El mejor alumno de Luis Aragonés es 'el Macho'
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HUGO SÁNCHEZ - PERFIL

El mejor alumno de Luis Aragonés es 'el Macho'

Dicen los que le ven trabajar en Almería que cada vez que toca el cuero, brotan chispas de los ojos de Hugo Sánchez, 50 años, y

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El mejor alumno de Luis Aragonés es 'el Macho'

Dicen los que le ven trabajar en Almería que cada vez que toca el cuero, brotan chispas de los ojos de Hugo Sánchez, 50 años, y su figura adquiere la dimensión de antaño. Pura magia. No es extraño, pues Hugo, mexicano de arriba abajo, Macho 'pentapichichi', ídolo de madridistas, ha regresado a España y cumplido un sueño. Lo ha hecho en el Almería, un modesto club del Poniente, cuyo presidente, Alfonso García, se acordó de Hugol para que tendiese un cable a un equipo que flirtea peligrosamente con la zona de descenso.

El presidente almeriense, de fondo madridista, aún mantiene en la retina el instinto depredador de Hugol en la época dorada de la Quinta del Buitre, y pensó que el manito podía inyectar en vena a sus jugadores un cuarterón de la sangre futbolística que siempre le caracterizó. Y éste, con Egea de ayudante, se ha puesto manos a la obra. Con la ilusión y el desparpajo de un becario. “Yo llevo el fútbol en la sangre y a España en el corazón. Mi último partido lo jugué en el 97 y ya tenía ganas de regresar. Estoy cumpliendo un sueño: entrenar en España.  No puedo jugar al fútbol, pero puedo dirigir, ya que técnico es lo más aproximado a jugador. Y aquí estoy. Me dejo empujar por mi destino y el destino me trajo a Almería, todo gracias a Alfonso García, que me ha dado esta posibilidad”.

Una palabra se ha grabado en el cabecero de la cama y en el camarín de los jugadores: trabajo. Otra palabra más: trabajo. Y a funcionar, por lo que aprovecha todas las horas del día, tanto ímpetu y profesionalidad, que Hugo tiene desbordados a los empleados del club almeriense. “Aquí ha venido un ciclón que nos ha puesto a todos las pilas”, asegura uno de ellos.

Entrenamientos de tres horas, charlas con sus jugadores, correcciones, consejos, estímulos, actos, conceptos para hacer equipo y que cada futbolista se sienta importante. Hugo paró el reloj o quizás dominó el tiempo. “Yo soy una persona muy ambiciosa y mi ambición es  triunfar. Mi meta más ambiciosa es el Almería”.

España es su casa

Hugo ha hecho un fortín del campo almeriense, donde el Betis mordió el polvo y consiguió exasperar al Atlético, que sólo sacó un punto. El modelo Hugo Sánchez va impregnándose en la epidermis de los rojiblancos. Hugo saca libreto y enseña como a él le enseñaron: “Procuro llevar en práctica un estilo. Mi gran maestro es Luis Aragonés, me parece el mejor, y procuro ir por su senda. También mi trabajo tiene mucha influencia de John Toshack y, por supuesto, Johan Cruyff, con el que he tenido algunas charlas que me han marcado. También guardo conceptos de otros dos grandes técnicos, como Javier Clemente y José Antonio Camacho”.

Los veinte años de vivencias en España quedaron grabados para siempre en el corazón de Hugo, que no oculta sus querencias afectivas: conozco más el fútbol español que el mexicano, porque aquí me hice, aquí me siento como en casa, mi mujer es de Madrid y mis hijos también. Imagínese cómo es mi corazón”.

Una década en la otra orilla del océano, una larga red de nostalgia extendida. “Echaba de menos España y tenía ganas de trabajar aquí”. Lo consiguió y de momento luce un sol espléndido en Almería, en cuyo club ha obrado una revolución. “Quiero ir paso a paso, partido a partido. Estoy contento pero queda camino”. El objetivo es mantener al equipo entre los grandes. Si es así, el mejor discípulo de Luis Aragonés seguirá un año más en esta esquina del territorio. Un escalón para triunfar. Así lo quiere Hugo, puro cabezón este manito.

Hugo Sánchez Almería Alfonso García Pozuelo