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Ya soy una soldado de la Roja y ahora entiendo el fútbol: siempre hay que ir contra Francia
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Andrea Farnós

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Ya soy una soldado de la Roja y ahora entiendo el fútbol: siempre hay que ir contra Francia

En mi segunda incursión como periodista deportiva acudí a las pantallas gigantes de Madrid: fue un desastre y vi poco, pero ya puedo considerarme una auténtica fanática de España

Foto: La afición española en el partido de semifinales de la Eurocopa entre España y Francia. (Europa Press/Gustavo Valiente)
La afición española en el partido de semifinales de la Eurocopa entre España y Francia. (Europa Press/Gustavo Valiente)

Después de aquel primer partido contra Georgia, esta vez he hecho los deberes. Sé detalles como que Marc Cucurella solo tiene 25 años y tres hijos, que Lamine Yamal no es mayor de edad y que Jesús Navas —el chico de los ojos verdes que estuvo en aquel Mundial de 2010— sigue jugando en la Selección Española. Incluso, por motivos que no vienen al caso, vi en un bar al hermano de Mikel Merino este fin de semana.

Soy de la roja al 100%. Por ello, pensé que lo ideal era ir a verlo a las pantallas gigantes de Madrid Río. No salió del todo bien; llegué tarde, no encontraba el sitio y me perdí el primer (Y ÚNICO) gol de Francia. Además, apenas era capaz de ver con claridad lo que pasaba en el terreno de juego. No es que fuera a hacer un análisis sesudo de lo que ocurría, pero al menos quería diferenciar la pelota.

Foto: Lamine Yamal y Dani Olmo celebran un gol de España. (EFE/EPA/Clemens Bilan)

Los primeros 10 minutos fueron un bajón. Ha metido Francia y los ánimos estaban flojos. Las miradas de la gente dejaban entrever que España no estaba jugando del todo bien. Además, nos acaban de sacar una tarjeta amarilla – y Madrid Río aprovechó para insultar al árbitro-, pero no sé a quién.

- Perdona, ¿a quién le han sacado amarilla?

- No sé, creo que al 22.

Perfecto. He dado con la única persona en este parque con el mismo conocimiento y miopía que yo. [Nota del editor: la tarjeta amarilla la recibió Jesús Navas, efectivamente, el dorsal 22]

Aprovecho para escribir al editor de esta pieza de que ya he llegado y GOOOOOOOOOOOOOOOOL. Segundo tanto del partido que me pierdo; pero ha sido el grandísimo Lamine Yamal. Ha tirado literalmente desde el medio del campo. [Nota del editor: no, Yamal no "tiró desde el medio del campo", sino, aproximadamente, desde 25 metros]. Además, en una entrevista dijo que sus goles se los dedicaba a su madre (y que tampoco podía vivir sin ella). Balón de Oro para este chico ya.

Con todo, Madrid Río empieza a despertar. El chaval menor de edad acaba de hacer feliz a mucha gente, menos a la pareja de franceses que mira con penilla la pantalla. Llevan la cara pintada con su bandera, un poco aislados de la multitud. No sé muy bien qué ambiente esperaban encontrar viendo el partido España-Francia en un emblemático parque de Madrid.

Segundos antes del segundo gol.Manos a la cabeza, parece que podemos llegar a puerta.GOOOOOOOOOOOOOL.

Me da la sensación de que en Francia solo juegan Mbappé y tres o cuatro más que también acaban en 'é' [Nota del editor: mi sospecha es que se refiere a Dembélé, Kanté y Koundé]. Pero el primero es peligrosísimo, está en todas. GOOOOOOOOOOOOOL. Con el mogollón de gente es imposible ver quién ha metido, pero ahora sí que sí, Madrid Río es una fiesta. Loooooololololooooolo. Todavía queda mucho partido por delante, pero si la cosa sigue como está, esto está hecho. Me pongo de puntillas para intentar encontrar el hueco y ver la pantalla.

– Two-one (2-1)– me explica un hombre random al que no le he preguntado.

– Yes yes, thank you.

Esta vez no he dado con los mejores analistas deportivos. El partido continúa y Cucurella sigue siendo igual de bueno que la última vez. Solo tiene que tocar el balón para que le aplaudan. CASI METE LAMINE OTRA VEZ. Después, Nico Williams se metió un carrerón tremendo (como siempre), pero no llegó a puerta.

Segunda parte

Madrid Río está feliz y más de uno dice en alto que no puede creerse este resultado. Vuelve Nico Williams y alguno ya estaba celebrando el tercero… pero el portero de Francia decidió literalmente abandonar la portería y avanzar hasta el balón. Le salió bien.

Sale Navas, el chico de los ojos verdes, y entra alguien [Nota del editor: alguien era Vivián, que pasó a ocupar la posición de central, mientras que Nacho pasó al lateral]. Otra tarjeta amarilla, otra vez hace Mbappé algo y yo, que estoy agotada y ya no me estoy enterando de nada, no paro de escuchar nombres en francés [Nota del editor: en defensa de Andrea, podría tratarse de Aymeric Laporte, jugador hispanofrancés de España]. Uno de ellos es nuevo y no termina en ‘e’, pero debe estar luciéndose porque la gente se pone en tensión cuando toca la bola. Durante unos minutos, parecía que solo estaban jugando la selección francesa. Poca broma. No obstante, esta vez apenas hubo insultos.

placeholder Fiestón después del partido. (A.F.)
Fiestón después del partido. (A.F.)

Francamente, llegó un momento que no veía nada. Al caer la noche, y rodeada de chavales jóvenes con litronas de cerveza y calimocho en un parque, bien podría ser un botellón de las fiestas del barrio. Me dejé guiar por los "uy", los "ais" y poco más. "Han llegado más a puerta [los franceses], de lo que me esperaba", dijo uno. Los últimos minutos del partido fueron tensos. La tarjeta amarilla a Yamal sentó fatal a todo el mundo alrededor y los extra añadidos por el árbitro tenían a la gente de los nervios. Después, al tocar el silbato, Madrid Río parecía un festival de verano: luces, focos, gritos y música. No solo hemos ganado el partido. También le hemos ganado a Francia. Ahora entiendo el fútbol.

Después de aquel primer partido contra Georgia, esta vez he hecho los deberes. Sé detalles como que Marc Cucurella solo tiene 25 años y tres hijos, que Lamine Yamal no es mayor de edad y que Jesús Navas —el chico de los ojos verdes que estuvo en aquel Mundial de 2010— sigue jugando en la Selección Española. Incluso, por motivos que no vienen al caso, vi en un bar al hermano de Mikel Merino este fin de semana.

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