Algo pasa con Salah: el genio del Liverpool se apaga... después de una renovación millonaria
El delantero egipcio está muy lejos de los impresionantes registros que logró la pasada temporada, lo que ha provocado que las críticas por su rendimiento sean recurrentes
El Liverpool vive uno de los momentos más complicados de la era Arne Slot. El conjunto inglés, que ya la pasada temporada mostró esbozos de que había regresado al camino del éxito, vive un atasco importante en su fútbol, en sus resultados y, sobre todo, en la parcela ofensiva, donde le está costando demasiado encontrar el camino del gol, a pesar de la victoria solvente de este miércoles ante el Eintrach de Frankfurt (1-5). Y este pequeño bache tiene un nombre propio, Mohamed Salah, la gran estrella del equipo en quien se centran muchos de los focos.
Hablar de Salah es hacerlo no solo de uno de los mejores jugadores del mundo, sino en la gran estrella red de los últimos años. El egipcio se ha convertido en uno de los futbolistas capitales para llevar al combinado de Anfield a los éxitos de la última década, pero este curso no ha empezado tan fino como se esperaba. El Liverpool atraviesa una mala racha de resultados en la Premier que ha coincidido con el apagón ofensivo de un jugador que empieza a ser criticado. Tanto, que este miércoles fue suplente y saltó al campo en los quince minutos finales.
En los doce partidos que ha disputado esta temporada, Salah ha marcado tres goles y ha dado tres asistencias, números flojos para un futbolista capaz de marcar las diferencias año tras año. Y, de hecho, en los tres partidos que ha perdido el Liverpool de manera consecutiva —Crystal Palace, Chelsea y Manchester United—, el delantero africano no ha tenido demasiado peso en el equipo. Y este problema es mayor cuando viene de una temporada donde fue diferencial.
En la 2024-25, primer año de Slot en el Liverpool, Salah fue el máximo goleador de la Premier (29) y el máximo asistente de la competición (18), lo que le valió para ser elegido mejor jugador de la temporada. Y ese futbolista, que tenía decidido marcharse al acabar el año, no solo se quedó en el Liverpool, sino que fue renovado al alza, con un contrato de dos años a razón de 23 millones de euros por curso. Era el jugador franquicia y así se le trataba desde el club.
Pero, solo unos meses después, el inicio no ha sido tan brillante como se esperaba. Su escasa aportación a las estadísticas del equipo, que viene acompañada de un pequeño bajón físico, ha provocado que las primeras críticas no se hayan hecho esperar. Y uno de los más duros con el egipcio ha sido Jamie Carragher, una de las grandes leyendas del combinado de Anfield, quien no ha tenido problema en pedir su suplencia... especialmente en los partidos fuera de casa, situación que se cumplió este miércoles en Champions.
"Creo que estamos en el punto en el que Salah no debería tener garantizado ser titular en todos los partidos. Pienso que en Anfield sí debería ser titular, porque el Liverpool va a llevar la iniciativa y el equipo va a estar alrededor del área, por lo que va a tener ocasiones. Pero fuera de casa, donde hace falta ayudar al lateral, no creo que deba ser titular siempre con el nivel que está mostrando", afirmaba el exdefensa red en Sky Sports. Un duro palo para el atacante.
Con cuatro derrotas este curso -tres en Premier y una en Champions-, el Liverpool no termina de echar a rodar. Y el problema es aún mayor cuando ha desembolsado 482 millones de euros este verano para terminar de apuntar una plantilla que debería de optar a todos los títulos. Pero Alexander Isak no termina de adaptarse, Hugo Ekitiké no encuentra el camino del gol y Florian Wirtz aún no ha explotado, lo que desnuda un poco más las carencias en la aportación de Salah.
La temporada es larga y esto no ha hecho más que empezar, pero no es menos cierto que el conjunto red no vive el mejor momento del curso. El Liverpool debe de tratar de enderezar el rumbo lo antes posible, donde Salah debería de ser una pieza fundamental. Ahora mismo, atraviesa su peor racha goleadora desde que aterrizó en Anfield en 2017, por lo que sabe que está obligado a dar un paso adelante. Eso o el banquillo se convertirá cada vez más en su hábitat natural.
El Liverpool vive uno de los momentos más complicados de la era Arne Slot. El conjunto inglés, que ya la pasada temporada mostró esbozos de que había regresado al camino del éxito, vive un atasco importante en su fútbol, en sus resultados y, sobre todo, en la parcela ofensiva, donde le está costando demasiado encontrar el camino del gol, a pesar de la victoria solvente de este miércoles ante el Eintrach de Frankfurt (1-5). Y este pequeño bache tiene un nombre propio, Mohamed Salah, la gran estrella del equipo en quien se centran muchos de los focos.