Lucas Hernández, el central que gustó al Cholo porque no tenía miedo
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la baja de godín le abre la puerta a seguir jugando

Lucas Hernández, el central que gustó al Cholo porque no tenía miedo

La ausencia de Godín, el central más importante del equipo, abre la opción de que siga jugando Lucas Hernández, que ha demostrado una gran madurez con solo 20 años

Foto: Lucas Hernández entra a Luis Suárez (Reuters)
Lucas Hernández entra a Luis Suárez (Reuters)

Simeone ha dado la clave recientemente, lo importante es no tener miedo. Jugar mejor que rival, estar más fuerte física o táticamente son cuestiones necesarias pero no decisivas. Es el miedo el que constriñe, el que te hace menor y vulnerable. La del Atlético de Madrid es una de las mejores defensas que se ha visto en la historia de la Liga, ahí están los datos para probarlo. Oblak solo ha encajado 16 goles en el campeonato y aspira a arrebatarle el récord absoluto a Paco Liaño, que lo situó en 18 en la temporada 93-94 con el Deportivo.

El portero tiene parte de la culpa en todo esto. Oblak es alto, sobrio y ágil. Y tiene el poso de los grandes porteros, una madurez que choca cuando se le mira el carnet y se encuentra que nació hace solo 23 años. También es un hombre de fortuna, ha ido parar a un equipo en el que le llegan pocos balones que atajar. La clave está en el trabajo de equipo, bien trazado desde la punta hasta la base, y en una defensa que se ha demostrado colosal durante mucho tiempo. El hombre clave de esa zaga, la referencia absoluta, quizá el jugador Atlético que más alto queda en relación con todos los que juegan en su posición en el mundo, es Godín. Y él no estará en la ida de la eliminatoria contra el Bayern de Múnich. Quizá tampoco en la vuelta y, desde luego, no en un par de partidos de una Liga en los que se juegan el título.

[Una historia de fe]

Y, sin embargo, no ha entrado el pánico en el Vicente Calderón. Godín tiene argumentos para reclamar el puesto de mejor central del mundo, pero su ausencia no alarma porque en el Atlético no se tiene miedo. También porque la clave de que el equipo funcione es que no hay un solo individuo que esté por encima del equipo. Lo que dice el Cholo, que tener miedo es incompatible con la función del jugador rojiblanco, es una de las cuestiones que se inculcan en la plantilla. Por eso Lucas Hernández, que en buena lógica tendrá un papel importante para suplir a Godín, puede saltar al césped y codearse con el resto como si fuese un veterano a sus 20 años. Él tampoco tiene miedo.

"Eso en este equipo cuenta y mucho", explica el Cholo cuando habla de su pupilo. Hernández no entraba en las ideas del argentino, era el cuarto central en un equipo que el entrenador prefiere no rotar demasiado, especialmente en lo referido a la defensa y el medio del campo, el pasillo de seguridad del que siempre hablaba Luis Aragonés. Llegaron las lesiones, de Giménez, de Savic y hubo que dar la alternativa al joven Lucas. Su fisionomía no asusta, mide 1.80 y no es fuerte como otros. Pero se desempeña bien jugando al fútbol. Entiende el juego, saca el balón con su zurda y deja pocos agujeros para los atacantes rivales. Una pieza que no falla en una maquinaria de eficacia probada.

"Siempre quiso mejorar"

"De Lucas siempre le hemos visto formas importantes, por eso ha subido de la cantera y ha estado con nosotros entrenando un tiempo importante. Siempre ha tenido la fortuna y la dificultad de tener grandes centrales alrededor suyo, que eso obviamente siempre limitó las oportunidades y posibilidades que yo no lo pude dar", explica Simeone sobre la evolución de Hernández hasta ser una pieza más de su arsenal. "Siempre trabajó, siempre quiso mejorar y, sobre todo, el detalle más importante que está teniendo hoy es que no tiene miedo. Entonces, cuando un futbolista no tiene miedo, que juegue bien o mal no es un problema, porque obviamente es joven y podrá cometer errores y los tendrá que cometer, pero lo más importante que tiene es que no tiene miedo. Y eso en nuestro equipo cuenta y mucho", repite con presteza el técnico rojiblanco.

[El Atlético se queda sin centrales]

Hay algo paradójico en esa frase de Simeone, quizá el entrenador que más penaliza el fallo de toda la primera división. El primer mandamiento del cholismo es, precisamente, ese, no cometer errores. A la victoria, en su doctrina, no se llega acertando más sino fallando menos, y muchos jugadores han tenido que aprender a recortar sus lagunas para entrar en la dinámica del equipo. Lucas, que como dice Simeone es joven, no ha tenido problemas en este sentido. Una de las cosas que más destacan del joven es su capacidad para estar asentado y no errar. De hecho solo Giménez ha tenido problemas en ese sentido entre los centrales atléticos, compensadas de alguna manera con las enormes cualidades que luce el uruguayo.

El último mes y medio de Lucas ha sido magnífico. Ha aprovechado las lesiones de Savic y Giménez para, a sus 20 años, asentarse. Ha sido titular en cinco de los últimos siete últimos partidos de Liga, en el último, contra el Atlético, disputó casi 80 minutos por la lesión de Godín. Las pruebas más difíciles, a pesar de todo, le llegaron entre semana. Jugó los dos partidos de la eliminatoria de Liga de Campeones contra el Barcelona, el rival más duro. El test lo pasó con nota hasta llenar los ojos del aficionado atlético. El colchonero, que hoy no tiene miedo aunque sepa que no puede contar con uno de sus mejores jugadores. Porque ellos también han creído el discurso del técnico, que llega desde el utilero a la estrella pasando por la grada y la secretaría técnica: no se puede tener miedo.

La lógica del escalafín dice que, con Godín ausente, los dos centrales titulares son Giménez y Savic, que ya están recuperados de sus respectivas lesiones. Simeone decidirá, él entiende y potencia los códigos del vestuario y la importancia del estatus. Sea cual sea su decisión, Hernández podrá decir que él le puso difícil la elección a su jefe.