sólo faltó un gol de torres en el 6-0

El Chelsea de Mourinho hace trizas a un Arsenal que queda en ridículo una vez más

El Chelsea pasó por encima de un Arsenal (6-0) que hizo todo tipo de regalos para acabar siendo goleado de manera humillante por el equipo de José Mourinho

Foto: Jugadores del Chelsea celebran uno de los goles marcados al Arsenal (EFE)
Jugadores del Chelsea celebran uno de los goles marcados al Arsenal (EFE)

El Chelsea ejerció de líder de la Premier -Manchester City y Liverpool no fallaron- a costa de un Arsenal que en los primeros quince minutos fue liquidado por el equipo de Mourinho. Lo que vino después fue todavía peor para los 'gunners'. El 6-0 final lo dice todo. Un cuarto de hora definitivo en el que los ‘blues’ marcaron tres goles, mientras el equipo de Wenger quedaba retratado en defensa. Tremenda paliza del equipo de Mourinho a un rival que empieza a perder terreno en la lucha por el título. Un Arsenal que puso de manifiesto una vez más que su fragilidad en los momentos clave es demasiado grande y evidente.

El Arsenal, en un momento clave de la temporada, demostró que si lleva tantos años sin ganar un título es por algo. Hizo regalos de todo tipo y en todas las zonas del terreno de juego. El equipo de Mou aprovechó a la perfección las debilidades de su rival, que acabó siendo 'devorado' por un Chelsea demoledor.

Y eso que fueron los ‘gunners’ fueron los que pudieron ponerse en ventaja a los tres minutos. Rosicky metió un gran pase a Giroud y éste remató a la perfección, pero apareció salvador Cech para meter una mano y mandar el balón a saque de esquina. Una jugada decisiva para el devenir del partido, pues en los siguientes minutos el Arsenal se deshizo por completo.

Antes de que se cumplieran los primeros cinco minutos, el Chelsea montó una contra que acabó con el marcador poniéndose en funcionamiento. Schurrle abrió el balón a Eto’o y éste, tras un quiebro, soltó un zurdazo que acabó con el balón en una esquina de la portería. La zaga del Arsenal no se cerró a tiempo y el camerunés no falló.

Apenas dos minutos después, el equipo de Wenger regaló otra contra que acabó con el mismo resultado. Nuevamente la condujo Schurrle, pero esta vez optó por jugársela en solitario. Cuando la zaga del Arsenal parecía estar bien cerrada, el alemán se sacó un buen disparo y el balón se coló por el mismo sitio que en el primer gol. Szczesny estaba tapado y ni se enteró de lo que había pasado.

Con un Stamford Bridge en plena ebullición, el tercero tardó bien poco en llegar. Una jugada que ya fue definitiva, pues lo de gol fue casi lo menos importante. Hazard ajustó un disparo y por allí apareció Oxlade-Chamberlain para meter un brazo y evitar el gol. Penalti y expulsión correspondiente, pero el colegiado erró gravemente al mandar a los vestuarios a Gibbs y no al autor de la infracción. La pena máxima, de cualquier manera, fue transformada por Hazard.

Para entonces, Fernando Torres ya había ingresado en el terreno de juego, pues Eto’o tuvo que retirarse al vestuario lesionado. Con viento claramente a favor y un Arsenal totalmente roto, el Chelsea se adueñó por completo del partido, No le hacía falta apretar para mandar sin contemplaciones. A los 41 minutos, otra contra fue guiada por Fernando Torres, que esta vez se colocó el traje de asistente desde un costado para regalar el cuarto a Oscar, que llegando desde atrás batía al guardameta del Arsenal.

Fernando Torres pudo firmar el quinto nada más regresar los equipos al terreno de juego tras el descanso. Soberbia jugada del atacante, que en el último momento vio cómo Mertesacker rechazaba el balón tras un remate del madrileño que llevaba camino de acabar con el balón en el fondo de la portería.

Wenger había dado entrada tras el descanso a Flamini y Jenkinson, que sustituyeron a por Koscielny y Chamberlain, pero ya no había nada que hacer. Ni los españoles Arteta y Cazorla podían dar un giro inesperado a un partido ya liquidado. Era imposible. En el minuto 65, nueva pérdida de balón del Arsenal, Oscar ajusta un disparo desde fuera del área y Szczesny, que pudo hacer algo más, no evita el quinto.

El roto fue todavía mayor. El Chelsea tenía enfrente un equipo hecho trizas y en el minuto 70 Salah aprovechó una perfecta asistencia para plantarse en solitario delante de Koscielny para hacer subir el sexto al marcador. De nuevo el guardameta del Arsenal puso de manifiesto la razón por la que Wenger quiere fichar un guardameta de garantías.

Sólo faltaba un gol de Fernando Torres para que la fiesta fuera total. El atacante español, que completó un buen partido, buscó hasta el final el séptimo que cerrara una tarde de fiesta para el Chelsea, pero el equipo de Mourinho ya no apretó tanto a su rival tras el sexto y optó por dejar pasar los minutos. El trabajo, muy bueno, ya estaba hecho.

Un hundido Wenger reconoció que "es uno de mis peores días. No nos habíamos preparado toda la semana para vivir una experiencia como esta. Esta derrota es culpa mía, asumo toda la responsabilidad por ella. No hay necesidad de hablar demasiado sobre el partido".

Por su parte, José Mourinho dejó claro que "el partido estaba acabado a los siete minutos. Fuimos demasiado fuertes para el Arsenal. Este era el partido más importante de la temporada para el Arsenal. Para nosotros, sólo era un partido importante".

Internacional
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