un madrid mucho más sólido que en la liga

Los (únicos) tres pilares del Real Madrid para dañar al Barcelona en la Copa del Rey

Solari ha estabilizado el equipo y ha conseguido que vuelva a marcar goles. La irrupción de Vinícius, la recuperación de Modric y la regularidad de Benzema son clave en el ataque blanco

Foto: Benzema y Modric se felicitan en un partido. (Reuters)
Benzema y Modric se felicitan en un partido. (Reuters)

El miedo no puede ser una opción, por más que el recuerdo más cercano sea un durísimo 5-1, un partido dominado por el Barcelona de inicio a fin y que supuso el despido fulminante de Julen Lopetegui. Es una de las cotas más bajas del equipo blanco, un partido en el que no hubo argumento ninguno para salvar al equipo. Y ni siquiera fue una cuestión de Messi, pues no disputó el partido, lo cual solo hace más escandalosa la derrota. Desde entonces, el Real Madrid ha crecido. Con Solari, necesitó semanas hasta convertirse en un equipo fiable pero ahora, por fin, parece haberlo logrado. Algunas de esas evoluciones son, de hecho, los mejores argumentos ofensivos que puede plantear el Real Madrid para atacar a un equipo como el Barcelona.

Vinícius y su lateral

Cuando sucedió la goleada, Vinícius ni siquiera era un miembro estable en la primera plantilla, lo que hace de este punto algo realmente llamativo. En unas pocas semanas, ha pasado de ser una promesa residual dentro de un plantel millonario a la gran esperanza blanca. Dos factores combinados para llegar a ese punto. Por un lado las lesiones —y el comportamiento de Isco—, que fueron abriendo un hueco en el equipo. El otro es su rendimiento, desde el primer día muy notable.

Tanto que, aunque parezca increíble, sería una sorpresa mayúscula que el técnico decidiese este miércoles sentarle en el banquillo. Se ha comido a todos los que tenía por delante y ha ganado el puesto de titular. Juega por la izquierda, lo cual es una buena noticia para los blancos, ya que el que es su jugador más desequilibrante se enfrentará a la zona más débil de la defensa azulgrana. Valverde rota entre Sergi Roberto y Semedo en esa posición, y los dos tienen carencias. Sergi Roberto es más blando, peor defensivamente, así que si Valverde quiere dar el 100%, igual escoge a Semedo. Es más estable, quizá mejor defensor, pero igualmente puede ser una víctima propiciatoria para Vinícius. No tanto por él como por el jugador del Real Madrid.

Porque Vinícius ha demostrado ser rápido, ser incisivo y no dejar nunca de intentarlo. Los laterales derechos del campeonato ya se han dado cuenta de lo que puede dar un jugador así, que es mucho. Más todavía en el contexto global del fútbol moderno, un lugar en el que los encaradores como él están en peligro de extinción. Cada vez hay menos, porque el deporte ha cambiado, y eso les hace más peligrosos todavía, pues los equipos no están acostumbrados a detener futbolistas con ese tipo de características. Es cierto, todavía tiene que mejorar en la toma de decisiones, le falta remate o el último pase, pero a pesar de esas carencias, es un jugador que revuelve defensas, y solo con eso ya es fundamental.

Vinícius. (EFE)
Vinícius. (EFE)

La vuelta de Modric

Cuatro copas en cinco años, todas ellas con el mismo mediocampo. No tiene nada de casualidad, el equipo ha podido ser racheado y frágil, pero también brillante en ocasiones. Los mejores momentos de juego han coincidido siempre con un buen Modric, que es un jugador de fútbol superlativo. Empezó la temporada desdibujado y el equipo entró en barrena, pero desde hace poco tiempo ha vuelto a encontrar la forma y, sobre todo, el fútbol. Es un jugador que puede cambiar él solo el rumbo de un conjunto.

Al Madrid le falta gol, le ha pasado desde el principio de temporada. El problema siempre es menor cuando se genera fútbol, porque hay una correlación clara entre las ocasiones y los goles. Modric no es un gran goleador, pero sí es un enorme jugador de fútbol, capaz de habilitar a sus compañeros y romper líneas de presión conduciendo el balón. El Madrid, con él, ha sido uno de los mejores equipos de la época, y un partido suyo a su mejor nivel asegura una capacidad para competir mucho mayor de la que se vio en el Camp Nou en Liga.

Se puede añadir, además, que es un jugador fiable y que conserva el balón. El Barcelona ha cambiado con el tiempo y se ha ido adaptando, pero en principio es un equipo al que le incomoda correr detrás del balón y tener que robarlo. Modric, junto a Kroos, es un jugador realmente sólido en ese apartado, todo el rato que él consiga tener la posesión será un quebradero de cabeza para los azulgrana. Igual no consigue el Madrid, que tiene otra morfología, disputar el balón siempre, pero tampoco se puede permitir que la posesión sea abrumadoramente del Barcelona, porque estará a merced de lo que puedan hacer sus brillantes atacantes.

Benzema. (EFE)
Benzema. (EFE)

Benzema y el momento de forma

Si el fútbol español tuviese un 'all star' en el que solo se pudiese escoger un jugador por equipo como representante, Benzema sería el portador de la camiseta blanca en ese encuentro. Está en estado de gracia, es un jugado descomunal, siempre lo fue, pero es que a eso le ha sumado en tiempos recientes una regularidad mayor que la acostumbtrada. Y está acertando también con la portería, tanto las fáciles como las difíciles.

Benzema tiene todas las armas disponibles para hacer daño a una defensa. Es bueno en el desmarque, es bueno jugando de espaldas, es excelente asistiendo a sus compañeros. Tiene demostrado de sobra que ningún central puede confiarse con él: cuando piense que le tiene ganada la posición no puede perderle de vista, porque Benzema es un delantero con movilidad y recursos de otras posiciones, muy capaz de escaparse una y otra vez.

Piqué será, seguro, uno de los encargados de defender al Barcelona de este delantero en estado de gracia, pero difícilmente será suficiente. Quien le acompañe, quizá Lenglet, quizá Vermaelen, necesitará ayudarle e, incluso, Busquets deberá estar preparado por si tiene que auxiliar a sus centrales. Uno de los problemas que suscita Benzema en las defensas es que, en el fondo, no deja de ser un falso '9', tanto tiempo está en el área contraria como bajando a la creación, conectando con Modric o encontrando pases a las bandas, que en el Madrid de Solari han sido potenciadas. Un '9' que es un '9', pero también un '10' e, incluso, un '6' si la cosa se tercia. Un dolor de cabeza para cualquier rival.

Y con esto, atacarán al Barcelona. La recuperación es real, el equipo ha dado en el último mes un nivel que previamente había olvidado. Ahora, la cuestión es ver si esa recuperación es lo suficientemente fuerte para batir a los mejores equipos. Si lo consigue contra el Barcelona, ningún horizonte es descabellado.

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