Los lamentos de Ancelotti llegan demasiado tarde: "James Rodríguez no es Di María"
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el colombiano volverá al once

Los lamentos de Ancelotti llegan demasiado tarde: "James Rodríguez no es Di María"

“James no es Di María, es un jugador distinto”. Pero es el colombiano el que ocupa la misma posición y lo hará de nuevo contra el Athletic de Bilbao (21:00, Canal +)

Foto: James Rodríguez, botando un córner en el Santiago Bernabéu (EFE).
James Rodríguez, botando un córner en el Santiago Bernabéu (EFE).

“James no es Di María, es un jugador distinto”. Carlo Ancelotti no ha descubierto la penicilina con esa afirmación harto conocida por cualquiera. ¿Es tan conocida? Puede que no. Quizás, un entendido del fútbol mundial conocía las características físicas, técnicas y mentales de James Rodríguez, y de ese conocimiento deducía que el colombiano no puede jugar al fútbol como lo hace Ángel Di María. Pero hay gente que no lo tenía tan claro. James llegó al Real Madrid poco antes de que se fuera Di María y era, por posición teórica, el que estaba obligado a desempeñar ese rol. Pero ese no es su papel, o al menos, en el que mejor se desenvuelve.

Si nos paramos a pensar en el mercado estival del Real Madrid, a saber, Toni Kroos, James, Keylor Navas y Javier Hernández, de esos cuatro, el que realmente podría jugar de Di María sería Toni Kroos. El alemán ha sido y es un interior nato, puro. Un jugador capaz de organizar el juego sin la obligación de girarse bruscamente para destruir un contragolpe enemigo (vamos, lo que tiene que hacer ahora jugando de pivote posicional). En el primer Bayern de Pep Guardiola, el centro del campo se dividía en tres fases, tres tipos de desplazamiento de balón: el inicial lo realizaba Philipp Lahm como mediocentro; el segundo era cosa de Toni Kroos, el encargado de llevar el balón hacia posiciones de ataque; finalmente, Thiago Alcántara daba el último pase. Kroos, además, era el interior izquierdo del Bayern.

Vídeo: Una de las virtudes de James, el disparo lejano

El intercambio de cromos entre Guardiola y el Real Madrid obligó a que Kroos ocupase directamente el lugar de Xabi Alonso. Precisamente, porque un día jugó Toni Kroos como pivote de posición, y su labor estaba siendo nefasta (por sus características, no por su sacrificio), Guardiola se inventó al Philipp Lahm como mediocentro. Ocurrió en la final de la Supercopa de Europa contra el Chelsea. Javi Martínez no estaba al 100%, Kroos no funcionó y desde entonces, el capitán no se movió de la medular. En ese lugar donde no rindió tiene que jugar en el Real Madrid, con los consiguientes riesgos que acarrea. Con un pivote cerrando, Kroos podría hacer de Di María; sin él, imposible.

Echando un vistazo al resto de los centrocampistas del Madrid, el siguiente que podría hacer de Di María es Isco Alarcón. Como el Fideo, Isco es un jugador de marcado carácter ofensivo, pero como centrocampista le permite tener una mentalidad conservadora llegado el momento de actuar como puro medio. Sin tener la capacidad de despliegue físico que sí podía hacer Di María, Isco ha cumplido notablemente cuando se le ha exigido aplicar conceptos defensivos. El mejor ejemplo de ello es la final de Copa del Rey contra el Fútbol Club Barcelona. La baja de Cristiano le dio la titularidad en el 4-4-2 tan fiable que improvisó Ancelotti y no dejó ni un segundo de defender a la vez que creó juego cuando tenía la pelota. Pero para Carletto, Isco no es un interior, sino un 10, que puede jugar en la izquierda, pero más adelante. Por lo tanto, es una opción casi descartada.

La siguiente opción (y prácticamente la última que nos quedaría, teniendo en cuenta que el interior contrario es cosa de Modric) es Sami Khedira. Sobre Khedira hay que derribar un mito demasiado extendido: no es un mediocentro defensivo. De hecho, jamás jugó así en el Real Madrid. Cuando la pareja era Xabi Alonso y el alemán, Xabi jugaba como pivote y Khedira lo hacía por delante de él, ejerciendo de unión entre Alonso y Özil. Llega al área con facilidad y además aplica físico para defender. Tampoco es un interior puro, porque no tiene una capacidad organizativa alta, pero tampoco la tenía Di María. Sería una opción bastante menos desequilibrante que el rosarino, pero no menos fiable en un sistema de juego menos dependiente de las individualidades.

James seguirá siendo fijo

Pero las semanas siguen pasando y el equilibrio soñado de Ancelotti, si aún está lejos de ser el ideal, no está originando cambios bruscos en el esquema. Por ahora, el 4-3-3 es innegociable porque, de lo contrario, no caben todas las principales estrellas de la plantilla. Es cierto que Kroos todavía está muy incómodo como mediocentro, que James hace muchas más cosas de las que puede para ocupar una posición demasiado retrasada (y con excesivas obligaciones que le merman) y que el enlace con la productiva delantera está siendo exiguo. Pero si los resultados acompañan, Ancelotti tendrá carta blanca para contentar al presidente.

Contra el Athletic Club, volverá a jugar el once más parecido posible al de la final de la Supercopa de Cardiff, la mejor expresión del Madrid 14-15. Incluso estará Pepe de nuevo como pareja de Sergio Ramos en el centro de la defensa. Como dijo el propio entrenador italiano, Isco es importante, pero será suplente. Es decir, que en un partido más, el Madrid dependerá de la frescura de piernas de Cristiano Ronaldo y las ideas magistrales de Karim Benzema. Mientras no se cree una idea de conjunto, las individualidades mantendrán a flote al campeón de Europa.

Alineaciones probables:

Real Madrid: Casillas; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Kroos, Modric, James; Bale, Cristiano Ronaldo y Benzema.

Athletic: Iraizoz; De Marcos, Gurpegui, Laporte, Balenziaga; Iturraspe, Rico, Beñat; Susaeta, Guillermo e Ibai Gómez.

Árbitro: Hernández Hernández (Comité Las Palmas).

Estadio: Santiago Bernabéu (21.00).

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