la gestión del director deportivo, en entredicho

El Camp Nou pitó a Zubizarreta... y eso que aún no conocía la recaída de Vermaelen

La grada silbó al director deportivo durante el homenaje a Messi. Nada en comparación con el mosqueo que despierta en Can Barça la ausencia del central belga

Foto: Zubizarreta, Vermaelen y Jordi Mestre, vicepresidente deportivo del Barcelona.
Zubizarreta, Vermaelen y Jordi Mestre, vicepresidente deportivo del Barcelona.

Era cuestión de tiempo. Por mera estadística tenía que acabar llegando. Leo Messi no acostumbra a hacerse rogar. Menos cuando se trata de meter goles, su suerte predilecta sobre un campo de fútbol. Y a la cuarta, después de cuatro palos y 307 minutos sin mojar (Real Madrid, Celta y Almería), superó a lo grande a Telmo Zarra como máximo goleador en la historia de la Liga. Con su ‘hat-trick’ ante el Sevilla, el astro argentino se colocaba con 253 tantos, dos más que el mítico delantero del Athletic. Un nuevo hito a sumar en su meteórica carrera que no pudo llegar en mejor momento. “Uno tiene la claridad para determinar que no he visto ningún jugador como éste. Tengo la fortuna de entrenarlo. Para mí es un jugador incomparable. Será un jugador único e irrepetible y nosotros tenemos la suerte de tenerlo y disfrutarlo”, reconocía Luis Enrique tras la enésima exhibición de su buque insignia.

Después de una semana plagada de dudas e incertidumbre acerca de su futuro como jugador del Barcelona, Leo aceptó el reto, asumió responsabilidades y mostró su mejor versión cuando, tanto él como el conjunto azulgrana, más lo necesitaban. Primero fue un impecable libre directo desde el balcón del área; luego un sutil toque para empujar un sutil pase de Neymar; por último, turno para el sempiterno golpeo con la zurda desde las inmediaciones del punto de penalti. Un recital que hizo entrar en éxtasis a un Camp Nou que celebró por todo lo alto el logro de su ídolo.

A la ristra de elogios y alabanzas no falto Ronaldinho. El brasileño, encargado de asistir al argentino en su primer gol en Liga como culé, rememoró sus días de vino y rosas en la Ciudad Condal al tiempo que rendía pleitesía a su colega. "Felicidades amigo, te lo mereces. Formar parte de esta historia es muy gratificante y verlo hoy me enorgullece!", escribió en su perfil de twitter el último hombre en vestir el ‘10’ antes de Messi, acompañando el mensaje con una  tierna imagen junto al crack. Las portadas de los diarios deportivos de medio mundo se hacían eco de la gesta. Todos hablaron menos el protagonista, que optó por guardar silencio pese a encontrarnos en una fecha tan señalada, que diría el monarca emérito Juan Carlos I.

Pero tras el pitido final de Clos Gómez, después de un par de merecidos manteos y algún mensaje conmemorativo en el luminoso del estadio, tuvo lugar un momento controvertido. El club sacó de la nevera un servil vídeo homenaje donde a las imágenes de las genialidades en el arte del gol se unieron diversos mensajes de compañeros, entrenadores y directivos. En este último grupo se insertaron las palabras del presidente azulgrana, Josep María Bartomeu, y el director deportivo, Andoni Zubizarreta. Momento para que la grada exhibiera su desaprobación con ambos a través de una sonora pitada. Hecho que se repitió las dos veces que aparecieron.

"Yo creo que acabará aquí su carrera. Tiene contrato con nosotros y está feliz. Él quiere seguir, pero hay razones extradeportivas que no nos gustan”, declaró el presidente. Más tarde, con las cámaras de la autonómica catalana, afrontó la alusión a los pitos con un alarde demócrata. "Somos un club democrático y la afición se expresa como quiere. Sé que hay un sector de la afición que no está contento por problemas como el de la FIFA y otras cosas y es muy normal que lo expresen", dijo. Ajeno al malestar del pueblo azulgrana, Zubizarreta echó balones fuera: "Lo que parece evidente es que el protagonista era Messi. Igual los demás no teníamos que estar en ese vídeo, quien tenía que estar era Leo".

El vitoriano se tapa los oídos a fin de no escuchar una realidad a todas luces innegable. Los aficionados están hastiados de sus maneras y se lo hicieron saber de forma directa. Cortita y al pie.  Y eso que aún no conocían que Thomas Vermaelen, uno de los principales desatinos en la gestión deportiva del equipo el pasado verano, seguirá de baja durante un tiempo indefinido. La operación que en principio tenía como objetivo soliviantar las carencias en el eje de la zaja se volvieron contra los culés. Una vez más, la solución vuelve a ser un problema.

En la tarde del domingo saltaba la liebre. El Barça hacía pública una sucinta nota en su página web donde se informaba de una nueva recaída de su eterna lesión en los isquiotibiales de su pierna derecha. "El jugador del primer equipo de fútbol Thomas Vermaelen presenta unas molestias en los isquiotibiales de la pierna derecha. La evolución de la lesión marcará el regreso a los entrenamientos", rezaba el escrito, donde se informaba de la lista de convocados del partido de Champions frente al APOEL del próximo martes en Nicosia (20.45).

Casi cuatro meses después del fichaje del jugador procedente del Arsenal a cambio de unos nada desdeñables 15 millones de euros, el central belga se mantiene inédito. Llegó lesionado y, como diría Aitor Karanka durante su etapa de altavoz de Mourinho en sala de prensa, nunca llegó a disponer del alta competitiva.  Apenas jugó un partido amistoso durante la temporada, aquel que enfrentó al filial del Barça contra la selección sub-19 de Indonesia, lo que también fueron los primeros minutos de Luis Suárez como culé. En este sentido, desde el club se barajaban dos opciones: ponerlo a danzar el próximo día 3 en la eliminatoria de Copa ante el Huesca o que volviera a pasar por el quirófano. Ante las últimas informaciones, la segunda alternativa cobra fuerza.

Mientras, Zubizarreta sigue aferrado a su cargo con fuerza y defiende a los suyos a capa y espada. El último fue Albert Valentín, uno de los hombres fuertes de ‘Zubi’ y, de forma oficial, responsable de gestión de la secretaría deportiva del club. Según se había informado en los últimos días, Valentín estaba siendo investigado por un posible caso de corrupción en el fichaje de Douglas. "Es una persona íntegra, honesta e insobornable", afirmó con contundencia el hombre que defendió la meta del Barça durante 622 partidos. En base a lo publicado por la cadena SER, habría inflado el fichaje del lateral brasileño (de los 4 más 1,5 en variables hasta los 12), otro de los pufos del mercado para el Barcelona. Un jugador que de momento sólo ha disputado 73 minutos en el tibio 0-0 en La Rosaleda. Porque negar la evidencia sigue siendo, al margen del fútbol, el verdadero deporte rey en nuestro país.

 
 
Liga
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios