Es noticia
Menú
Celades: "Con Del Bosque, se confunde la normalidad con el poco conocimiento"
  1. Deportes
  2. Fútbol
INTEGRÓ LA QUINTA DEL MINI

Celades: "Con Del Bosque, se confunde la normalidad con el poco conocimiento"

Fue uno de los últimos jugadores que militó en el Madrid y en el Barcelona. Tras pasar por la sub-21 y por el Valencia, está a la espera de una nueva oportunidad en los banquillos

Foto: Celades, durante su etapa como entrenador del Valencia. (EFE/Juanjo Martín)
Celades, durante su etapa como entrenador del Valencia. (EFE/Juanjo Martín)

La vida de Albert Celades (Barcelona, 1975) cambió a los siete años. Sus padres se trasladaron a Andorra por motivos laborales y tuvo que dejar la Ciudad Condal. El destino, sin embargo, le tenía preparada una segunda oportunidad. Seis primaveras más tarde, regresó para fichar por el Barça y vivió con sus tíos. Luego integró la famosa Quinta del Mini —junto a De la Peña, Roger García, Óscar García, Toni Velazamán y Juan Carlos Moreno— y debutó en el primer equipo de la mano de Johan Cruyff.

Celades no logró la continuidad que esperaba y abandonó Barcelona rumbo a Vigo. Allí se encontró con un equipo en auge, que jugaba competiciones europeas y tenía una plantilla extraordinaria. Apenas vivió un año en Galicia porque lo fichó el Madrid, donde coincidió con Los Galácticos. "Un vestuario de personas normales en el que estaban los mejores jugadores del mundo", comenta.

Foto: Vicente del Bosque, en 2019 (EFE)

El fútbol no dejó de estar presente en su vida tras su retirada. Cambio el césped por los banquillos y, ahora, es entrenador. Tras pasar por las categorías inferiores de la Selección y por el Valencia, está a la espera de una nueva oportunidad.

******

PREGUNTA. ¿A qué se dedica ahora Albert Celades?

RESPUESTA. A trabajar para estar lo más preparado posible cuando me llegue una nueva oportunidad de entrenar.

P. A los siete años, usted se mudó a Andorra. ¿Qué le supuso ese cambio?

R. Por motivos laborales, mis padres se trasladaron a Andorra. De hecho, mi familia sigue viviendo allí 40 años después. Fue un cambio como el que tienen muchos entrenadores o futbolistas porque viven en ciudades distintas. Recuerdo que aquello fue positivo porque viví en un sitio fantástico como Andorra. Allí conocí a gente fantástica, a amigos que aún conservo. Los cambios de ciudad siempre son un poco traumáticos, pero a la larga son beneficiosos para la vida.

P. Usted luego se mudó más veces. ¿Cambiar de ciudad cuando era tan pequeño le facilitó el resto de cambios?

R. El cambio más importante fue cuando dejé Andorra con 13 años para jugar en la cantera del Barcelona. Me fui solo y dejé a mi familia cuando todavía era muy pequeño.

P. ¿Cómo se produjo ese fichaje por el Barcelona?

R. Yo jugaba en el equipo del colegio, en los Salesianos de San Ermengol. El entrenador tenía relación con gente de la cantera del Barcelona y les habló de mí. Les dijo que tenía un chaval con condiciones para jugar en La Masía. Fui a hacer una prueba y a partir de ahí se cerró el fichaje.

P. ¿Siempre soñó con ser futbolista o tenía otras cosas en mente?

R. Sí, siempre.

P. ¿Qué otras inquietudes tenía?

R. Siempre he tenido muchas, por eso he cambiado de ciudad tantas veces a lo largo de mi vida. Durante mi carrera nunca me dieron miedo esos cambios, incluso me gustaron. De hecho, me marché a Burdeos cuando no era habitual que el jugador español saliera fuera. Mis inquietudes siempre han sido conocer otras culturas. Son vivencias que nos gustan tanto a mí como a mi familia.

placeholder Celades, en uno de los partidos tras el confinamiento. (EFE/Domenech Castelló)
Celades, en uno de los partidos tras el confinamiento. (EFE/Domenech Castelló)

P. ¿Qué diferencia a España y a Andorra más allá de los impuestos?

R. Lo primero, es el tamaño. Andorra es un sitio fantástico para vivir, pero es muy pequeño. Ahora he estado unos días allí con mi familia y mis amigos de toda la vida. Aunque me marchara con 13 años, una parte de Andorra se ha quedado en mí. Aconsejo a todos que lo visiten, no solo en invierno. A pesar de que siempre la asocian con la nieve, es un paraíso también en verano.

P. ¿Cómo era la vida de un canterano en La Masía? Ahora las residencias tienen unos lujos que antes no había...

R. Guardo un recuerdo fantástico de aquella etapa. Entré a los 13 años y era el más pequeño, porque en aquella época no era habitual fichar a chicos tan jóvenes. El primer año en Barcelona viví con mis tíos y a los 14 ya me incorporé a la residencia y me quedé hasta los 18. Luego me fui a compartir piso con algunos compañeros. Fue una época inolvidable porque tuve vivencias únicas. A la vez que te estás formando académicamente, también lo haces a nivel deportivo. En esos momentos, las amistades son mucho más fuertes porque estás alejado de tu familia y eso te une mucho más con la gente. La prueba es que aún conservo esas relaciones.

P. Usted debutó con Johan Cruyff como entrenador. ¿Qué recuerda del holandés?

R. Es alguien al que le tengo mucho cariño. Es una persona que nos ha marcado a todos los que hemos coincidido con él. Aunque solo estuve un año con él, llegué la misma temporada que Johan a Barcelona y se notaba su influencia en la cantera. Yo me crie bajo esa filosofía que impuso. Estar un año con él es algo que uno no olvida porque nunca dejaba indiferente a nadie con su manera de ser y de explicar las cosas. Por eso, muchos jugadores de esa época hemos acabado como entrenadores.

Foto: Cruyff y su inseparable dorsal (REUTERS/Toby Melville/Files).

P. ¿Se hizo entrenador por la influencia de Cruyff?

R. No solamente por eso. Lo que digo es que hay muchísimos entrenadores actuales que coincidieron con él. Él tuvo muchísima influencia en nosotros.

P. ¿Cómo se implantó el modelo de Cruyff en la cantera?

R. Él llegó y nos hizo jugar de una manera que nunca habíamos visto ni practicado. Era un estilo completamente diferente a lo que veníamos haciendo con situaciones impensables. ¿Cuándo había jugado un equipo con un único defensa? Era un juego combinativo que también implantó en la cantera y cuyo valor 'a posteriori' ha sido incalculable.

"Sabíamos que la puerta del primer equipo no estaba cerrada mientras estuviera Johan"

P. Usted integró la famosa Quinta del Mini en la que había depositadas muchas esperanzas. ¿Aquello les benefició o les perjudicó?

R. No nos perjudicó. Al final, cada uno tuvo su carrera. Fuimos un grupo de jugadores que pasamos mucho tiempo juntos en el fútbol base y tuvimos mucho éxito. Llegamos al Barça B, que estaba en Segunda, y fuimos líderes de la categoría cuando teníamos 18 o 19 años. Lo importante fue que Cruyff apostó por nosotros porque confiaba en la cantera. En La Masía sabíamos que el primer equipo no era una puerta cerrada mientras estuviera Johan. Y que era posible tener una oportunidad. Luego, ya veríamos si teníamos continuidad o no.

P. A Cruyff lo sucedió Robson y con él llegó Mourinho. ¿Realmente era solo el traductor del equipo?

R. No, no, que va. Se dijo mucho en aquel tiempo, pero era una parte muy importante del cuerpo técnico. Era la persona confianza de Robson porque el cuerpo técnico no era tan extenso como ahora. Mourinho tuvo un papel relevante y se ganó el cariño de la mayoría de nosotros.

placeholder Albert Celades pide calma desde la banda a sus jugadores. (Reuters/Albert Gea)
Albert Celades pide calma desde la banda a sus jugadores. (Reuters/Albert Gea)

P. Usted dejó el Barcelona para tener minutos en el Celta. ¿Eso es subir o bajar un peldaño en la escalera?

R. Dejé el Barça para irme a Vigo porque las situaciones de la vida me llevaron a eso. Yo estaba cómodo en Barcelona porque era mi ciudad y llevaba muchos años allí. No obstante, quería seguir jugando y desarrollándome, por eso me fui al Celta. Fue otro gran cambio porque, aunque ya era profesional, era la primera vez que salía de mi club. En Barcelona, el jugador de la cantera está protegido. En Vigo había un equipazo y jugamos partidos increíbles.

P. ¿No cree que los canteranos suelen ser el blanco de las críticas?

R. No, no. Cuando te he dicho que están protegidos, no me refiero a los canteranos que tienen 27 o 28 años, sino a los que llevan dos o tres temporadas en el equipo. Porque conoce a todos: los entrenadores de las inferiores, al de la puerta… Si juegas mal un día, ya tendrás una nueva oportunidad. Sin embargo, si te marchas a otro club, allí ya no te espera nadie. Tienes que rendir de primeras.

"Irme a Vigo fue otro gran cambio porque fue la primera vez que salí de mi club"

P. ¿Cómo se produjo su fichaje por el Madrid?

R. Jugar en el Madrid fue una oportunidad única porque no siempre viene a buscarte. En ese momento, era una ocasión perfecta para estar en la élite; para jugar al máximo nivel. Gracias a ese fichaje, regresé a la Selección.

P. ¿Le perdonaron en Barcelona que fichara por el Madrid?

R. Cuando uno toma decisiones en la vida, hay gente que las entenderá y otras que no. Eso va a ser siempre así. Hubo de todo, pero yo tomé la decisión que era mejor para mí, para mi carrera y para mi familia. Estoy orgulloso de haber jugado en ambos equipos.

P. Usted esquivó los pitos en el Camp Nou porque aquel día todos se los llevó Figo.

R. Efectivamente, llegamos al Madrid en la misma temporada. Antes, ya habíamos coincidido en el Barcelona. Cuando regresamos al Camp Nou, jugamos ambos de titulares, pero él acaparó todas las críticas. Aquello tuvo muchísima repercusión, tanto a nivel nacional como internacional. La gente no estaba contenta con lo ocurrido y fue una situación muy desagradable.

P. ¿Qué tal con Florentino? He leído que es un duro negociador...

R. No lo sé, porque nunca negocié nada con él; lo hicieron mis agentes. Ha demostrado ser un presidente muy relevante, el más importante de la historia del Madrid junto a Santiago Bernabéu. No solo ha conseguido éxitos deportivos, sino que su gestión económica ha sido impecable.

placeholder Celades saluda a Lampard en un partido de Champions. (Reuters/Phil Powell)
Celades saluda a Lampard en un partido de Champions. (Reuters/Phil Powell)

P. ¿Cómo era aquel vestuario de Los Galácticos?

R. Un vestuario de personas normales en el que estaban algunos de los mejores jugadores del mundo y cualquier cosa que hacían tenía una gran repercusión. En ese equipo, vivimos cambios porque hicimos las primeras giras asiáticas donde el recibimiento era increíble. Era un grupo de gente muy profesional con independencia del nivel que tuviesen.

"Raúl tenía el mismo nivel o más que Los Galácticos, aunque no se le incluía en ese escalafón a nivel mediático"

P. Aunque no perteneciera a Los Galácticos, Raúl integraba aquel equipo. ¿Estaba infravalorado?

R. Creo que la gente ha valorado mucho a Raúl, al menos los que hemos coincidido con él. Quizá a nivel mediático no se incluía en el escalafón de Los Galácticos, pero se comprobaba perfectamente que tenía ese nivel o más. Siempre fue un jugador muy bien considerado en el vestuario.

P. ¿Qué tal con Del Bosque? Me dijo que solía consultarle las cosas al grupo.

R. Guardo un recuerdo fantástico de él. Estuve tres años con él en el Madrid hasta que se marchó al fútbol turco. Además, luego coincidí con él en la Selección. La RFEF me contrató y compartíamos muchas situaciones del día a día. A raíz de lo que me has preguntado de Raúl, creo que a Vicente tampoco se le ha valorado del todo. Esa es mi sensación. Al no ser una persona mediática, se ha confundido su normalidad con tener poco conocimiento. Al revés. Tanto lo que ha hecho a nivel de clubes como en la Selección es difícil de repetir. Es un referente tremendo.

Foto: Entrevista a Vicente del Bosque. (Ana Beltrán)

P. ¿Es más difícil triunfar en el Madrid o en el Barcelona?

R. Es difícil triunfar en cualquier sitio. Lo que ocurre es que esos dos equipos son los más grandes del mundo y la exigencia es muy alta. En ambos lugares, estás sometido a una gran presión porque necesitas rendimiento inmediato y, por eso, sacas lo mejor de ti.

P. Usted jugó en el Girondins de Burdeos. ¿A qué distancia colocaría la Ligue 1 de la Liga española?

R. Actualmente, la Liga española es superior a la francesa. Cuando yo fui a Francia, la competición era bastante potente porque el Mónaco llegó a la final de la Champions y el Olympique de Marsella, a la de la UEFA. Había varios equipos que tenían un gran nivel. Nosotros, por ejemplo, fuimos eliminados en cuartos de final de la UEFA por el Valencia de Rafa Benítez.

placeholder Celades, junto a Lopetegui, en su etapa en el Madrid. (Reuters/Vincent West)
Celades, junto a Lopetegui, en su etapa en el Madrid. (Reuters/Vincent West)

P. Usted ha entrenado en casi todas las categorías inferiores de la Selección. ¿Cuál es el mayor talento que ha visto?

R. Eso es difícil, porque decirte solo uno sería muy injusto.

P. Dígame entonces tres o cuatro.

R. Es cierto que fue un trabajo supergratificante porque vimos a muchos jugadores crecer y evolucionar. Ahora algunos están en la absoluta. Coincidimos con muchos muy buenos y no te puedo decir uno ni tres ni cuatro porque son más de cuatro. Hemos visto talentos increíbles que están teniendo una carrera magnífica.

P. Usted era el seleccionador sub-21 y asistente de Lopetegui cuando fue destituido en el Mundial de Rusia. ¿Acertó Rubiales con esa decisión?

R. Fue una situación que nos pilló por sorpresa y que fue muy desagradable. Fueron unos días difíciles y complicados en los que cada uno tomó la decisión que creyó conveniente. Aquello fue una vivencia muy difícil desde que se originó y que tuvo repercusión futbolística.

P. ¿Qué falló en el Mundial de Rusia?

R. A raíz de aquello, todo fue mucho más difícil. Fue un impacto muy duro para los que lo vimos de cerca. Al final, en un Mundial tienes que competir con selecciones que son de primer nivel y tienen el mismo objetivo que tú. España solo ha ganado una vez un Campeonato del Mundo y sabemos que es muy complicado. Intentamos hacerlo lo mejor posible y quedamos apeados con Rusia en un partido que pudimos ganar.

Foto: Vladimir Putin en el acto de condecoración a Infantino. (EFE/Michael)

P. Usted pasó por el banquillo del Valencia. ¿Tiene solución la situación que atraviesa el club?

R. Ojalá se solucionen los problemas y podamos ver a un Valencia fuerte que luche por los títulos y los puestos altos de la clasificación. El problema es que no hay sintonía entre el propietario y la afición. No tengo palabras de agradecimiento para los aficionados por la época que vivimos allí. Llegamos en una situación en la que los aficionados estaban descontentos. Se dieron muchas cosas que hicieron que la situación se complicase y nos despidieran.

P. ¿Trató usted con Peter Lim?

R. No, yo lo hacía con Anil Murthy.

P. ¿Qué tal?

R. Un trato muy correcto y profesional a pesar de todas las dificultades que había. Cada vez que llegábamos a Mestalla para jugar un partido, había una manifestación. Son situaciones con la que no es fácil convivir y nos tuvimos que adaptar.

P. ¿Lo recuerdan más por pertenecer a La Quinta del Mini o por su etapa como entrenador?

R. Un poco de todo. Hay gente que te para y te pregunta por el Barça, otros por el Madrid, por el Valencia… Al final, todos te asocian al mundo del fútbol.

La vida de Albert Celades (Barcelona, 1975) cambió a los siete años. Sus padres se trasladaron a Andorra por motivos laborales y tuvo que dejar la Ciudad Condal. El destino, sin embargo, le tenía preparada una segunda oportunidad. Seis primaveras más tarde, regresó para fichar por el Barça y vivió con sus tíos. Luego integró la famosa Quinta del Mini —junto a De la Peña, Roger García, Óscar García, Toni Velazamán y Juan Carlos Moreno— y debutó en el primer equipo de la mano de Johan Cruyff.

Vicente del Bosque
El redactor recomienda