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El Atlético se reconcilia con la victoria y Suárez y Joao Félix vuelven a sonreír (0-3)
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Un triunfo para lamer las heridas

El Atlético se reconcilia con la victoria y Suárez y Joao Félix vuelven a sonreír (0-3)

El conjunto rojiblanco superó a Osasuna con una contundente goleada. El equipo local pudo recortar distancias, pero le faltó acierto. Correa mató el partido en el descuento

Foto: El luso celebra el 0-1. (Reuters/Vincent West)
El luso celebra el 0-1. (Reuters/Vincent West)

El Atlético de Madrid necesitaba reaccionar en El Sadar. Un estadio que se le da de perlas a Simeone y a Joao Félix. Decididos y sólidos, sería el portugués quien aprovecharía un error del portero de Osasuna en un saque de esquina, Sergio Herrera, para anotar el primer gol del encuentro cuando Luis Suárez forzó su error al saltar a por la pelota. Por primera vez en bastante tiempo, la suerte sonrió al Atlético de Madrid a la primera de cambio. Osasuna incomodó, luchó y apretó a la búsqueda del empate hasta el punto de estrellar el balón en el palo, pero a diferencia del partido contra el Levante, el Atlético protagonizó una puesta en escena radicalmente distinta en cuanto a actitud e intensidad para ganar fuera de casa tres meses después. No así en defensa, donde faltó solidez en el área propia. En la segunda parte y tras una nueva lesión de Giménez, los colchoneros resistieron la lluvia de centros laterales locales. Luis Suárez coronó su partido con un gol al contragolpe y Ángel Correa cerró el encuentro en los minutos finales.

placeholder El uruguayo del Atlético de Madrid agradece la asistencia del luso. (EFE/Jesús Diges)
El uruguayo del Atlético de Madrid agradece la asistencia del luso. (EFE/Jesús Diges)

A pesar del buen inicio con el gol del luso Osasuna, rival correoso donde los haya, no estaba por la labor de facilitarle el triunfo a los colchoneros. Los pupilos de Jagoba Arrasate imprimieron más ritmo a la velocidad de la pelota, impidieron que el Atlético de Madrid rebaje el pulso del partido y empezaron a situar a su equipo arriba. Era una guerra de guerrillas a rebosar de balones divididos. A través de la velocidad de sus laterales (Manu Sánchez y Nacho Vidal) y la presión alta rojilla, los locales pronto sembraron dudas en la defensa rojiblanca.

placeholder Koke protesta una acción. (EFE/Jesús Diges)
Koke protesta una acción. (EFE/Jesús Diges)

La primera ocasión clara tras pedir una mano de Vrsaljko dentro del área sería para David García. El central local se quedó colgado en campo rival y se quedó a centímetros de sorprender a todos cuando emergió entre Savic y Giménez para conectar un cabezazo que pasó cerca del larguero. En un partido muy trabado, intenso e interrumpido por las faltas de ambos equipos, Simeone tocó la pizarra para igualar la superioridad numérica de Osasuna por dentro. Marcos Llorente, que había iniciado el choque como interior por la banda derecha, se colocó como un centrocampista más, mientras Reinildo se convertía en un tercer central improvisado y Carrasco y Vrsaljko tenían la banda para ellos.

Sin excesiva fluidez con la pelota en los pies más allá de empujar al Atlético hacia Jan Oblak, Osasuna halló en el balón parado y los centros laterales unos aliados de primer orden para intimidar al conjunto local. Primero Ante Budimir con la inestimable colaboración de Jon Moncayola estrellaría la pelota en el palo tras un córner y acto seguido, Nacho Vidal remataría una volea envenenada que Oblak despejó como pudo. El Atlético se tambaleaba sin doblegarse, pero parecía cuestión de tiempo que encajara el 1-1.

Giménez se volvió a lesionar

A la vuelta de vestuarios, Giménez se quedó en el vestuario y entró Felipe en su lugar. El central uruguayo, machacado por las lesiones esta temporada, sufrió un nuevo contratiempo y Simeone tuvo que rehacer sus planes. Osasuna salió al ataque, pero fue el Atlético quien amenazó con un par de centros peligrosos al área que Joao Félix estuvo cerca de rematar. Sería al contragolpe, con el equipo local descolocado y el portero fuera de sitio, cuando Joao Félix detectó en el horizonte la carrera de Luis Suárez y el ariete charrúa, inteligente y calculador, disparó de muy lejos para hacer el 0-2.

placeholder Luis Suárez celebra el 0-2. (Reuters/Vincent West)
Luis Suárez celebra el 0-2. (Reuters/Vincent West)

Refugiado en su campo y con la llave del contragolpe a disposición para dañar a Osasuna en cualquier momento, los rojiblancos sacarían el mayor rédito posible al transformar sus dos disparos a puerta en dos tantos. Arrasate agitó su equipo con un triple cambio: se fueron Chimy Ávila, Rubén García y Brasanac y entraron Kike García, Barja y Roberto Torres. Nada más entrar, el delantero local encontró la primera situación franca de gol en el minuto 70, pero no atinó y su disparo, blando y centrado, lo atrapó Oblak con facilidad.

El Atlético de Madrid no podía defenderse con la pelota y Simeone reforzó el centro del campo al introducir a Kondogbia por Luis Suárez. Osasuna, de nuevo mediante un centro lateral del recién entrado Cote, colocaría un balón medido a la cabeza de Budimir, pero el croata no acertó frente al guardameta esloveno. El Atlético, lejos de ser aquel equipo infranqueable en el área pequeña, sufrió en los minutos finales y Simeone, que trataba de matar el tiempo como podía, recurrió a Correa, Hermoso y Serrano por Carrasco, Llorente y Joao Félix. En los minutos finales, otra vez Cote pondría un centro endiablado a la cabeza de Kike García, pero sería Ángel Correa quien mataría el partido con asistencia de Héctor Herrera.

El Atlético de Madrid necesitaba reaccionar en El Sadar. Un estadio que se le da de perlas a Simeone y a Joao Félix. Decididos y sólidos, sería el portugués quien aprovecharía un error del portero de Osasuna en un saque de esquina, Sergio Herrera, para anotar el primer gol del encuentro cuando Luis Suárez forzó su error al saltar a por la pelota. Por primera vez en bastante tiempo, la suerte sonrió al Atlético de Madrid a la primera de cambio. Osasuna incomodó, luchó y apretó a la búsqueda del empate hasta el punto de estrellar el balón en el palo, pero a diferencia del partido contra el Levante, el Atlético protagonizó una puesta en escena radicalmente distinta en cuanto a actitud e intensidad para ganar fuera de casa tres meses después. No así en defensa, donde faltó solidez en el área propia. En la segunda parte y tras una nueva lesión de Giménez, los colchoneros resistieron la lluvia de centros laterales locales. Luis Suárez coronó su partido con un gol al contragolpe y Ángel Correa cerró el encuentro en los minutos finales.

Joao Félix Osasuna Diego Simeone