Lamine y Lewandowski recortan dos puntos al Madrid en una primera parte de locos en Vigo
El Barcelona consiguió una trabajada victoria en Balaídos, en un partido que se resolvió en los primeros cuarenta y cinco minutos, donde hubo mucho fútbol de ataque y cinco goles
Lamine Yamal celebra su gol ante el Celta. (EFE/Lavandeira)
El Barcelona consiguió una importante victoria en Balaídos (2-4), en un partido que tuvo una primera parte absolutamente loca que fue una oda al fútbol. El gran protagonista fue Robert Lewandowski que, con un hat-trick, se reivindicó en un encuentro complicado ante un buen Celta de Vigo. Y la guinda del pastel la puso Lamine Yamal, para dar una victoria a los culés que sirve para recortar dos puntos con el Real Madrid después de su tropiezo en Vallecas.
El encuentro comenzó muy intenso, con los dos equipos tratando de buscar transiciones rápidas en ataque, aprovechando la lluvia que estaba cayendo sobre el césped de Balaídos. El primero en probar la portería contraria fue Lewandowski, que enganchó una volea desde la frontal que Radu atrapó no sin complicaciones. Solo unos minutos más tarde, iba a ser el polaco el que iba a adelantar a los azulgranas, después de que el VAR señalara un penalti por mano de Marcos Alonso.
Era el minuto 7 y, tras otra buena transición en ataque, Fermín disparó desde la frontal, saliendo el balón a córner. Pero el esférico había golpeado en la mano del exdefensor culé, situación que tras la pertinente revisión acabó en pena máxima. Lewandowski la pegó fuerte a su derecha y, aunque Radu llegó a tocarla, la lluvia imprimió la velocidad suficiente para que el balón llegara a las mallas gallegas. El Barcelona era el que golpeaba primero.
Pero el partido todavía tenía mucho que decir. Solo habían transcurrido tres minutos tras el gol culé cuando, en otra clarísima acción, Rashford se presentaba mano a mano con Radu. El meta rumano hacía una parada casi imposible y, en el rechace, el Celta diseñaba una contra letal. Borja Iglesias metía un enorme pase al espacio y Carreira, con todo a favor, encaraba a Szczesny para, con mucha clase, superarle y empatar el partido. Todo cambió en un par de segundos.
Pudo el Celta ponerse por delante un par de minutos después, tras otro desajuste defensivo culé, pero Jutglá acabó en las nubes una jugada que debería haber seguido con un claro pase a Borja Iglesias. Ahí retomó el control el Barcelona, que tuvo otra clara ocasión a los pies de Rashford, pero su disparo se estrelló en el poste y, en el rechace, Radu hizo otra enorme intervención ante Lewandowski. Pero tanto iba el cántaro a la fuente que el polaco iba a volver a marcar.
Sucedió en el minuto 37, con los mismos protagonistas. Rashford ponía un centro maravilloso al área y el 9 culé, en un movimiento de killer, la pegaba de primeras para colarla entre las piernas de Radu. El Barça se las prometía muy felices, pero el Celta no había dicho su última palabra: en otro buen desmarque desde el medio del campo, Jutglá ganaba la banda derecha y, esta vez sí, le metía un balón a la frontal a Iglesias que, con el alma, reventaba la portería de Szczesny.
Pero no había terminado aún la primera parte. En otra buena acción de Rashford, que estaba siendo decisivo cada vez que tocaba el balón, el inglés ponía un balón tenso al área. E Ilaix Moriba, en su intento de despeje, tocaba el balón lo justo para que Lamine Yamal, llegando desde atrás, la pegara a placer. Radu la volvió a tocar, pero poco pudo hacer por evitar el gol. Partido loco y cinco goles en la primera parte. Vaya primeros cuarenta y cinco minutos de partido.
Lo de Vigo está siendo una oda al fútbol y él no quería faltar.
Los segundos cuarenta y cinco minutos poco o nada tuvieron que ver con la locura que tuvo lugar en la primera mitad. El Barça tuvo mucho más control del balón, pero sin encontrar oportunidades claras que pusieran en peligro a Radu. El Celta, que sabía que estaba a un gol del empate, no encontró continuidad en la parcela ofensiva para poner en peligro a un Szczesny mucho más cómodo. El esfuerzo de la primera mitad había sido titánico y los jugadores lo notaban.
Las ocasiones brillaron por su ausencia en la segunda mitad, hasta que Lewandowski decidió sentenciar el encuentro, aprovechando un nuevo buen balón de Rashford, con el que firmó su particular hat-trick, en otro nuevo gol de delantero puro. De aquí al final, un tiro al palo de Lamine Yamal y la expulsión de Frenkie de Jong al ver dos cartulinas amarillas. Un partido loco que dejó una primera parte para el recuerdo, un verdadero canto al fútbol de ataque.
El Barcelona consiguió una importante victoria en Balaídos (2-4), en un partido que tuvo una primera parte absolutamente loca que fue una oda al fútbol. El gran protagonista fue Robert Lewandowski que, con un hat-trick, se reivindicó en un encuentro complicado ante un buen Celta de Vigo. Y la guinda del pastel la puso Lamine Yamal, para dar una victoria a los culés que sirve para recortar dos puntos con el Real Madrid después de su tropiezo en Vallecas.