la falta de gol es alarmante

Las risas del Barcelona contra un Real Madrid que solo da pellizquitos

El Real Madrid pierde dos Clásicos en cuatro días y no es capaz de marcar ningún gol. El problemón de los de Solari es que Vinicius y Reguilón son los más peligroso

Foto: Gareth Bale, titular en el Real Madrid-FC Barcelona, volvió a decepcionar. (Reuters)
Gareth Bale, titular en el Real Madrid-FC Barcelona, volvió a decepcionar. (Reuters)

El Barcelona se ha reído del Real Madrid por segunda vez en cuatro días. No le hizo falta al Barça golear en el segundo Clásico de la semana (0-1) para despedir de la forma más humillante al Real Madrid de la Liga. El Madrid dice adiós al campeonato por ser inútil en ataque. Un equipo nulo que no ha conseguido marcar un gol al Barça en dos partidos. Si nos vamos ya al balance de la temporada todavía es más deshonroso. Los de Ernesto Valverde han ganado tres de los cuatros Clásicos de la temporada y solo han cedido un empate —la ida de Copa en el Camp Nou—. Basta con ver la impotencia e incapacidad ofensiva del equipo de Solari para que los aficionados madridistas se queden con la impresión de que su equipo es menor al Barcelona. Sería hasta sano que en el club blanco alguien reconociera que no están a la altura ni hay nivel para competir contra un Barcelona que tampoco va sobrado.

Quien se quiera quedar con que el Madrid atacó mucho y creó una buena cantidad de ocasiones para hacer gol está confundido. Los blancos no tienen gol cuando han llegado dos partidos de la verdad. Tenían que marcar para estar en la final de Copa y cero puntería. Se señaló en este partido a Vinicius como el chico que genera mucho peligro, pero patina en la definición. Solari buscó arreglar el problema de la definición con Bale en el once y fue todavía peor. El galés tuvo otra actuación bochornosa. Otra oportunidad desaprovechada para el jugador que se niega a calentar o hace desplantes a sus compañeros. Bale es un cero a la izquierda en este Real Madrid que lidera Vinicius.

La sensación que queda en estos dos últimos Clásicos es que el Real Madrid tiene más voluntad que maña. Más ganas que pegada. Más trabajo que puntería. Cero goles en dos partidos es irrisorio. Es un Madrid que solo da pellizquitos cuando el partido se rompe en un intercambio de golpes. Pellizquitos contra tortas. Hay una jugada que refleja la inocencia de los ataques estériles del Madrid. Ter Stegen sacó con una mano un disparo potente de Vinicius. Con esa suficiencia del portero se puede resumir cómo son los ataques del Madrid. Prometen y acaban defraudando. Cuando el Madrid embiste es manso y baja la cabeza. No se trata de embestir con jugadas tan feas como la del golpetazo de Sergio Ramos a Messi. Esto es impotencia.

Piqué abraza a Messi y Sergio Ramos pasa con gesto de preocupación. (EFE)
Piqué abraza a Messi y Sergio Ramos pasa con gesto de preocupación. (EFE)


Y ahora Solari 'cree' en Isco

Vinicius y Reguilón han sido los dos mejores futbolistas en el Clásico de Copa y de la Liga. Está todo dicho. Los chavales se han dejado el alma, con profundidad, velocidad, esfuerzo… Pero si pretendes atemorizar al Barcelona de Messi con dos chavales recién subidos del Castilla es que tienes un problemón. No se le puede pedir más a los chicos. Solari ha agotado todos los recursos. Hasta se entregó a Isco como última solución, a la desesperada, para buscar el empate. Imposible. El Madrid no tiene mecanismos ofensivos para hacer daño al Barcelona. Es inferior. Ni en ataques posicionales ni al contraataque. Ha probado de todo. Con y sin Bale. Metiendo a Marco Asensio en las segundas partes. Con y sin Lucas Vázquez. Fede Valverde ha jugado los dos Clásicos... Hasta llegar a Isco. Mariano —el delantero fichado para sustituir a Cristiano Ronaldo— se ha quedado en la grada.

El Madrid ha tenido carácter y personalidad. Pero no le da para ganar un partido al Barcelona en el que Messi no ha marcado en ninguno de los cuatro encuentros de la temporada. Irrisorio. Podía haber sido peor en el último Clásico —que decidió un gol de Rakitic— porque otro de los mejores en las filas blancas ha sido Courtois. El belga ha sufrido más que Ter Stegen. Se queda el Madrid a 12 puntos del conjunto azulgrana y tiene que poner todos los huevos en la cesta de la Champions. El martes llega el Ajax de Ámsterdam. Tres derrotas seguidas en el Bernabéu —el Girona y los dos Clásicos— es un mal balance. Muy duro para la confianza y la moral de los bancos. De nada vale dominar. El fútbol es gol y eficacia.

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