Valverde levanta al Real Madrid de la lona en Balaídos con un gol en el último minuto (1-2)
El gol salvador del centrocampista uruguayo en el descuento permite al Real Madrid seguir soñando con LaLiga. Los blancos, en cuadro, sacaron adelante un partido muy complicado
Un gol salvador de Fede Valverde en el último minuto del partido salvó al Real Madrid en Vigo (1-2). El latigazo envenenado del centrocampista uruguayo dio la victoria al Real Madrid en el descuento de Balaídos, cuando los blancos veían la victoria muy lejos y LaLiga se escapaba todavía un poco más. El gol lo cambió todo y junto al de Tchouaméni significaron tres puntos muy valiosos para cerrar, de momento, la crisis deportiva en LaLiga. Los hombres de Álvaro Arbeloa sacaron adelante un partido muy duro con los canteranos Palacios, Pitarch y Manuel Ángel sobre el campo.
Los blancos salieron a Balaídos en cuadro ante uno de los equipos más en forma del fútbol europeo. Sin Gonzalo en punta y Mbappé lesionado, como medio equipo madrileño, Álvaro Arbeloa ideó un dibujo donde reinó la movilidad de sus centrocampistas y delanteros, pero sin profundidad suficiente. El partido pudo cambiar en el primer minuto, cuando Jutglà impactó con los tacos en la rodilla de Tchouaméni. Díaz de Mera no vio nada.
El Celta de Vigo intentó aprovechar la crisis del Real Madrid con una maniobra simple, donde Swedberg arrastró a Alexander-Arnold y facilitó el disparo seco de Borja Iglesias para la primera gran parada de la noche de Courtois. El belga salvó a su equipo en una puesta de escena claramente de color celeste. Sin embargo, la jugada de ajedrez ideada por Claudio Giráldez condenaría al Real Madrid durante todo el primer tiempo.
Los blancos reaccionaron y se sacudieron el dominio con la pelota de los gallegos, quienes acumulaban pases hasta encontrar peligrosos balones interiores hacia Jutglà, Swedberg y Borja Iglesias. En una jugada vertical de los blancos, Alexander-Arnold detectó la carrera al espacio de Vinícius Júnior, quien se topó con la madera en su definición tras recibir un empujón.
El grave error de Alexander-Arnold
El Real Madrid dio un paso al frente en ataque acto seguido y adelantó su presión. Fue entonces cuando Tchouaméni apareció en la frontal por partida doble para avisar a los gallegos de su potencia en el disparo. No funcionó. En el córner que él mismo forzó, una jugada ensayada del Real Madrid encontró solo al francés en la medialuna y Tchouaméni colocó el balón en el fondo de la red.
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— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) March 6, 2026
Los blancos se adueñaron de la pelota con una circulación que no dañaba al Celta de Vigo, pero sí transmitía tranquilidad y dominio territorial. Pitarch, Güler y Tchouaméni llevaban la voz cantante, aunque sin conectar con Brahim y Vinícius. Sin fluidez por dentro ni en el último pase ante un Celta blindado, Valverde probó fortuna con un latigazo por encima del travesaño.
Cuando todo parecía bajo control para los pupilos de Arbeloa, un grave despiste defensivo de Alexander-Arnold abrió la puerta del empate. Swedberg le ganó la espalda, puso una asistencia perfecta al corazón del área y Borja Iglesias, solo en el remate, se adelantó a Tchouaméni para hacer el 1-1 en el minuto 25. El gol cortó la progresión del Real Madrid, cuya mayor ocasión tras el empate vigués fue un disparo desviado de Tchouaméni. El Celta, en cambio, tuvo una oportunidad muy clara en los pies de Swedberg y que Courtois abortó.
Güler, señalado
La segunda parte inició como finalizó la primera, con alternativas para ambos equipos y un ritmo mayor en ambos equipos. El primer susto se lo llevó Asencio en un despiste defensivo absurdo que él mismo resolvió al perder una pelota como último futbolista. Los blancos acumulaban pases sin peligro y las jugadas morían en los centros a nadie de Vinícius Júnior. El Celta aumentó su agresividad con la pelota y añadió una dosis de verticalidad a los ataques.
El Real Madrid intentó subir el nivel y llegó una buena ocasión de Pitarch interceptada por Starfelt. Sin cambios en el marcador, Arbeloa los buscó en el campo con un cambio sorprendente. El técnico sentó a Güler y sacó al canterano Palacios. El turco no se lo creía y se llevó las manos a la cabeza en una imagen que dará que hablar. Poco después, Vinícius se echó el equipo a la espalda con un disparo y una buena combinación con Palacios. El Celta sufría, pero resistía.
Por eso Giráldez revolucionó a su equipo con un triple cambio con la entrada de Fer López, Hugo Álvarez y El-Abdellaoui. Un minuto después, en el minuto 71, Pulido Santana llamó a Díaz de Mera al VAR para comprobar si había una mano de Jutglà. El colegiado, en cambio, señaló el empujón de Palacios a Moriba. El Madrid siguió al ataque a balón parado, con disparos desde la frontal y con la entrada de Gonzalo por Brahim.
Sin embargo, la ocasión más clara la tuvo Iago Aspas, incorporado para los últimos minutos, en una jugada maravillosa, donde se sacó de encima a Asencio con un recorte, y estrelló la pelota en el palo. Cuando parecía que el partido ya agonizaba, Vinícius arrastró a una multitud de defensores, encontró a Valverde y el uruguayo, con un zambombazo envenenado tras tocar en el cuerpo de un defensor, ganó el partido en el último minuto. Los gallegos pidieron una falta previa sobre Fer López que los colegiados no vieron.
Un gol salvador de Fede Valverde en el último minuto del partido salvó al Real Madrid en Vigo (1-2). El latigazo envenenado del centrocampista uruguayo dio la victoria al Real Madrid en el descuento de Balaídos, cuando los blancos veían la victoria muy lejos y LaLiga se escapaba todavía un poco más. El gol lo cambió todo y junto al de Tchouaméni significaron tres puntos muy valiosos para cerrar, de momento, la crisis deportiva en LaLiga. Los hombres de Álvaro Arbeloa sacaron adelante un partido muy duro con los canteranos Palacios, Pitarch y Manuel Ángel sobre el campo.