sus grandes momentos, ante grandes rivales

Los otros días menos importantes en los que Asensio debe mostrar su mejor versión

Los golazos contra el Barça, aquellos contra el Sevilla y contra el Bayern y los buenos minutos ante el PSG el miércoles, no hay rival pequeño en su expediente de éxitos, y eso es un déficit

Foto: Marco Asensio no acaba de ser importante para Zidane. (Reuters)
Marco Asensio no acaba de ser importante para Zidane. (Reuters)

En el Real Madrid no existe la evolución tranquila y pausada que explicó Isaac Newton, cada cambio que se produce se interpreta como una revolución. Antes del partido contra el Paris Saint-Germain, y en previsión de una aparentemente segura derrota puesto que se daba por hecho la superioridad parisina si no ya general, sí en el momento en particular, se empezaba a hablar de lo mucho que tendría que cambiar el Madrid a final de temporada. De si tendría que fichar a este o al otro y quién deberían ser los futbolistas en abandonar el equipo. Ese proceso, aun si acaba retrasándose en el tiempo, acabará ocurriendo y el equipo tendrá que formarse de nuevo.

Marco Asensio no entra en las quinielas de nadie para cambiar de aires, quizás sí de los otros clubes que desean su contratación, la cual ni se plantea desde la entidad blanca. El papel del balear será otro, el que lleva reclamando durante ya año y medio como jugador del primer equipo y que, por ahora, no está obteniendo. Cuando el Madrid le contrató directamente del Mallorca, Asensio era un futbolista de gran calidad todavía por pulir y, sobre todo, por comprobar en el primer nivel. De esos jugadores surgen cada año decenas, chavales que en categorías inferiores o con clubes de menor exigencia se muestran superiores a la media y atraen la atención de los clubes poderosos. Los que acaban convirtiéndose en estrellas son un número reducidísimo de elegidos. Todas las flechas en la carretera de Marco apuntan hacia ahí, hacia la cima.

Hace tiempo ya que se sobrepasó el ecuador de la temporada. Las cifras que se extraen durante estos meses de competición no pueden engañar a nadie y muestran la realidad tal como es. Asensio ha contado este año más para Zidane de lo que lo hizo el curso pasado. Es comprensible. En su posición no tiene por delante ahora a James Rodríguez, tiene más recorrido como segundo mediapunta suplente. Cerca de los 2.000 minutos disputados, es el decimotercer jugador más utilizado, lo cual indica que no es titular indiscutible, pero sí uno de los primeros suplentes, a lo cual responde con goles (ocho) y asistencias (cinco). Son datos que encajan en un perfil de un jugador de 22 años en el Real Madrid.

"Hoy es Marco, ayer Isco, mañana Ceballos... al final todos estamos en el mismo barco. Yo tomo decisiones y es muy complicada mi labor. Los jugadores están preparados para jugar cuando tienen la oportunidad, luego uno juega más que otro como siempre pasa en un equipo pero son todos importantes para mí", explicaba Zinédine Zidane este sábado cuando le preguntaron por la continuidad (o su defecto) de Asensio en sus alineaciones.

Asensio gestó los goles de Cristiano y Marcelo ante el PSG. (Reuters)
Asensio gestó los goles de Cristiano y Marcelo ante el PSG. (Reuters)

Asensio está donde debe estar, pero reclama más, no lo hace con palabras, nunca ha aparecido en la prensa reclamándole a su entrenador el cariño que sí le da a otros que ofrecen menos al equipo. Marco donde grita es en el campo de juego y solo cuando toca. Párense un segundo y traten de hacer memoria: ¿en qué momentos ha explotado el talento de Asensio desde que está en el Madrid? Puede que lo primero que recuerden sea su gol al Sevilla en la Supercopa de Europa de 2017, y quizás su gol en Anoeta poco después. Después, el gol al Bayern, el gol a la Juventus en la final... Y ya pensando en esta campaña, los golazos al Barça en la Supercopa y al Valencia en Liga y esos 10 minutos que tuvo contra el PSG el miércoles. No hay rival pequeño, literalmente, en su currículum.

Esa capacidad para liderar a todo un Madrid en los momentos más complicados lo que nos hace creer es que está hecho para esos partidos, que no le pesa sobre sus hombros la responsabilidad de liderar a sus compañeros cuando más se les exige. Es una aptitud que no se compra, se nace con ella o no surge nunca más y de esos, como talento joven real, solo hay un grupo reducido de elegidos. Marco lo es, si bien aún le queda un proceso de maduración que saque también lo mejor de él en los partidos menos trascendentes, los que a lo largo acaban dando la Liga, esos en los que el año pasado James y Morata ataban los puntos.

Asensio no resultó providencial contra el Leganés en Copa, tampoco en días como el de Girona, o contra el Betis en el Bernabéu, bien porque no ha sido titular, bien porque no ha aportado lo que su calidad individual sí ha dado en otros momentos. Todo apunta a que jugará en el Villamarín, un campo complicado, pero un adversario que debería ser asequible para el campeón de Europa. Es un día de esos en los que Asensio tiene que mostrar su mejor versión, es decir, motivarse igual que lo hace contra un Barça o un PSG. Se ganará los minutos que necesita.

Alineaciones probables

Real Betis: Adán; Mandi, Bartra, Amat; Francis, Guardado, Fabián, Durmisi; Joaquín, Loren y Tello.

Real Madrid: Keylor Navas; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Modric, Lucas Vázquez, Marco Asensio; Bale y Cristiano Ronaldo.

Árbitro: Jesús Gil Manzano (Comité Extremeño).

Estadio: Benito Villamarín.

Hora: 20.45.

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