propietario de tres clubes en tres países

El Manchester City extiende sus tentáculos: el City Football Group y sus tres franquicias

Hace un tiempo era sólo el nuevo rico del jeque, pero ahora es una marca global que ha extendido sus raíces: tiene franquicias en Estados Unidos, Australia y Japón

Foto: Carlos Ghosn, presidente de Nissan, y Ferran Soriano posan tras firmar el acuerdo entre las dos entidades (Reuters).
Carlos Ghosn, presidente de Nissan, y Ferran Soriano posan tras firmar el acuerdo entre las dos entidades (Reuters).

En el fútbol y en casi cualquier deporte es muy habitual que haya entidades, clubes, que se asocien entre sí para tener cierta reciprocidad y para que sus relaciones les ofrezcan beneficios mutuos. Por ejemplo, es muy conocida la relación que mantenían el Real Madrid y Los Ángeles Galaxy desde que David Beckham fichó por el equipo californiano, también el Atlético de Madrid está asociado con Chicago Fire. A su vez, desde la contratación de Neymar, hay una ‘amistad’ entre el Santos y el Fútbol Club Barcelona. Pero el Manchester City está llegando a una nueva dimensión: la creación de franquicias a lo largo del planeta futbolístico.

No es en absoluto lo mismo tener una relación comercial que poseer directamente un club en el extranjero. Esa es la nueva política de expansión de marca del Manchester City, que está dando a conocer su entidad haciendo que un club que le pertenece le ‘represente’ en algunas de las ligas en claro ascenso por todo el mundo. El City ha extendido sus largos brazos para echar raíces tanto en Estados Unidos como en Australia, dos países donde la Premier League es tanto admirada como imitada. Desde que se confirmó el fichaje de David Villa por el New York City y su cesión al Melbourne City, estos dos clubes saltaron a la fama y se conocieron sus relaciones con el club inglés.

Esta expansión empresarial tan destacada y novedosa se debe, principalmente, a las ideas innovadoras de un empresario español, Ferran Soriano. Este señor, condenado por su gestión algo dudosa en la desaparecida aerolínea Spanair, sigue manteniendo a pesar de ello su puesto de máximo responsable del Manchester City y es el principal gestor del club, contando siempre con la autorización primaria de Khaldoon Al Mubarak, presidente de la entidad de Manchester. El City estaba conceptuado desde la llegada del jeque como un club, por así decirlo, ficticio, surgido de la nada de un histórico muy venido a menos. De la noche a la mañana, pasó a ser uno de los equipos más poderosos del panorama futbolístico.

Txiki Berigistain, junto a Jason kreis, máximo mandatario del New York City (Reuters).
Txiki Berigistain, junto a Jason kreis, máximo mandatario del New York City (Reuters).

Sin embargo, Soriano llevó frescura, un soplo de aire limpio y la impresión, muy a priori, de que el City se humanizaba dentro de su magnificencia económica, equiparable sólo a los Real Madrid, Barcelona, Chelsea o Paris Saint-Germain. Pero el triunfo en la Premier League tras tantos años de vagar por el desierto de las categorías inferiores no era suficiente para Soriano. Quería más, quería que el nombre del Manchester City fuese conocido no sólo en Inglaterra y, por extensión, en Europa, sino que se expandiera la marca skyblue por todo el globo. El Real Madrid, el Barça y otros muchos grandes equipos tienen convenios, acuerdos comerciales, patrocinios, escuelas de formación, fundaciones… El Manchester City ha ido un paso (o dos) más allá: posee otros clubes, que juegan por ellos en otras ligas.

Estados Unidos, Australia y Japón

“El viaje desde 2008 a 2012 fue increíble –dijo Ferran Soriano en una entrevista con el Sunday Telegraph–. Es muy difícil llevar al club desde donde estaba, invirtiendo en jugadores que por aquel entonces eran mucho más complicados de convencer de lo que es ahora. Ese trabajo ya estaba hecho cuando yo llegué. Ahora estamos dando otro paso más, construyendo una sociedad ganadora que creemos que no sólo ganará en Europa, sino que constituye una organización global”. La idea fue entonces expandirse hacia el resto de continentes. El primer paso fue adquirir un club en la A-League, la liga australiana. De los países potentes económicamente, Australia tiene una de las ligas menos conocidas, y fue la idea del City explotar todo ese mercado. 6,7 millones de libras pagaron por el Melbourne Heart, al que no tardaron en cambiarle el nombre por Melbourne City y añadir el color celeste a la camiseta. Con la clásica del Heart, rojiblanca, se estrenó David Villa con un bonito gol, asistido por el irlandés Damien Duff.

El asturiano vistió como lo hacía de joven en el Sporting de Gijón, pero pronto se endosará la zamarra celeste del City de Nueva York. Soriano comenzó a negociar con los New York Yankees la posibilidad de ser uno de esos dos equipos que iban a ampliar la Major League Soccer de los 19 actuales a los 21 equipos de la próxima temporada. Fue la semilla de lo que ahora es el New York City Football Club, que jugará en el Yankee Stadium, de la Gran Manzana, como no, reconvertido en un estadio de soccer. En ese fastuoso recinto jugará, además de David Villa, Frank Lampard, que ya se ha vestido de celeste con el equipo metrópoli.

Sin embargo, el menos conocido de los que están relacionados con el City es el Yokohama Marinos, de Japón. Fue la última de las ‘adquisiciones’ de Mansour bin Zayed Al-Nahyan, propietario del City en esos 365 días en los que los skyblue comenzaron a ‘conquistar el planeta’. No hace demasiado desde que unos emisarios del club inglés se interesaron por el equipo nipón (donde jugaron, por ejemplo, Julio Salinas y Jon Andoni Goikoetxea, y entrenó Xabi Azkargorta. Los tres estuvieron en la temporada 1997-98). La situación del club era precaria y los años gloriosos, los 90, parecían ya muy lejanos.

Nissan era y es propietario mayoritario del club, y en mayo de este mismo año, la entrada del Manchester City en el paquete accionarial del Yokohama supuso un grandísimo impulso económico al club y el nacimiento de una nueva esperanza para el fútbol japonés. Esta adquisición se produjo gracias a Tom Glick, líder del marketing del City, que consiguió también un acuerdo de patrocinio con Nissan durante los próximos cinco años. La empresa de automoción patrocinará a los tres equipos del City. El Marinos es la tercera rama de un árbol celeste que no tiene visos de dejar de crecer en un futuro.

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