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La historia del desconocido que debutó con el Marsella a los 27 años... y se fue a conducir camiones
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LA GRAN 'NOVELA' DE FABRIZE APRUZESSE

La historia del desconocido que debutó con el Marsella a los 27 años... y se fue a conducir camiones

¿Quién no ha soñado, alguna vez, con jugar en el equipo de su alma, aunque fuera unos minutos, para poder decir 'ahí estuve yo'? Esa es la aventura que vivió Fabrice Apruzesse

Foto: Fabrice Apruzesse, en el partido con el Olympique de Marsella. (YouTube)
Fabrice Apruzesse, en el partido con el Olympique de Marsella. (YouTube)

A veces, la vida nos da oportunidades que se nos quedan grabadas a fuego en nuestra mente para siempre. Todos y cada uno de nosotros hemos tenido sueños de niño que nunca se han llegado a cumplir: ¿quién no ha soñado, alguna vez, con jugar en el equipo de su alma, aunque fuera unos minutos, para un día poder decir 'ahí estuve yo'? Esa es, precisamente, la gran aventura que vivió Fabrice Apruzesse, un joven que en cinco meses pasó de estar jugando en las categorías más bajas del fútbol francés a vestir la camiseta del Olympique de Marsella… eso sí, de manera efímera.

Como ocurre con muchos jugadores, Apruzesse es de ese tipo de futbolista forjado en el fútbol más humilde, pero que no tuvo la fortuna necesaria para encontrar el camino hacia equipos de renombre que le permitieran vivir del balón. Desde muy joven, siempre destacó como un delantero rápido, inteligente y con mucho gol, pero no es menos cierto que nunca fue un futbolista con mayúsculas. Es decir, eso de cuidarse y de vivir solo para el deporte no era una idea que entrara en su estilo de vida.

Foto: El día que Ali Duia debutó con el Southampton. (The Telegraph)

Por ello, el fútbol amateur se convirtió en su zona de confort, su lugar en el que descargar sus emociones, sus éxitos y fracasos de la vida diaria. Así, como muchos jóvenes, compaginaba estudios y trabajos no demasiado cualificados con sus entrenamientos y sus partidos. Y, lo cierto, es que aquello del balón no se le daba nada más: en las categorías más humildes de fútbol francés, Apruzesse era un habitual de las tablas de goleadores. Pero uno es consciente que, cuando se llega a cierta edad, conseguir ser profesional es imposible. ¿O no?

Apruzesse siempre fue un fiel seguidor de Olympique de Marsella, ciudad en la que nació y se crio, pero su vida cambió en 2012. Llevaba cuatro años siendo uno de los grandes anotadores del fútbol regional francés, donde había sido capaz de marcar 68 tantos en poco menos de tres temporadas. Fue entonces cuando 'Chou', como le apodan, recibió la llamada de su vida: El filial del Marsella, en graves problemas ante la posibilidad de perder la categoría, decidió reforzarse con jugadores veteranos para tratar de conseguir grandes objetivos, y el delantero marsellés fue uno de los elegidos.

Apruzesse no tardo en dar el 'sí' y pronto comenzó a jugar con el filial, donde los goles comenzaron a llegar. Cinco meses después de su fichaje, el filial del Marsella no solo había abandonado la zona de descenso, sino que estaba peleando por subir de categoría… y un golpe de suerte cambió la vida del jugador. El Olympique de Marsella jugaba contra el Girondins de Burdeos, un partido en el que no podía contar con André-Pierre Gignac, Loïc Rémy ni Jordan Ayew por lesión. Esta situación provocó que el entonces técnico, Élie Baup, decidiera convocarlo.

Pero, durante el partido, sucedió lo inesperado: Mathieu Valbuena se lesionó, por lo que Baup miró al banquillo para buscar sustituto. La sorpresa de todos llegó cuando en lugar de elegir a Florian Raspentino, jugador del primer equipo, decidió sacar el campo a Fabrice Apruzesse, ese desconocido de 27 años que hasta hace cuatro meses jugaba en campos de barro y que logró cumplir su gran sueño de niño: jugar un partido con Olympique de Marsella.

Jugó escasos 17 minutos, no tuvo demasiado acierto y no pudo evitar la derrota de su equipo, pero jamás olvidará aquel día. Nunca más volvió a ir convocado con el primer equipo y, tras lograr el ascenso con el filial, el club cambió su política y decidió que los veteranos no tenían cabida en las categorías inferiores. Así, sigue buscándose la vida en el fútbol amateur, donde sigue jugando y compagina sus horas de fútbol con las de conductor de camiones, su verdadera profesión. Pero nunca olvidará aquel día en el que cumplió su gran sueño: jugar un partido profesional con el equipo de su vida, el Olympique de Marsella.

A veces, la vida nos da oportunidades que se nos quedan grabadas a fuego en nuestra mente para siempre. Todos y cada uno de nosotros hemos tenido sueños de niño que nunca se han llegado a cumplir: ¿quién no ha soñado, alguna vez, con jugar en el equipo de su alma, aunque fuera unos minutos, para un día poder decir 'ahí estuve yo'? Esa es, precisamente, la gran aventura que vivió Fabrice Apruzesse, un joven que en cinco meses pasó de estar jugando en las categorías más bajas del fútbol francés a vestir la camiseta del Olympique de Marsella… eso sí, de manera efímera.

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