Hay caso Carvajal: del "no pienso correr ningún riesgo" a su enfado con Pintus en Mestalla
El Real Madrid acababa de conseguir una trabajada victoria en Valencia. En un partido feo, previsible y con poco fútbol, la mayor pegada del conjunto blanco
Carvajal, condenado al ostracismo con Arbeloa. (AFP7)
El Real Madrid acababa de conseguir una trabajada victoria en Valencia. En un partido feo, previsible y con poco fútbol, la mayor pegada del conjunto blanco le permitió derribar al combinado local para continuar con su persecución al Barcelona (0-2). Fue entonces cuando, en esos ejercicios postpartido donde intervienen aquellos futbolistas que no han tenido minutos sobre el césped, sucedió algo. Una situación con la que se especulaba y que fue la confirmación de una realidad.
Los goles de Carreras y Mbappé habían dado tres puntos vitales al Real Madrid, pero el foco estaba puesto en otro lugar. Dani Carvajal, visiblemente enojado, tenía una larga conversación con Antonio Pintus, nuevo preparador físico, en la que se le veía gesticular y quejarse ostensiblemente, con el italiano asintiendo y comprendiendo lo que le explicaba el capitán del Madrid. Es la confirmación de que algo sucede en el vestuario blanco: existe caso con el jugador madridista.
Carvajal es uno de los jugadores más importantes de la historia reciente del Real Madrid. Solo existen cinco jugadores en la historia del fútbol mundial con seis Champions en su palmarés y el lateral derecho del conjunto blanco es uno de ellos, siendo el autor del primer gol de la final contra el Borussia Dortmund. Ese simple dato habla por sí mismo para entender la importancia del jugador de Leganés. Pero las lesiones graves se cruzaron en su camino y le tocó resetear.
El pasado curso, en los últimos minutos del partido contra el Villarreal, un duro impacto en un despeje contra Yéremi Pino le provocaba una gravísima lesión en su rodilla derecha: adiós a toda la temporada y 61 partidos perdidos. Fue en este principio de curso cuando, de nuevo, fue cogiendo velocidad de crucero, para convertirse en imprescindible para Xabi Alonso, hasta volver a lesionarse contra el Atlético de Madrid: otros 12 partidos lejos de los terrenos de juego.
Y sucedió lo inesperado. Tras perder la final de la Supercopa de España, Xabi Alonso dejaba el equipo y Álvaro Arbeloa tomaba las riendas del vestuario. Carvajal disputó 13 minutos en la derrota del Madrid contra el Albacete en Copa, además de 14 en la goleada frente al Mónaco en Champions. Esos 27 minutos han sido todo el bagaje del capitán del Real Madrid en el equipo, con cinco suplencias sin minutos (Benfica, Levante, Villarreal, Rayo Vallecano y Valencia).
Se podía especular con que se trataba de un problema de forma física, un jugador que necesitaba entrenamientos y semanas para coger el tono físico necesario para rendir al máximo nivel. Y, debido a la plaga de lesiones en el lateral derecho, Fede Valverde había sido el que se desempeñó en la demarcación. La sorpresa llegó en Mestalla con la apuesta por el canterano David Jiménez, que disputó 76 minutos realmente sólidos. Pero llegó el momento del cambio.
Y, en lugar de entrar un Carvajal que ya lleva dos meses en dinámica y convocado de manera habitual, saltó al campo Trent Alexander-Arnold, con solo un puñado de sesiones de entrenamiento a sus espaldas y recién recuperado de otra larga lesión muscular. La cara del madrileño era un poema en el banquillo, sin entender muy bien qué pasaba ni qué había hecho mal para dejar de contar con su entrenador. Posiblemente esa era la conversación que mantenía con Pintus.
Pese a ello, Arbeloa habló largo y tendido sobre Carvajal en rueda de prensa: "A Dani cada vez le voy viendo mejor en los entrenamientos, va poco a poco. Evidentemente, no pienso correr ningún riesgo. Cuando tuvimos días libres, él estuvo allí en Valdebebas trabajando. Cada vez le queda menos para que esa importancia que está teniendo vaya siendo cada vez más relevante", explicaba en rueda de prensa. Pero lo cierto es que los minutos del capitán no llegan.
La imagen del capitán del Real Madrid rozando la desesperación junto a Pintus ha dado la vuelta al mundo. Es la mejor evidencia para confirmar que existe un caso Carvajal. Un equipo con graves problemas en defensa y que, cuando ha recuperado a su jugador más veterano, deja de contar durante un par de meses con él. Tiene difícil explicación y el jugador, harto de dejar de contar para Arbeloa, mostró su descontento con Pintus. Un grito de desesperación por su situación.
El Real Madrid acababa de conseguir una trabajada victoria en Valencia. En un partido feo, previsible y con poco fútbol, la mayor pegada del conjunto blanco le permitió derribar al combinado local para continuar con su persecución al Barcelona (0-2). Fue entonces cuando, en esos ejercicios postpartido donde intervienen aquellos futbolistas que no han tenido minutos sobre el césped, sucedió algo. Una situación con la que se especulaba y que fue la confirmación de una realidad.