los puntos débiles de la selección

¿Qué necesita mejorar España? Tres gráficos que muestran sus carencias

El tanto de Aspas y el gol de Irán en el descuento permitieron a España clasificarse como primera de grupo. Sin embargo, las sensaciones que ha dejado el equipo no han sido buenas

Foto: Piqué se marcha del campo tras la finalización del partido contra Marruecos. (EFE)
Piqué se marcha del campo tras la finalización del partido contra Marruecos. (EFE)

Un gol de Iago Aspas en el minuto 91 sirvió a España para empatar el partido a dos ante Marruecos. De la misma manera, otro gol de Karim Ansarifard en el minuto 93 dio a Irán el empate a uno frente a Portugal, y a su vez, a España la clasificación como primera de grupo. Este inesperado giro hará que la Selección se enfrente a la anfitriona –en vez de a Uruguay– en los octavos de final de la Mundial.

[Ver España - Rusia en directo en el Mundial 2018]

A pesar de que la Selección no haya perdido ningún partido, las sensaciones no pueden ser más amargas. El juego ofensivo mostrado por los de Hierro no ha terminado de convencer y la facilidad a la hora de encajar los goles –1,6 goles recibidos por partido– ha encendido todas las alarmas. Es verdad que la muestra disponible –tan solo tres partidos– no es demasiado grande para hacer valoraciones rotundas, pero un pequeño error te puede dejar fuera del torneo.

Dicho esto, ¿qué debería mejorar la Selección española para clasificarse para los cuartos de final?

Lo primero, no conceder tantos goles

España promedia dos goles por partido, aproximadamente los mismos que se espera que marque. Es el quinto mejor promedio anotador del campeonato, después de Bélgica e Inglaterra, con cuatro goles, Rusia con 2,7 y Croacia con 2,5.

El problema no reside ahí. Y es que, en los partidos disputados en la fase de grupos, la Selección ha encajado más goles de los esperados. Tanto por parte de Portugal como de Marruecos, se esperaban 1,3 goles, probabilísticamente hablando. Estas probabilidades se calculan teniendo en cuenta diferentes factores en el juego; como el ángulo de disparo, la distancia o la posición del portero en ese mismo momento.

A pesar de que la Roja esperara recibir algo más que un gol por encuentro, ha terminado encajando tres contra Portugal y dos contra Marruecos.

En ocasiones, el factor suerte opera detrás de los goles que no se esperaban. Disparos lejanos, de tacón o de falta directa, suelen ser algunas de las ocasiones con pocas probabilidades de marcar. Pero más allá de eso, España no ha sido capaz de transmitir seguridad defensiva y ha mostrado gran fragilidad a la hora de defender los goles.

De Gea, uno de los peores del Mundial

En este sentido, las dudas que giran en torno a la portería defendida por De Gea no cesan. No tuvo su mejor partido inaugural contra los lusos, y es a día de hoy, uno de los peores rendimientos en la portería de todo el Mundial.

Todos los goles recibidos por la Selección han sido desde la zona central del campo. Tres de ellos a balón parado. Pero no ha sido la zona de ataque más frecuentada por los rivales.

Los rivales de España en la fase de grupos han decidido atacar por el flanco izquierdo. Lo han hecho hasta en 45% de las ocasiones, y aunque España no haya recibido ningún gol desde ese lado, ha obligado a Hierro a mover piezas, hasta en tres ocasiones, tanto en el lateral derecho como en el interior derecho. Y es en este puesto donde no podrán bajar la guardia en la eliminatoria que les avecina, ya que es por donde el exmadridista y actual jugador del Villareal, Denis Cheryshev, –una de las sensaciones del Mundial– intentará hacer mella en el próximo partido.

Falta de profundidad

Una de las señas de identidad de la Selección es el sobradamente conocido 'tiki-taka'.

Así ha sido durante más de una década, y así está siendo. Con una plantilla de poca estatura, con jugadores pequeños moviéndose entre líneas e iniciando las jugadas, casi siempre, tocando en corto, España ha conseguido promediar más de 120 pases que la segunda mejor marca del Mundial, la selección alemana. Esa cifra se incrementa si nos fijamos en los pases cortos realizados con éxito, donde los de Hierro promedian casi 150 pases más que el combinado comandado por Joachim Löw.

Esto le permite a España controlar la posesión y dejar a los rivales en tan solo 220 pases por partido. Nada más y nada menos que 500 pases menos por cada encuentro.

A pesar de esto, la diferencia entre España y las demás selecciones con un gran volumen de pase está en el reparto de los pases clave y las asistencias. Y es que, la Selección se encuentra en el séptimo puesto en asistencias y en el octavo puesto en pases clave, con un promedio de 12,7 por partido entre ambos.

La ausencia de profundidad y la fragilidad a la hora de conceder los goles son dos de los factores más importantes de cara a la próxima eliminatoria, por lo que no sorprendería que Hierro volviera a buscar soluciones en el banquillo.

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