entrevista con el delantero del valencia

A Rodrigo, el niño de los 30 millones, todo le iba mal hasta que Lim hizo algo bien

Hasta hace unos meses era impensable que un futbolista del Valencia estuviera en la selección, pero Rodrigo es la viva imagen de la mejoría de un equipo situado donde le ubica su historia

Foto: Rodrigo marcó su primer gol como internacional ante Albania. (Cordon Press)
Rodrigo marcó su primer gol como internacional ante Albania. (Cordon Press)

"Sí, Marcelino nos ha dado algo distinto a lo que nos estaban dando los demás". En Mestalla había miles de personas preguntándose hasta hace bien poco por qué narices había pagado Peter Lim 30 millones de euros por Rodrigo Moreno. Un chaval que lo había hecho bien en el Benfica, pero tampoco sin alcanzar un nivel de estrella que obligase a un grande a gastarse buena parte de su presupuesto en su contratación. Como le sobra dinero al dueño, pues lo gasta sin ton ni son, dirían. Era solo una de las muchas preocupaciones de la afición del Valencia. Su equipo era un desastre desde el primer asalariado hasta el que ponía la guita. Y claro, ellos gritaban, pitaban, ondeaban pañuelos blancos... "Es dura, sí. No se les puede pedir que entiendan los problemas del club", dice Rodrigo, que ya ha sufrido el sonido de viento casi cada semana.

Pero ahora está en la selección española. A sus 26 años disfruta de su segunda convocatoria consecutiva. No hay mejor indicativo de cómo está tu club que ser llamado a las filas de la selección. Hay excepciones, claro, porque no es sencillo encontrarse en una situación más complicada que la que vive la Unión Deportiva Las Palmas y ahí está Vitolo con el equipo nacional. Pero en el combinado español no habría nadie del Valencia si estuviera como hace un año a estas alturas, es decir, coqueteando con el descenso, asumido ya que el objetivo para una temporada perdida iba a ser no bajar a Segunda, en vez de luchar por el título, como pueden hacer este año.

"La llegada de Marcelino ha sido muy importante para dar estabilidad al club, le han dado tiempo y le han permitido trabajar de la manera que él considera la mejor. Ha sido capaz de generar en poco tiempo un ambiente competitivo entre todos, fundamental para que estemos haciendo un gran comienzo de temporada", dice el atacante en una entrevista en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. "Marcelino nos ha dado algo distinto a lo que nos estaban dando los demás, se está viendo reflejado en los resultados, que es lo que te da la tranquilidad. Muchas veces se trabaja bien en el fútbol, pero los resultados no llegan y todo queda en nada", añade.

Es bien consciente de que lo importante que es para él, para su futuro como jugador, que su club funcione. No puede renunciar al bien colectivo porque le afecta en su desarrollo personal. Si el Valencia decae y empieza a perder posiciones en la clasificación, su rendimiento se verá igualmente dañado y acabará teniendo pocas opciones de ir al Mundial. "Va a ser muy difícil. Diego Costa ahora no está, pero va a volver en enero y será una opción más para venir. España tiene muchísimo donde elegir y todo va a depender de la forma en la que aproveche las oportunidades aquí y cómo lo haga en el Valencia a lo largo de la temporada. Obviamente hay factores que influyen, pues alguien se puede lesionar, pero si todo transcurre con normalidad, va a depender mucho de lo que yo haga". Nada de decir que es cosa del entrenador. No, asume desde el primer momento que si lo hace bien, puede ir, pero si no, mejor que se olvide. Y él quiere hacerlo bien.

Tuvimos seis o siete cambios de entrenador, dos cambios de directores deportivos, dos de presidente... Son cosas que no ayudan

De hecho, no habla solo de su mejora con Marcelino, de lo mucho que le ha beneficiado a nivel individual (8 goles anotados en 12 partidos disputados), sino de cómo han progresado otros compañeros. "Le han traído jugadores que él había pedido que nos están dando mucho y la mejora de rendimiento de los que ya estábamos, como Parejo, Gayà y yo mismo está siendo también importante". Y es que esos mismos futbolistas que vienen de estos años durísimos tienen, según dice, una alta parte de responsabilidad por lo ocurrido.

"Todos, tanto los señalados como los no señalados. Somos los que salimos al campo, los que hacemos que esto ocurra. Pero todo lo que se vivía alrededor del club no favoreció. Si ya de por sí las cosas son complicadas en el fútbol profesional, eso lo hizo todavía más. Existían muchísimas dudas. Tuvimos seis o siete cambios de entrenador, dos cambios de directores deportivos, dos cambios de presidente... Son cosas que no ayudan. Cuando las cosas van mal, se buscan alternativas y no siempre es fácil elegir otros caminos. Los jugadores tenemos que asumir la parte de culpa y también entender el entorno que teníamos".

Marcelino celebra un gol con la mejor pareja de delanteros de lo que va de Liga, Rodrigo y Zaza. (EFE)
Marcelino celebra un gol con la mejor pareja de delanteros de lo que va de Liga, Rodrigo y Zaza. (EFE)

A Rodrigo se le juzgó mucho en su día precisamente por lo que costó. 30 millones para no aportar casi nada era mucho dinero. El aficionado no lo paga, lo paga el dueño, pero el socio lo siente como suyo, es el dinero gastado por su club. Pero Rodrigo asegura que no le afectó en absoluto. "El sentido de la responsabilidad cuando sales al campo es el mismo paguen mucho o paguen poco por ti. Dentro de un equipo hay gente por la que han pagado mucho, otros que cobran mucho, otros que cobran menos, hay canteranos, gente que lo ha ganado todo... Y todos tenemos salir para hacer ganar al equipo. En mi caso, no ha supuesto en absoluto una presión añadida. Cuando la gente te critica, para bien o para mal, tienen en cuenta ese tipo de factores y entiendo la exigencia de las personas por el hecho de que se haya pagado 'X' dinero por mí, pero forma parte del fútbol", dice.

Todos los que salimos de la cantera del Madrid somos 'nuevas estrellas' o el 'nuevo alguien' del fútbol, creo que es normal

De este delantero nacido en Brasil pero que creció en Vigo se empezó a hablar cuando era poco más de un adolescente. Era una de las promesas más ilusionantes de Valdebebas. Sus números hacían indicar que iba para estrella, que se consolidaría en el Real Madrid, que iría quemando etapas rápidamente. Pero no, no encontró su hueco en el Madrid. Uno de tantos. Se fue al Benfica y allí creció y se hizo hombre. "Todos los que salimos de la cantera del Madrid somos 'nuevas estrellas' o el 'nuevo alguien' del fútbol, creo que es bastante normal. He tenido años bastante buenos en el Benfica, sobre todo mi último año, llegamos a dos finales de Europa League consecutivas, lo cual es importante, pero es posible que en España no se aprecie tanto", asegura, asumiendo que la liga portuguesa aquí no importa demasiado.

Vicente del Bosque lo apreció en octubre de 2014. Hace tres años, Rodrigo debutó con el primer equipo español. En aquel momento, en Luxemburgo, se convertía en futbolista seleccionable únicamente por España. Hasta entonces, Brasil todavía podía reclamar su sitio. Fue poco después de que Munir el Haddadi se estrenase también con la Absoluta. Dos jugadores que la selección retenía, a los que les cerraba la vía de escape. Munir ahora se arrepiente de haber aceptado esa llamada, quiere jugar con Marruecos y lo ha pedido oficialmente a la FIFA, que tiene que hacer una concesión muy poco habitual. A Rodrigo, en cambio, no le preocupó ni un poco haber renunciado a jugar para su país natal.

"Yo llevo jugando con España desde la sub-18. He participado en Europeo sub-19, Mundial sub-20, Juegos Olímpicos, Europeo sub-21... Es verdad que nací en Brasil, pero me vine a España muy pequeño y me he sentido siempre identificado. Tanto Brasil como España son dos selecciones en las que tienes que estar a un nivel muy alto para poder ir. Cuando vienes, sabes a lo que te expones. Te llaman porque estás en un buen momento y creen en ti, pero no tienen por qué llamarte siempre. Pero en mi caso es que ni siquiera me lo planteé nunca", reconoce.

Forma parte de ese grupo de chavales que nos hizo vibrar hace cuatro años y pico con una Eurocopa sub-21 impresionante. España vapuleó a todos sus rivales, especialmente a Italia en la final, con un 4-2 que todavía resuena hoy en día. Rodrigo era titular en ese torneo, el '9' de España elegido por Lopetegui. Pero llegó Álvaro Morata y se lo comió. Pero aquel equipo lo recuerda con cariño y le gusta que ahora estén muchos de ellos en la Absoluta. "Hay muchos aquí que estuvimos en aquella sub-21. Considero que es muy bueno que vayan surgiendo nuevos jugadores. España ha tenido la mejor generación de su historia, que lo ha ganado todo, pero el tiempo va pasando, los jugadores se van retirando... A mí me alegra mucho poder formar parte de esta nueva generación".

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