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Araujo obra el milagro en el último segundo y le da al Barcelona la victoria ante un fallón Girona
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BARCELONA 2 - 1 GIRONA

Araujo obra el milagro en el último segundo y le da al Barcelona la victoria ante un fallón Girona

El conjunto azulgrana se llevó los tres puntos casi en la última jugada, en un partido en el que el Girona falló tres manos a manos clarísimos que le condenaron en el momento final

Foto: El Barça se llevó el triunfo en el último segundo. (EFE/Alejandro Garcia)
El Barça se llevó el triunfo en el último segundo. (EFE/Alejandro Garcia)

El Barcelona logró una victoria milagrosa en el último segundo ante el Girona (2-1), un partido donde los culés estuvieron muy cerca de perder. Solo la mala puntería del ataque visitante impidió la derrota del segundo clasificado, que salvó tres puntos básicos en la lucha por la Liga gracias a un gol de Ronald Araujo. Sobre todo porque la semana que viene llega el Clásico. La lluvia y el cansancio se dejó notar en los azulgranas, que salvaron un complicado encuentro.

Después de que el Girona lograra empatar el partido, los de Míchel tuvieron tres mano a mano consecutivos que no supieron embocar, en un festival de fallos claros que les terminó por condenar cuando el partido ya moría. Como si de un delantero se tratara, Araujo se lanzó al suelo para cazar un centro de De Jong y, con el alma, la mandó a gol para dar tres puntos de oro al Barcelona y lograr una victoria que parecía que se les escapaba de las manos.

La gran sorpresa de Hansi Flick iba a ser el canterano Toni Fernández, que jugaba de inicio ante las bajas de Robert Lewandowski y Ferran Torres, además de Dani Olmo y Raphinha, que seguían con sus procesos de recuperación. El joven tenía una gran oportunidad, pero fue intrascendente durante la primera mitad, donde trató de bregar y pelear, pero sin demasiado acierto y con muy poco peso en el fútbol ofensivo del conjunto azulgrana.

La primera media hora de partido fue una verdadera oda al fútbol, donde los dos equipos mostraron sus armas y encontraron la manera de hacer daño a su rival. Eso sí, los diez minutos iniciales fueron de absoluto control del Barcelona, que dominaba todas las facetas del juego ante un Girona incapaz de encontrar la manera de achicar agua. Y tanto fue el cántaro a la fuente que iban a ser los de Flick los primeros en romper la igualada en el marcador.

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Los culés tenían la posesión, las oportunidades y el control absoluto, momento en el que se iban a adelantar en el marcador. Sucedió en el minuto 13, después de un gran gesto técnico de Jules Koundé que permitió que el balón le llegara a Lamine Yamal. El internacional español filtraba un balón al área, donde recibía Pedri muy cómodo. Tanto que, tras tocar el balón seis veces sin resistencia, sacaba un pase al palo izquierdo de Gazzaniga para convertir el primer tanto.

El partido apuntaba a monólogo culé, pero entonces todo cambió. El Girona se quitó el corsé y se lanzó al ataque y, solo siete minutos después, iba a igualar la contienda con un espectacular golazo. Axel Witsel, en una impresionante chilena dentro del área, sorprendía a todo el mundo para, en un gol candidato a ser uno de los mejores de la temporada, lograr el empate. El tanto le dio alas al conjunto visitante y solo su falta de puntería iba a impedir que dieran la vuelta al resultado.

En el 23, Wojciech Szczesny hacía una espectacular parada en un claro mano a mano de Vladyslav Vanat y, solo un minuto después, era Portu el que de nuevo se quedaba solo ante el portero, pero el balón se estrellaba en el palo izquierdo de la meta culé. La respuesta del Barça no tardó en llegar, con dos acciones de Pedri y De Jong que fueron solventadas con dos acciones de Gazzaniga. Y la más clara fue la falta que Rashford estrelló en el larguero a la media hora de juego.

Cuando el partido se encaminaba hacia el descanso, el Girona consumó su festival de fallos en el mano a mano con otro error de Bryan Gil que, tras quedarse solo otra vez ante Szczesny, mandaba el balón a las nubes. El Barça había comenzado arrollando, el Girona había empatado y merecía ir por delante, pero el partido llegaba al descanso bajo un intenso aguacero en Montjuïc. Cuarenta y cinco minutos en los que había pasado absolutamente de todo.

placeholder Lamine Yamal, en el tremendo aguacero de Montjuïc. (EFE/Alejandro García)
Lamine Yamal, en el tremendo aguacero de Montjuïc. (EFE/Alejandro García)

Una segunda parte muy igualada

Toni Fernández era el sacrificado al descanso por Flick, entrando Fermín en su lugar. No habían pasado unos segundos cuando lo intentó desde lejos, pero solo fue un espejismo. Los primeros diez minutos fueron de absoluto dominio del Girona, que tuvo un par de buenas ocasiones en los pies de Bryan Gil para romper el empate. El Barça trató de nuevo de estirarse con acciones de Fermín y de Lamine Yamal, pero el equipo azulgrana no tenía continuidad en su juego.

Los azulgranas sufrían, pues eran incapaces de tener continuidad en su juego de ataque y lo pasaban mal en defensa, ante un Girona que había conseguido desentrañar la manera de hacer daño al Barça, aunque con demasiada inocencia en los metros finales. Y el Barça se activó de la única manera que podía: a balón parado. A la hora de partido, Cubarsí mandaba a guardar un rechace tras un córner, pero Gil Manzano invalidaba el gol por falta previa de Eric García a Rincón.

El Barça cogió aire y se lanzó al ataque, aunque ya sin Lamine Yamal, que solo jugó una hora después de sus problemas físicos en las semanas anteriores. En el 64, Rashford fallaba de manera inexplicable tras un regalo de Bardghji y, un minuto después, Gazzaniga le volvía a hacer un paradón al inglés. Los culés buscaban la victoria, pero el Girona se defendía a las mil maravillas. El conjunto azulgrana iba a tener que buscar algo diferente si quería llevarse la victoria.

De aquí al final, más corazón que cabeza en el conjunto de Hansi Flick que, tras protestar vehementemente a Gil Manzano, vio dos amarillas consecutivas que le impedirán estar en el banquillo del Santiago Bernabéu el próximo domingo. Y así fue como llegó el gol de la victoria, cuando Araujo mandaba a gol un centro de De Jong cuando solo quedaban un par de segundos para el final. El Barça jugó con fuego, pero se salvó a base de fe. Lo mejor que le podía pasar antes del Clásico.

El Barcelona logró una victoria milagrosa en el último segundo ante el Girona (2-1), un partido donde los culés estuvieron muy cerca de perder. Solo la mala puntería del ataque visitante impidió la derrota del segundo clasificado, que salvó tres puntos básicos en la lucha por la Liga gracias a un gol de Ronald Araujo. Sobre todo porque la semana que viene llega el Clásico. La lluvia y el cansancio se dejó notar en los azulgranas, que salvaron un complicado encuentro.

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