Es noticia
La última temporada caótica del Barça: "No fue de buen compañero lo que hizo Schuster"
  1. Deportes
  2. Fútbol
Terry Venables inició el curso

La última temporada caótica del Barça: "No fue de buen compañero lo que hizo Schuster"

Los culés son el único equipo europeo que no ha fallado ningún año a las competiciones continentales. En 1988, estuvo cerca, pero finalmente se clasificaron para jugar la Recopa

Foto: Núñez y Gaspart, presidente y vicepresidente de aquel momento. (El Confidencial)
Núñez y Gaspart, presidente y vicepresidente de aquel momento. (El Confidencial)

El comienzo de temporada del Barcelona ha sido paupérrimo. Tres meses en los que se prescindió de Koeman, que fue destituido en la jornada 11 tras la derrota frente al Rayo (1-0), y se apostó por Xavi Hernández. Pese a que el de Terrasa se estrenó con victoria frente al Espanyol, la situación blaugrana no es ideal y frente al Bayern se jugarán su continuidad en la Champions League. Con estos números, podrían romper una de las mejores marcas del club: ser el único de Europa que no ha fallado ningún año en las competiciones europeas. Sólo una vez estuvieron cerca, en la temporada 87/88. Aquella fue el último año que el Barça no hizo fichajes (a excepción del 2015, cuando por sanción de la UEFA tampoco pudieron acudir al mercado). El entrenador, Terry Venables, consideró que no eran necesario reforzar la plantilla.

El dato parece sorprendente, pero es cierto. El Madrid no disputó competición europea en la temporada 77/78 tras finalizar noveno el año anterior. Por su parte, los equipos ingleses estuvieron suspendidos cinco años tras la Tragedia de Heysel. Ocurrió en 1985, cuando la Juventus ganó la Copa de Europa al Liverpool (1-0). En los prolegómenos de la final, hubo una avalancha de los aficionados que finalizó con más de 600 heridos y 39 fallecidos. La sanción de la UEFA fue el veto a los ingleses, que no jugaron por Europa en los cinco años siguientes. Al Liverpool le impusieron el doble de castigo, aunque finalmente sólo fueron seis primaveras.

El Barcelona de 2021 y el de 1987 tienen algunos paralelismos. En primer lugar, una prematura destitución del entrenador. Terry Venables llevó al Barça a la segunda final de Copa de Europa de su historia que perdieron en penaltis frente al Steaua de Bucarest. Sin embargo, fue despedido tras sumar una victoria en las cuatro primeras jornadas y encadenar tres derrotas seguidas ante Sevilla (1-2), Espanyol (2-0) y Valencia (0-1).

placeholder Núñez era el presidente aquel año. (EFE/Xavier Bertral)
Núñez era el presidente aquel año. (EFE/Xavier Bertral)

Luis Aragonés, el sustituto

Uno de los cuatro capitanes de esa temporada, Gerardo Miranda, atiende a El Confidencial: “Con Venables ganamos la Liga y nos fue muy bien, pero luego perdimos la Copa de Europa en 1986. Aunque hizo una buena labor en el Barça, los malos resultados de las primeras jornadas acabaron con su etapa en la Ciudad Condal”.

“Hoy es el entrenador, pero mañana no lo sé”, así se pronunció el presidente, Josep Luis Núñez, tras los malos resultados del Barça. Venables fue finalmente destituido después de que la junta directiva se opusiera a la dimisión del presidente. Luis Aragonés llegó como sustituto tras la oposición de Núñez al regreso de Udo Lattek, que contaba con el beneplácito de parte de la junta directiva.

Las condiciones que el club ofreció al nuevo entrenador eran claras: contrato hasta final de temporada para dejar paso a Clemente. “El nuevo entrenador debe ser para un plazo corto de tiempo”, indicaron fuentes del club. Sólo se cumplió la primera porque a final de temporada llegó Cruyff. Pero ya habrá tiempo de volver a eso.

placeholder Luis Aragonés, en su etapa como seleccionador. (EFE/Juan Carlos Cárdenas)
Luis Aragonés, en su etapa como seleccionador. (EFE/Juan Carlos Cárdenas)

El Motín de Hesperia fue el final

Luis Aragonés contó con la ayuda de Charly Rexach como segundo entrenador. Aquel fue un año complicado en la Ciudad Condal, que acabó con el Motín de Hesperia. El Barça finalizó sexto en Liga, a 23 puntos del Madrid de La Quinta del Buitre que fue el campeón. En la UEFA, fueron eliminados en cuartos por el Bayer Leverkusen, que ganó el título tras vencer al Espanyol de Clemente en la final. En la Copa, fueron campeones tras ganar a la Real Sociedad (1-0) en el Bernabéu. Aquella victoria, con gol de Alexanco, fue contra todo pronóstico porque los donostiarras estaban en sus mejores años. Sólo viajaron 5.000 culés al feudo madridista.

El Motín de Hesperia tuvo lugar el jueves 28 de abril de 1988 en el Hotel Hesperia, cuando faltaban cuatro días para que el Madrid visitara el Camp Nou, que ya eran campeones matemáticos. Fue una trifulca entre la directiva culé y los jugadores con motivo de los contratos. Núñez los había dividido el año anterior en dos partes, una de derechos de imagen y otra federativa. Al fraccionarlos, la tributación era menor: por el primero se pagaba un 35% de impuestos en lugar de un 40; por el segundo, un 53% en lugar de un 60.

Aquello fue una magnífica solución hasta que Hacienda se percató de la pícara solución inventada por Núñez. Por tanto, tras realizar las rutinarias inspecciones, les exigieron a los jugadores que se pagara el 53% por el total del contrato. Los jugadores acudieron a Joan Gaspart, vicepresidente del club (1978-2000), para pedirles que el club pagara la diferencia si no convencían a Hacienda de la validez de aquella artimaña. Ellos habían actuado de buena fe.

Foto: Joan Gaspart, en su despacho en el centro de Barcelona. (David Brunat)

“Aquello era justo y se demostró que era justo, pero el club lo vio de otra manera. En dos años, nos fuimos casi todos de los 24 jugadores que integraban aquella plantilla. Eso no es normal. El motín no fue de hoy para mañana; fue un proceso largo porque llevábamos todo el año hablando con la directiva”, aclara Gerardo.

Los ánimos estaban más calmados en Barcelona el día del motín porque ya habían ganado la Copa del Rey. El dueño de la cadena del Hotel Hesperia era el propio Gaspart, que recibió una llamada del director. Le comunicó que los jugadores habían pedido un salón para convocar a la prensa y que le habían dicho que el club no tenía nada que ver en eso.

Así contó Gaspart en El Confidencial lo ocurrido: “Después de enterarme, me llamó Luis (Aragonés) para preguntarme qué hacía. Él me dijo: “Voy a perder seguro porque si no salgo en la foto los jugadores me van a poner a parir; si salgo, sois vosotros los que me vais a poner a parir”. Le dije que hiciera lo que nos sirviera para ganar partidos. Y salió en la foto. Fue muy triste aquel episodio. La afición reaccionó contra los jugadores, que fueron todos pitados salvo Schuster, que no acudió. Los futbolistas se equivocaron al pensar que mandaban más que los dueños del club, los socios. La mitad de esos jugadores no continuaron luego en el Barcelona”.

placeholder Schuster no acudió. (EFE/Arturo Wong)
Schuster no acudió. (EFE/Arturo Wong)

Tres jugadores no participaron

“Aquel año sólo teníamos reuniones. Los cuatro capitanes nos reuníamos con un señor de la directiva y nos decían que se iba a arreglar, pero nunca pasaba. El tema fue que el club se hacía cargo de lo ocurrido con los contratos porque así estaba estipulado, pero luego dieron marcha atrás. Gaspart nos contaba cosas que no eran verdad; nos dijo que hablaría con el presidente y lo arreglaría”, asegura Gerardo.

Los tres jugadores que no participaron fueron Schuster -que arregló el problema con Núñez por su cuenta-, Lineker –que estaba en Hungría con su selección- y López López, convaleciente después de ser operado del estómago. El resto, todos comparecieron en una gran mesa en la que destacaron Alexanco, el capitán, Calderé y Víctor Muñoz.

“Nos sorprendió que Schuster no participara. Nos dijo, antes de que leyéramos el comunicado ante la prensa, que la nota que habíamos redactado era muy fuerte, pero nosotros pensábamos que no. No me pareció de buen compañero lo que hizo y me sentí decepcionado. Luis Aragonés, en cambio, fue un señor y estuvo a la altura, como debe estar un entrenador”, cuenta Gerardo.

placeholder Alexanco, durante su etapa como director deportivo del Valencia. (EFE/Kai Försterling)
Alexanco, durante su etapa como director deportivo del Valencia. (EFE/Kai Försterling)

El capitán llevó la voz cantante y leyó un comunicado en el que enumeró siete puntos. En ellos, acusó a Núñez de haberles decepcionado y humillado, de intentar dividirles, de no tener respeto a la afición y enfrentarla con ellos, de la falta de relación humana, de incumplir los compromisos pactados, de haberles demostrado en algunas ocasiones que su directiva no existe y de la deshumanización de club.

La defensa de Núñez fue clara: “He pensado demasiado en ellos”. La respuesta de la afición dejó claro de lado de quién estaban: pitaron a todos los jugadores en el Clásico, que ganaron 2-0, salvo a Schuster. Una semana más tarde, Luis Aragonés terminó su etapa en el Barcelona y llegó Johan Cruyff.

La salida de Luis no fue la única. Núñez no perdonó aquello e hizo una limpieza que no se ha repetido en el Barça. Sólo quedaron ocho de los participantes de la protesta: Alexanco, por petición de Cruyff, Julio Alberto, Robert, Salva, Carrasco, Migueli, Zubizarreta y Urbano. Los que salieron fueron Schuster, Gerardo, Víctor Muñoz, Clos, Moratalla, Pedraza, Manolo, Urruti, Covelo, Cristóbal, Rojo, Calderé y Nayim. Así terminó el único año en el que los culés vieron peligrar su clasificación para Europa.

El redactor recomienda