caracterizado siempre con un llamativo mostacho. "En Rusia se le conoce como 'el mostacho de la esperanza', en un juego de palabras con su antecesor, Guus Hiddink, al que le pusieron el sobrenombre de 'el holandés afortunado', en vez de errante", explica Javier González, periodista español afincado en Rusia.

Cherchesov saltó de equipo en equipo, aunque siempre será recordado como el portero de uno de los mejores Spartak de Moscú que se recuerdan, compartiendo vestuario con todas las estrellas rusas de los 90: Onopko, Popov, Ivanov, Karpin, Mostovoi, Shalimov, Lediakhov, Beschastnykh y Radchenko. Fue convocado para el Mundial 94 y la Euro 96, siempre turnándose en la portería con el portero del Chelsea Dimitri Kharine. ¿Recuerdan los cinco goles de Salenko a Camerún en el Rose Bowl de Los Ángeles? Cherchesov estaba en la otra portería, listo para pasar a la historia tras recibir un gol de Roger Milla, por entonces de 42 años, que se convirtió en el goleador más viejo de los Mundiales.

Cherchesov también coincidió con Hierro, seleccionador español por accidente, en un terreno de juego. Fue en los cuartos de final de la Copa de Europa de 1991, cuando el Spartak eliminó al Real Madrid de Míchel y Butragueño, que ese mismo año había fichado a Hierro. Los rusos habían logrado un empate a cero en el Luznhiki, por entonces conocido como Estadio Lenin, y dieron la sorpresa en el Bernabéu con un 1-3 que serviría para consagrar a la camada de jugadores, encabezados por el delantero Radchenko.

Como entrenador, Cherchesov también ha basado su carrera en la trashumancia. Sus mayores éxitos los consiguió con el modesto Terker Grozny, al que estuvo a punto de clasificar para la Europa League, y posteriormente con el Legia de Varsovia, con el que consiguió ganar la liga polaca en 2016. Entonces llegó la oferta de la selección rusa. "La afición y la prensa lo recibieron con opiniones encontradas. En los dos últimos años ha sido muy criticado, ya que los resultados antes del Mundial han sido bastante pobres, con ocho amistosos de preparación en los que no consiguió ninguna victoria", afirma Mozgovoy.

En el fútbol profesional no se sueña, se marcan objetivos y se consiguen o no se consiguen

"Está enfrentado con una parte de la prensa porque su actitud es muy arrogante. Se comporta como un hombre con un enorme ego, que cree que lo hace todo bien y nunca ve razón para asustarse o recibir críticas", dice el periodista ruso. "Se le acusa de ser inflexible tácticamente y de tener un estilo 'naive', como demostró en un amistoso contra Brasil en el que Rusia salió al ataque y acabó perdiendo 0-3".

El osetio también se ha distinguido por un apabullante realismo que contrasta con el discurso de otros técnicos, en especial los latinos. "¿Que si siento la presión? No, estoy perfectamente de presión, me lo ha dicho mi médico. Esa es la única acepción que conozco del término" o "yo no sueño. En el fútbol profesional no se sueña, se marcan objetivos y se consiguen o no. Soñar es para otros ámbitos", son algunas de las frases que ha deslizado a la prensa.

Ganarse el respeto a base de goles

"La verdad es que los rusos no esperaban nada de él, sobre todo después de la preparación, en la que obtuvo más derrotas que victorias. Antes de empezar el Mundial se hicieron muchos memes riéndose de él", continúa González. La goleada a Arabia Saudí y la contundente victoria sobre Egipto cambiaron inmediatamente la percepción sobre Cherchesov, hasta el punto de que fue el nombre más aludido en las redes sociales rusas durante el mes de junio, por encima incluso de Cristiano Ronaldo. "Se ha ganado el respeto del país", dice el periodista español.

No obstante, los mismos que ahora se han cambiado los zapatos, por utilizar una expresión rusa que no hace falta explicar, le estarán esperando en caso de fracasar contra España, en especial por sus roces con los ídolos nacionales. Lo explica el analista deportivo Mozgovoy: "Cherchesov no quiso convocar a Igor Denisov, el mejor mediocentro defensivo de Rusia —y jugador mejor pagado del país— que este año ha ganado la liga con el Lokomotiv. No le llamó porque, cuando coincidieron en el Dynamo de Moscú, tuvieron un conflicto y el entrenador obligó a Denisov a dejar el club. También se ha peleado con Dzyuba y Alexander Kokorin, este último ausente del Mundial por lesión".

El carácter controlador de Cherchesov ha debilitado el dibujo del equipo, que está cojo de defensas centrales. "Era un clamor que tenían que haber venido los hermanos Berezutsky, Vasily y Alexey, pero no querían regresar mientras estuviera este seleccionador", lamenta Mozgovoy. En su lugar, Cherchesov llamó al veterano Sergey Ignashevich, de 38 años, que se encontraba prácticamente retirado. El seleccionador se presentó en su casa y le pidió que reconsiderase volver a la selección, solo durante el Mundial, como un favor a su país. Ignashevich ha disputado los tres partidos como titular, con bastante solvencia, aunque en la derrota contra Uruguay se vio desbordado por la velocidad Suárez y Cavani.

Cherchesov saluda militarmente a Dzyuba tras la victoria ante Arabia Saudi. (Reuters)
Cherchesov saluda militarmente a Dzyuba tras la victoria ante Arabia Saudi. (Reuters)

En los últimos días, la prensa rusa ha publicado que Cherchesov no está interesado en continuar como seleccionador y que, pase lo que pase, regresará a Polonia al terminar el Mundial, lo que ha afectado a su popularidad entre los aficionados. "En mi opinión, si Rusia logra eliminar a España, Cherchesov será considerado un héroe; y si pierde, simplemente cumplió el expediente, que bastante es, ya que tiene una selección peor que la de Hiddink. Los rusos también se dan cuenta de que ganar a Egipto y a Arabia Saudí no es para tanto", dice González. "Eso sí, si deja la selección rusa y se va a entrenar a Polonia, su huella no será comparable a la del holandés salvo que logre un partido memorable contra España y haga un buen papel en cuartos".

El analista ruso es algo más sombrío en su pronóstico. "Creo que tuvo bastante suerte al encontrarse con un Egipto realmente pobre, lo mismo que con Arabia Saudí. Dicho esto, creo que Cherchesov está haciendo un buen trabajo, aunque personalmente no me caiga nada bien. No creo que Rusia tenga demasiadas posibilidades, porque Cherchesov no es bueno contra equipos más potentes. La única opción que veo son los goles en propia puerta o los golpes de suerte; si España no falla, no creo que Rusia pueda ganarles. Yo diría que la eliminatoria está en un 80%-20%", concluye Mozgovoy.

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