Los brotes verdes del Real Madrid de Xabi Alonso no tapan (todavía) todas las carencias heredadas
El primer partido de Xabi Alonso en el Bernabéu dejó la mejor noticia posible: tres puntos. Pero lo cierto es que el equipo ofreció una versión alejada de lo que se esperaba y que sigue arrastrando problemas que tiene desde el pasado curso
Xabi Alonso, dando instrucciones a sus jugadores. (AFP7)
El Real Madrid logró sumar los primeros tres puntos de la temporada, en un partido donde le costó lo indecible doblegar a Osasuna (1-0). Debutar en el Santiago Bernabéu era la mejor noticia para los blancos que, casi sin margen de maniobra tras el Mundial de Clubes, tenía que ponerse el mono de trabajo ante un rival exigente. Y, al mismo tiempo, encajar los nuevos fichajes, los nuevos roles de otros jugadores y que funcionaran las nuevas directrices de Xabi Alonso desde el banquillo.
El espacio para innovar, cambiar conceptos y aplicar nuevas ideas de juego era mínimo, pero había muchas expectativas puestas en el debut oficial del conjunto blanco en la nueva temporada. Y lo cierto es que, después de 90 minutos, se pueden sacar varias conclusiones positivas del partido... pero también aparecieron ciertas dudas que se mantienen en el tiempo desde hace varios meses. El técnico tolosarra tiene mucho trabajo por delante para hacer del Madrid un equipo imparable.
Las primeras sensaciones del equipo son claras: estamos ante un el Real Madrid versión Ancelotti 2.0, es decir, un estilo similar al del pasado curso, pero con ligeras mejoras. Con tres fichajes en el once inicial -Alexander-Arnold, Huijsen y Carreras-, el Madrid mostró seguridad en defensa y mucho despliegue físico partiendo desde la misma zaga. Pero sigue habiendo una duda sustancial: falta fluidez en ataque, hay un claro atasco en el juego y nadie ofrece claridad.
La defensa fue uno de los grandes problemas blancos del pasado curso, posición que se ha mejorado notablemente. Huijsen dio una masterclass de cómo defender a campo abierto, brillando en la anticipación; Militao confirmó que está de vuelta y dejó muy buenas sensaciones; Carreras mejora claramente a Mendy y Fran García, con mucha proyección en ataque; pero el punto gris lo dejó Trent, demasiado timorato, algo apagado y tratando de no cometer errores flagrantes.
Dean Huijsen firmó un partido brillante ante Osasuna. (AFP7)
Sí se vio a los laterales mucho más profundos y eminentemente invertidos, esto es, jugando por el carril central para dejar el exterior a Vinícius y Brahim, además de los centrales muy adelantados para reducir la longitud del equipo tras pérdida. Además, se empezaron a ver las primeras pinceladas de esa presión alta que quiere Xabi Alonso, con los jugadores de ataque muy comprometidos en la misión y el medio del campo ayudando para asfixiar la salida rival.
Valverde y Arda Güler, ubicado en esa nueva posición en la medular, se mostraron especialmente activos en esta faceta, con el turco muy presionante y agresivo en a recuperación. Y la mejor noticia tiene nombre propio: Kylian Mbappé. Al francés se le ve fino, enchufado y eléctrico. Cada vez que el balón pasaba por el 10, la sensación de peligro era evidente. Es el jugador que lo cambia todo y que ofrece peligro constante. De hecho, fue el autor del gol desde los once metros.
Con Rodrygo condenado al ostracismo, la entrada de Mastantuono también fue una gran noticia para el Madrid, amén del regreso de Dani Carvajal tras su larga lesión. Los blancos tienen más y mejor fondo de armario que el pasado curso, con el argentino como mejor ejemplo: descaro, desparpajo, atrevimiento y calidad al servicio del equipo, un jugador que está llamado a vivir muchas tardes de gloria en el Bernabéu. Pero no es oro todo lo que reluce.
Mejoras que tienen que llegar
Es evidente que el marcador fue muy corto, sobre todo, jugando en casa, en un partido donde cualquier error o rechace podría haberle robado dos puntos al Madrid. De hecho, si Budimirhubiera enganchado la que tuvo en el tramo final, ahora se hablaría de algo muy diferente. Pero el verdadero problema que tiene Xabi Alonso es dar con la clave para poder hacer daño a los equipos que acumulan dos líneas de nueve jugadores entre su portero y su único atacante.
Cuando el rival junta líneas, se encierra y deja pocos espacios a sus espaldas, el Madrid se queda sin ideas. Ante Osasuna, los blancos tuvieron fortuna de que se tratara de fútbol y no balonmano, pues el riesgo del pasivo hubiera sido una realidad. El esférico iba de una banda a otra con excesiva lentitud, sin sorpresa, y con todos los jugadores queriéndolo al pie. Poco movimiento, especialmente sin balón, poca sorpresa, poca imaginación. ¿Les suena?
Arda Guler, el nuevo constructor de juego del Real Madrid. (AFP7)
No es un problema nuevo del Madrid, pues sigue sin ese jugador clarividente que conecte la defensa con el ataque y encuentre los huecos en el muro rival. Arda Güler tiene trazas de poder encajar en la posición, pero será algo para lo que necesite un tiempo de adaptación. Tanto el otomano como Mastantuono pueden ser esos desatascadores que necesita el equipo, pero falta una pieza: un ancla, el jugador que ordene el resto de piezas del equipo con el balón.
Noventa minutos es poco tiempo para sacar conclusiones, pero el Madrid ofreció brotes verdes, con una imagen mejorada con respecto al pasado curso. Eso sí, si quiere pelear por grandes éxitos, debe mejorar claramente la fluidez de su juego en ataque: más rápido, más vertical, más incisivo. Y eso solo puede suceder si el balón pasa por alguien que es capaz de pensar más rápido que los rivales. Si ya está en la plantilla o si está por llegar, es algo que debe decidir Xabi Alonso.
El Real Madrid logró sumar los primeros tres puntos de la temporada, en un partido donde le costó lo indecible doblegar a Osasuna (1-0). Debutar en el Santiago Bernabéu era la mejor noticia para los blancos que, casi sin margen de maniobra tras el Mundial de Clubes, tenía que ponerse el mono de trabajo ante un rival exigente. Y, al mismo tiempo, encajar los nuevos fichajes, los nuevos roles de otros jugadores y que funcionaran las nuevas directrices de Xabi Alonso desde el banquillo.