La vida extra de Marco Asensio: vuelve a ser feliz en Turquía en la mejor temporada de su carrera
A sus 30 años recién cumplidos, el futbolista español vuelve a atravesar una segunda juventud en la liga otomana, donde es uno de los jugadores más en forma del torneo
Marco Asensio celebra un gol con Fenerbahçe. (Reuters/Murad Sezer)
Marco Asensio siempre fue un jugador diferente. Futbolista eminentemente de ataque, siempre destacó por su capacidad para desempeñarse en cualquier posición de la parcela ofensiva, con gran regate, buena conducción de balón y un enorme disparo que le ha permitido entrar en los highlights de la jornada en más de una ocasión. Pero una gravísima lesión y la falta de capacidad para ganarse de nuevo el puesto de indiscutible le obligaron a dar un paso atrás.
Hace no demasiado tiempo, Asensio lo tenía todo para ser la futura gran estrella del fútbol español. Aquel jugador imberbe que debutaba en Segunda con el Mallorca pronto era fichado por el Real Madrid como uno de los grandes proyectos de futuro de la entidad blanca. Una cesión al más alto nivel en el Espanyol confirmaba que el joven balear tenía mucho fútbol en sus botas. No tardó en ser una pieza importante del conjunto blanco, un futbolista diferencial.
Tenía mucho gol, encontraba ese último pase tan complicado en dirección a sus compañeros y era un continuo dolor de cabeza para los rivales. Cada vez iba teniendo más peso en el equipo, hasta dejar de ser un secundario de lujo para ser titular indiscutible. Pero, entonces, ese fútbol que mostraba cuando salía del banquillo desapareció, dejó de tener continuidad en su rendimiento y solo dejaba destellos sobre el campo. Era 2019 y tocaba demostrar de qué era capaz.
Pero una grave lesión en pretemporada de ese mismo verano, donde sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior y el menisco externo de su rodilla izquierda, le frenaba en seco. Casi todo un curso sin jugar fue un duro golpe para un Asensio que no pudo regresar mejor: en el primer balón que tocaba nada más saltar al campo, marcaba gol; en el segundo, daba una asistencia a Benzemá. Era realmente ilusionante... pero solo se trataba de un simple espejismo.
Aquella lesión fue mucho peor de lo esperado, pues la cabeza de Asensio dejó de estar cableada de la misma manera. Miedo a una nueva recaída, protección excesiva en los choques y pérdida de cierta velocidad limitaron sus cualidades sobre el césped. Seguía teniendo muchísimo gol, pero su participación con balón y en combinaciones era cada vez menor. Así, a pesar de firmar su mejor temporada (12 goles y 8 asistencias), en el verano de 2023 acababa su cuento con el Madrid.
Aterrizó en el PSG, pero su rendimiento siguió muy lejos de lo que era capaz de ofrecer, por lo que, después de temporada y media, salía cedido en dirección al Aston Villa. En Inglaterra mejoró claramente sus prestaciones, aunque solo jugó 9 partidos: eso sí, fue capaz de marcar 8 tantos y dar 1 asistencia. Tocaba resetearse, a sabiendas de que el PSG —con el que había ganado su cuarta Champions, aunque ya fuera del equipo— no quería seguir contando con él.
En un giro radical de su carrera, Asensio decidió fichar por el Fenerbahçe turco. ¿Acierto o paso atrás en busca de unos últimos años menos exigentes? Pues la realidad es que el extremo español ha dado un paso al frente para convertirse en una pieza clave del conjunto otomano. Está viviendo una segunda juventud, demostrando un fútbol y unas destrezas que ya parecían olvidadas. Con 30 años recién cumplidos, Marco Asensio empieza a vivir su segunda juventud.
En lo que va de curso, Asensio ha marcado 11 goles y ha dado 8 asistencias. O, en otras palabras, está a un gol de igualar la mejor temporada de toda su carrera, cuando queda casi medio curso por disputar. El balear empieza a demostrar que no se le ha olvidado jugar y que solo necesitaba volver a sentirse un jugador para ser importante. Vuelve a sonreír con el balón y empieza a soñar con grandes éxitos. ¿El Mundial? Es complicado, pero nadie dijo que fuera sencillo.
Marco Asensio siempre fue un jugador diferente. Futbolista eminentemente de ataque, siempre destacó por su capacidad para desempeñarse en cualquier posición de la parcela ofensiva, con gran regate, buena conducción de balón y un enorme disparo que le ha permitido entrar en los highlights de la jornada en más de una ocasión. Pero una gravísima lesión y la falta de capacidad para ganarse de nuevo el puesto de indiscutible le obligaron a dar un paso atrás.