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La UVI, una Copa y fichajes millonarios. 30 años del Betis de Lopera: "Don Manuel era como era"
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Presidentes de los de antes

La UVI, una Copa y fichajes millonarios. 30 años del Betis de Lopera: "Don Manuel era como era"

Entró en la directiva de Hugo Galera en 1991, aunque fue en 1992 cuando pasó a ser prócer del beticismo tras salvar al club y convertirse en el máximo accionista. Se marchó en 2010

Foto: Manuel Ruiz de Lopera. (Ilustración: Raquel Cano)
Manuel Ruiz de Lopera. (Ilustración: Raquel Cano)

Si usted no es millonario, es poco probable que haya juntado muchos billetes en las manos. A lo sumo, en una partida de Monopoly. También es bastante improbable que pueda ver un billete detrás de un tabique, salvo que sea Manuel Ruiz de Lopera. Él alardeaba de que tenía ese poder. El otrora máximo accionista del Betis entró en la directiva de Hugo Galera (el último presidente antes de la conversión del club en SAD) en 1991. Un año más tarde, tras salvar al club, pasó a ser don 'Manué'. 30 años después, merece la pena recordar su etapa.

El Betis atravesaba un momento difícil en 1992. La delicada situación económica de los clubes derivó en un plan del Gobierno: se convertirían en sociedades anónimas deportivas. Era el 30 de junio, el último día del plazo. A los verdiblancos le faltaban 800 millones de pesetas (4,8 millones de euros) para evitar la desaparición, pero Lopera actuó y lo evitó. Muchos creen que ahí empezó su leyenda. Sin embargo, para otros fue en 1978. Luego volveremos al histórico año 92.

"A Lopera se le conocía porque estuvo alrededor del Betis. Era recordado por algunos episodios, como el de 1978. El club peleaba por el descenso, que al final se certificó, y se le involucró en primas a terceros para evitar que el equipo bajara de categoría", confiesa un periodista que siguió toda la etapa de Lopera y que prefiere mantenerse en el anonimato.

placeholder Manuel Ruiz de Lopera saluda a su entrada en los juzgados. (EFE/Julio Muñoz)
Manuel Ruiz de Lopera saluda a su entrada en los juzgados. (EFE/Julio Muñoz)

Su músculo financiero lo llevó al Betis

Pepe León, su mano derecha y presidente del club en tres etapas (1968-69, 1992-96 y 2006-10), desmiente esa acusación en conversación con El Confidencial: "Lopera no estuvo metido en asuntos relacionados con primas a terceros en la vida. No lo ha necesitado porque hizo equipos muy fuertes".

El club precisaba de dinero en 1991 y desde la directiva pensaron en Lopera. Don Manuel era un empresario que hizo fortuna a través de los televisores. Venían defectuosos, él les arreglaba el error y les cambiaba la marca. "Su músculo financiero no lo tenían muchos más en torno a la entidad. A Galera, que 'a posteriori' se arrepintió de incluirlo en la directiva, fue Pepe León quien le habló de Lopera”, asegura una fuente conocedora de dicha operación. "Lo conocí, aunque no te puedo concretar el año, porque era un hombre de Sevilla conocido en muchos sectores. Él tenía un potencial económico para hacerle frente a las necesidades del Betis", sostiene Pepe León.

placeholder Manuel Ruiz de Lopera. (EFE/Julio Muñoz)
Manuel Ruiz de Lopera. (EFE/Julio Muñoz)

"Dígale al director del banco que no cierre"

El propio Lopera se encargó de proyectar su imagen como directivo. "Hacía declaraciones muy llamativas en el palco cuando finalizaban los partidos. El Betis estaba en Segunda aquel año, pero él decía que el club tenía potencial para estar entre los seis primeros de España. A los aficionados les llamó la atención y ahí empezó a ganárselos", afirma el periodista que siguió la actualidad del equipo verdiblanco dicho curso.

El trabajo realizado en los medios durante la temporada 91/92 sirvió para asentar su imagen, pero la salvación económica del club le convirtió en algo más, en una divinidad para muchos béticos. Años después grabó una recreación del momento. "Llame usted al Banco Hispanoamericano y dígale al director que no cierre y que se espere. No le hemos dado la alegría a mucha gente que tenía la botella de champán abierta por la muerte del Betis", dijo Lopera.

No quería hacerse cargo

"Al principio, él no quería hacerse cargo del Betis. Hacían falta 1.700 millones de pesetas (10,2 millones de euros) y, recaudando por las peñas, logramos 500 (3 millones). Era una cuantía importante para los socios, pero faltaban 1.200 (7,2 millones). Aquello lo aportó él. Aunque fueron puestas a la venta, nadie las compró", asegura León.

Dani Martín, exjugador del Betis (2001-07) e ídolo desde su gol en la final de Copa del 2005, atiende la llamada de este periódico y reflexiona sobre el aterrizaje de Lopera en el club. "Para la gente de mi edad y mi familia, que somos todos béticos, fue el salvador porque el equipo se hundía. 'A posteriori', cuando lo conocí, me demostró desde primera hora que era bastante bético. Nuestro primer encuentro fue cuando jugamos la final de la Copa de juveniles frente al Madrid. Nos dio ánimos en el hotel antes de ir al estadio".

El primer gran momento de Lopera fue en junio de 1994. Dos años después de salvar al club, el Betis regresó a Primera de la mano de Serra Ferrer, que reemplazó a Kresic a mitad de temporada. En la explanada del estadio se reunieron los aficionados para celebrarlo y don Manuel tomó el micrófono: "Estábamos en la UVI; nadie daba un duro por nosotros… Yo os entrego a ustedes un Betis libre. Limpio. En Primera. De ustedes. ¡¡Viva el Betis!!".

Los Jarni, Finidi, Denilson...

El Betis logró un meritorio tercer puesto en la temporada 1994/95 en su regreso a Primera. El mejor fichaje de aquel año fue Stosic, campeón de Europa con el Estrella Roja en 1991 y con experiencia en la Liga tras jugar dos años en el Mallorca. Aquella incorporación fue un simple aperitivo. Lopera tenía más sorpresas preparadas que un Huevo Kinder. En los años sucesivos llegaron Jarni, Alfonso, Finidi, Denilson…

Pepe León sostiene que "esos fichajes no hubieran sido posibles sin el capital del que disponía Lopera". "La prueba es que antes de que llegara no se hacían. Los representantes de los buenos jugadores llamaban al Betis y hablaban con Lopera. Manolo (por Lopera) pedía los informes y estudiaba la operación. Si el entrenador y la secretaría técnica daban el visto bueno, él se ocupaba de los temas económicos. Como los intermediarios sabían que Lopera firmaba y garantizaba todas las operaciones, traían a los jugadores al Betis".

Los verdiblancos llegaron a la final de Copa de 1997, que perdieron frente al Barcelona (3-2), liderados por esos fichajes. Lo que empañó aquel partido fue la decisión de Serra Ferrer: había firmado por el conjunto blaugrana antes de que se disputara el encuentro. "No digo que Serra actuara mal porque siempre he creído en su profesionalidad. El equipo jugaba bien y el ambiente en Sevilla era espléndido. Debería haber esperado a que terminara la Copa para que no hubiera habido ninguna suspicacia. Yo pongo la mano en el fuego porque Serra no hizo nada por perder ese partido. De hecho, a él le venía fenomenal ser campeón de Copa. Económica y deportivamente. Tuvimos al Barcelona contra las cuerdas. La prueba de que hizo una buena labor en el Betis fue que volvió con el mismo Lopera y ganó una Copa", sostiene León.

"La clasificación a la Champions y el título de 2005 fue, qué casualidad, con Serra Ferrer. El mismo entrenador con el que el Betis finalizó tercero y cuarto en los 90. Y también fue finalista de Copa en el 97. Fue el mejor entrenador del club en los 90", explica el periodista.

El fichaje de Denilson en 1998 lo cambió todo. No solo en el Betis, en el mundo del fútbol. Aquella incorporación convirtió al brasileño en el traspaso más caro de la historia. Lopera pagó 5.300 millones de pesetas (30,5 millones de euros), una cifra que el club nunca recuperó. Ni en rendimiento ni en una posterior venta. Así se pronunció don Manuel: "Hemos fichado a un jugador que, para que nos lo quiten, tienen que cerrar un banco". "La alegría con la que llegó Lopera cambió cuando se gastó ese dineral en Denilson y no triunfó en el Betis. Además, se fue depreciando su valor en el mercado. Fue un antes y un después en su inversión en fichajes", asegura la fuente.

La fiesta de Halloween

Uno de los episodios más sonados de la etapa de Lopera es la fiesta de Halloween. Era el 31 de octubre de 2001, cuando la mayoría de los jugadores (no todos) de la plantilla del Betis se reunieron en la casa de Benjamín Zarandona. "Si llegamos a ser tres, estoy poniendo cafés en el bar de mi padre", confesó Joaquín a Bertín Osborne en 'Mi casa es la tuya'. "Fue una cena de equipo que hicimos en casa de Benjamín. Había 200 personas. Allí estábamos en la gloria y veo a Benjamín subiendo las escaleras con la cara desencajada, preguntando quién había invitado a Lopera. Nos vio y comentó: '¿Qué estáis, concentrados?'. Me dijo que estaba empezando muy pronto”.

Los jugadores no esperaban que aquello llegara a oídos de Lopera, que despertó al entrenador, Juande Ramos. Se presentaron allí a las 04:30 y el presidente disolvió la fiesta. "En lo mejor de la noche nos cortó el rollo", confesó Joaquín. Dani explica lo ocurrido. "Me salvé porque fue la primera semana que entrené con el primer equipo. Cuando llegué al vestuario la mañana siguiente el vestuario estaba totalmente hundido porque se había filtrado a la prensa. Era una fiesta que se había hecho alguna que otra vez. Quizá se invitaron a más personas de las que deberían".

El pico llegó en 2005

Lopera llegó al pico de la meseta en 2005. El Betis se clasificó por primera, y única, vez en su historia para la Champions y ganó la Copa del Rey, el tercer título que sumó a su palmarés. "Teníamos unas primas y se doblaron por la Copa y la Champions. Nos dijo que se iba a arruinar", recuerda Dani entre risas.

La temporada siguiente, la 2005/06, prometía, pero la ilusión se esfumó rápido en Heliópolis. Así lo explica el futbolista: "Ese año fue el que pudo hacer al Betis un poco más grande. Si hubiera pasado, igual seguiría siendo presidente. Faltaron un par de jugadores de renombre. Eso hubiera sido la clave para que el club diera un salto hacia delante. El equipo no se reforzó como debería".

Serra Ferrer fue claro en el AVE de vuelta tras ganar la Copa: "El Betis será lo que quiera don Manuel". Lopera nunca le perdonó aquello. El presidente no reforzó al equipo como en los 90 y el Betis peleó aquel año por el descenso. De hecho, se salvó en la penúltima jornada con una victoria ante el Mallorca (2-1).

placeholder Serra Ferrer. (EFE)
Serra Ferrer. (EFE)

Su cercanía con los jugadores

Dani recuerda qué les dijo antes de un derbi: "Antes de los partidos siempre nos contaba las anécdotas que vivía con los béticos. En la previa de un derbi, nos dijo que si se fuera a las 3.000 Viviendas y le diera dinero a diez chavales, seguro que se esforzarían al máximo para ganarle al Sevilla. Te contaba mil cosas de su perro Hugo… Nos reíamos muchísimo con él. Escucharlo motivaba porque hablaba igual que cualquier bético de mi barrio".

"Tras no renovar a Serra en 2006, el Betis cayó en picado. Fue porque él dirigía el club de una manera personalista y no le dio atribuciones deportivas a Serra Ferrer. Lopera ni se reunión con él para tratar su renovación; se enfriaron las relaciones. En 1997 Lorenzo se marchó, pero en 2005 fue culpa de don Manuel porque no hizo la inversión necesaria para afrontar tres competiciones", expone el periodista, una teoría que no comparte León: "Teníamos un equipo para competir. Lopera, además, firmaba a los jugadores que le decía la secretaría técnica. Y contaba con el entrenador para fichar. Él no era el que marcaba los goles ni corría en el campo. Hacía la financiación, que no era poco".

La grada se cansó

El público se cansó de Lopera aquel año. Ricardo Oliveira, el máximo goleador la temporada anterior con 22 tantos, se lesionó ante el Chelsea: sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior. Ante la ausencia de su máximo artillero, don Manuel no trajo a ningún reemplazo hasta enero. Fue otro brasileño, Robert, que jamás alcanzó el nivel de su compatriota. La falta de gol derivó en un golpe de ingenio de la afición. En la visita del Anderlecht al Villamarín (0-1), en la última jornada de la fase de grupos, inauguraron un cántico: "Lopera, bota de oro". El presidente no volvió a aparecer por el palco en el resto del tiempo que continúo al frente del club, solo el día de centenario.

La etapa de Serra Ferrer concluyó tras obtener la permanencia. Como reemplazo, don Manuel pensó en Javier Irureta, que se había tomado un año sabático tras siete en La Coruña. El técnico vasco recuerda en El Confidencial esa etapa. "No tuve muchas reuniones con Lopera. Me solía reunir con el vicepresidente y el secretario técnico. Me faltó comunicación con él y eso desvirtuó mi etapa".

Aquella pretemporada la empezó Joaquín. El gaditano entendió que era el momento para comenzar una nueva etapa, pero parece que Lopera no comprendió sus intenciones. Así lo contó en 'Mi casa es la tuya': "Yo me reuní con Lopera porque el Valencia estaba interesado en mí. Me preguntó si me quería ir y yo le dije que era una buena oportunidad para irme. Insistió hasta que le dije: 'Sí, me quiero ir'. Me dijo que iba a vestir de blanco, pero en Albacete. Tuve que ir allí para que dieran fe de que yo me había desplazado porque si no tendría una multa de varios millones. Finalmente, acabé en el Valencia".

placeholder Joaquín Sánchez. (EFE/José Manuel Vidal)
Joaquín Sánchez. (EFE/José Manuel Vidal)

"Fue una relación difícil. Don Manuel era como era"

El Betis comenzó la temporada sin su mejor jugador, el que había rechazado durante años ofertas para continuar en Sevilla. "Se me prometió algo más a nivel de jugadores, pero no llegaron. Se pudo fichar lo que se pudo fichar", declara Irureta.

El equipo sumó solo cuatro puntos en las diez primeras jornadas. Atrás quedó aquel Betis que se plantó en una final de Copa y tuteaba a los grandes. "Al equipo le costó empezar la temporada. Fue una situación complicada porque no había cierta confianza con él; fue una relación difícil con Lopera. Don Manuel era como era”, recuerda el técnico. El año acabó con Paco Chaparro, técnico del filial que estaría tres años al frente del equipo. El Betis se salvó en la última jornada tras vencer al Racing en El Sardinero (0-2) gracias a dos goles de Edú.

placeholder Edu salvó al Betis del descenso. (EFE/José Manuel Vidal)
Edu salvó al Betis del descenso. (EFE/José Manuel Vidal)

Si visitaba la ciudad deportiva, mala señal

"A las buenas era bueno, pero a las malas exigía bastante. Él consideraba el Betis suyo y le dolía cuando el equipo no iba bien. Si iba por la ciudad deportiva era mala señal porque las cosas iban mal. Solía ir al hotel de concentración para animarnos y ofrecernos alguna prima. Todas las semanas tenía contacto con nosotros porque, al menos, lo veíamos una vez", explica Dani.

Las primas eran una de los detalles que más se recuerdan de Lopera, que las ofrecía en cheques regalo de El Corte Inglés. "Así era siempre o casi siempre", recuerda entre risas Dani. "Él se pasaba con las primas a los jugadores. Se las ofrecía por partido, pero, si perdían algún encuentro, les decía que les daba el doble si ganaban el siguiente", explica León.

"Yo fui a su casa a recoger las primas y también fui a firmar mi contrato. Era un mini palacio. Tuve poco trato con él porque firmé un contrato de ocho años cuando subí al primer equipo y nunca tuve que renovar. En Primera, nos dejaba intercambiar diez camisetas. A partir de ahí, nos lo quitaba del sueldo. Siempre que íbamos a una celebración, si me tocaba saludar a alguien, aparecía Lopera para decirle que yo era el que había marcado el gol en la final de Copa", recuerda Dani.

El Betis descendió en 2009. Desde ese momento, la animadversión de los béticos hacia Lopera subió como la espuma hasta su punto más álgido. Todos le pedían que vendiera el club, algo que se produjo en 2010, a Luis Oliver. Así lo expone León: "Tenía a gente en contra y se creó una oposición a Lopera, que creo que era injusta. Si él no hubiera puesto el dinero, no sabíamos el futuro del Betis. Igual hubiera renacido porque el club es muy grande… La crisis hubiera sido tremenda. Se creó una oposición por celos, principalmente. Le hicieron una encerrona. Tuvo que vender a la fuerza, amenazado".

"Me parece una buena persona y lamento que su etapa terminara así. Es un buen bético y ha dado mucho por el Betis. Aunque no terminé bien con él, luego te das cuenta de que el fútbol es así. No solo es Lopera. Es el mejor presidente que ha tenido el Betis. Con él he vivido los mejores momentos del club. Es el presidente con el que más he disfrutado", explica Dani.

A pesar de su escasa, o nula, presencia en los medios en los últimos años, a Lopera no se le ha olvidado en Sevilla. Hace unos años, le mandaron a la Tuna a su puerta. En lugar de enfadarse, él salió a saludarlos, le pusieron la capa y uno de los integrantes bailó con su sobrina. Además, también hay una cuenta parodia del expresidente, Mr. Lopera, que alegra el día de mucha gente. Don Manuel sigue presente.

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