"me castigan si respondo", dijo el portugués

50 millones y la grada en contra, los problemas de Abramovich para echar a Mou

El Liverpool de Klopp sorprendió -con tantos de Coutinho y Benteke- al Chelsea en Stamford Bridge (1-3) y dejó a Mourinho al borde de la destitución después de una semana nefasta

Foto: Mourinho durante el partido (Efe).
Mourinho durante el partido (Efe).

El Liverpool de Klopp sorprendió -con tantos de Coutinho y Benteke- al Chelsea en Stamford Bridge (1-3) y dejó a Mourinho al borde de la destitución después de una semana nefasta. Tras perder la pasada jornada ante el West Ham (1-2) y caer eliminado entre semana de la Copa de la Liga a manos del modesto Stoke, una derrota este sábado en casa ante los 'reds' podría acelerar el despido del cuestionado técnico luso. Klopp le dio la estocada en el campo, pero le defendió en la sala de prensa: “Mourinho es uno de los mejores entrenadores del mundo, pero estas cosas pasan. Tuve una situación similar en Dortmund”.

"Hay cosas que están fuera de nuestras manos -dijo Mourinho después del partido-. Los jugadores lo intentaron. Esto se vio, y no solo porque marcamos en los primeros minutos, sino por su actitud". El técnico portugués se refirió a la máxima igualdad del partido. "Había un 50-50 a pesar de que íbamos ganando. Hubo dos minutos de añadido (en la primera parte) y les concedimos el gol después de un minuto y 35 segundos", señaló. 

Pero lo más interesante fue lo que no dijo. Durante la entrevista 'flash' ante la televisión con derechos, Mourinho fue interrogado con ocho preguntas. No respondió nada más que a las que le cuestionaban sobre si quería mandar un mensaje a los aficionados, a lo que dijo que "no son estúpidos". Al resto dijo un cortés y cortante "lo siento, no tengo nada que decir". ¿Por qué? "¿Tú que crees? Me castigan si te respondo", dijo el de Setúbal. Sobre su futuro se limitó a hablar del más próximo: "Me iré a casa triste con mi familia a ver el rugby, desconectar de esto y empezar a preparar el entrenamiento de mañana por la mañana y el partido del miércoles".

Mourinho se quedó hablando con sus ayudantes después de la derrota.
Mourinho se quedó hablando con sus ayudantes después de la derrota.

Puede que ya no esté en ese partido, porque en Inglaterra aseguraban que si perdía contra el Liverpool, como sucedió, sería cesado. Pero sería un desembolso tan importante para Abramovich que a lo mejor se lo piensa mucho. Porque al haber renovado hasta 2019, Mourinho recibiría 37'5 millones de libras por ser despedido, o lo que es lo mismo, más de 50 millones de euros. Además, el dueño del Chelsea sabe, y Mou también, que la afición está absolutamente con el entrenador y lo apoyará prácticamente hasta el último extremo.

Modificó su once el preparador 'blue', dejando en el banquillo a dos titulares habituales como Fàbregas y Matic y apostando por Ramires y John Obi Mikel en la medular. Willian, Oscar y Hazard formaban en la mediapunta y Diego Costa, que se recuperó a tiempo de sus molestias, volvía a ser la principal referencia ofensiva de un equipo que necesitaba un triunfo balsámico para calmar los ánimos. En el Liverpool,  Klopp apostó por su once habitual con la única novedad de Firmino en la punta del ataque en detrimento de Benteke, que esperaba su turno en el banquillo.

El público que abarrotaba Stamford Bridge estaba de lado de Mourinho, cuestionado durante toda la semana tras los últimos resultados adversos, que han dejado a los 'blues' en decimoquinta posición de la tabla. Se especulaba que una nueva caída aceleraría la destitución del preparador portugués que, sin embargo, contaba con el pleno apoyo de una grada que no dejaba de apoyar a su técnico y de corear su nombre.

A los tres minutos. los 'blues', para delirio del público, abrieron el marcador gracias a un tanto de Ramires. El internacional brasileño remató de cabeza desde el punto de penalti y llegando desde atrás un centro milimétrico desde el costado izquierdo de Azpilicueta. Los visitantes respondieron bien al tanto de Ramires, dominando el esférico, pero sin llegar a concretar arriba. El trabajo 'red' tuvo su recompensa en el tiempo de descuento de la primera mitad, cuando Coutinho, desde el borde del área, dejó sentado con un gran quiebro a Ramires para lanzar un zapatazo con la zurda que se coló por la escuadra derecha de Asmir Begovic.

El brasileño silenció un Stamford Bridge que no vio reacción de su equipo en la segunda mitad, en la que Mourinho se la jugó al dar entrada al joven Kenedy en lugar de Hazard. Klopp, viendo las carencias en el centro del campo local, se fue a por la victoria y dio entrada a un '9', Christian Benteke, en lugar de un centrocampista, James Milner. Respondieron los 'blues' dando entrada a  Fàbregas, y a punto estuvieron de ponerse por delante después de que Oscar le arrebatara el balón en el centro del campo a Lucas Leiva e intentará sorprender a un Mignolet que sacó una mano prodigiosa.

Dos minutos más tarde Coutinho volvió a callar a Mourinho y al Chelsea con su segundo gol de la tarde, soberbio de nuevo. El menudo atacante culminó la remontada con un tanto similar al primero: se quitó de encima un defensa y, esta vez con la derecha, lanzó un zapatazo que batió a Begovic por la escuadra. La entrada al terreno de juego de Falcao no tuvo el efecto esperado y a falta de ocho minutos para la conclusión el Liverpool sentenció gracias a Benteke, que culminó una gran jugada colectiva para júbilo de Klopp. Jordon Ibe, que había sustituido a Firmino poco antes, se coló por la derecha y centró, Adam Lallana dejó pasar el esférico y Benteke se revolvió muy bien dentro del área para perforar la meta de un Begovic vencido.

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