El Clásico de Copa, un partido que germinó al ‘Dream Team’ y noqueó al Barça de Pep
  1. Deportes
  2. Fútbol
séptima final entre los dos grandes del fútbol español

El Clásico de Copa, un partido que germinó al ‘Dream Team’ y noqueó al Barça de Pep

Repasamos la historia de las finales de Copa del Rey disputadas entre Barcelona, ‘Rey de Copas’ con 25 títulos, y Real Madrid, tercero en la lista con 18

Foto: El 20 de abril de 2011, con un imperial testarazo en la prórroga, Cristiano dio el triunfo en el último precedente entre Real Madrid y Barcelona en una final de
El 20 de abril de 2011, con un imperial testarazo en la prórroga, Cristiano dio el triunfo en el último precedente entre Real Madrid y Barcelona en una final de

Este miércoles (21.30 TVE), Mestalla acogerá la séptima final (1936, 1968, 1974, 1983, 1990 y 2011) de Copa del Rey entre los dos grandes del fútbol español. Una final que servirá para romper el igualado balance(3-3) que se desprende de los seis duelosdisputados hasta la fecha. Desde la lluvía de botellazos sobre el césped del Bernabéu en 1968, al inicio del 'Dream Team', pasando por los cortes de manga de Schuster o el imperial testarazo de Cristiano Ronaldo. Repasamos la historia de la finales de Copa del Rey entre Barcelona, ‘Rey de Copas’ con 25 títulos, y Real Madrid, tercero en la lista con 18.

El 21 de junio de 1936, a 28 días de que España se resquebrajara en dos para dar comienzo a una cruenta Guerra Civil que se prolongaría durante más de tres años, Real Madrid y Barcelona disputaron en Mestalla su primera final de la Copa de España, conocida en aquellos tiempos como Copa de la República. Con la expectación que suele generar este tipo de citas ya desde aquellos tiempos, en lo deportivo, aunque las crónicas hablan de un encuentro plomizo y nada vistoso, los blancos se valieron de un arranque trepidante para lograr dos goles de la mano de Eugenio y Lecue que servían para certificar el dominio sobre el campo. Josep Escolá se encargó de acortar distancias (2-1) antes de llegar al descanso. En la segunda mitad, con el Madrid con un jugador menos, el Barcelona no pudo concretar su asedio con el tanto de la igualada. Un tanto que estuvo en los pies del propio Escolá, pero el ajustado disparo del jugador barcelonista fue detenido por un tal Ricardo Zamora en una soberbia intervención. Como dato curioso, tras la final, los dos equipos cenaron juntos en Valencia invitados por la Federación. Definitivamente, eran otros tiempos.

Más de treinta años tuvieron que pasar para que ambos equipos se volvieran a ver las caras. Corría el 11 de julio de 1968. En esta ocasión, el Estadio Santiago Bernabéu fue el encargado de alojar el evento. El fútbol en sentido estricto volvió a brillar por su ausencia para dejar paso a la polémica. Con el tempranero autogol de Fernando Zunzunegui a los seis minutos después de un envío cerrado de Joaquim Rifé, los blancos apretaron los dientes y trataron por todos los medios de asediar la meta defendida por el meta culé Salvador Sadurní. Pero no hubo manera. Es en este punto donde emerge con fuerza la figura del colegiado mallorquín Antonio Rigo, quien evidenció una supuesta simpatía por el azul y grana al no pitar dos penaltis sobre Amancio y Serena. El debate estaba servido. Desde un Fondo Sur encolerizado con la actuación arbitral, no dudaron en lanzarbotellas de cristal sobre el campo. Un hecho insólito que precipitóla prohibición de envases de vidrioen los estadios. El broche del esperpento tuvo lugar cuando Franco hizo entregala Copa del Generalísimo al equipo azulgrana, entre los irónicos cánticos de “¡Rigo campeón!” proferidosdesde la indignada grada madridista.

Vídeo: Final Copa del Rey 1968

Poco más de un lustro después, el 29 de julio de 1974, en el Vicente Calderón, el Real Madrid vengó la sonrojante manita que el Barcelona, liderado por Johan Cruyff, le había endosado en el encuentro de Liga. Cabe recordar que, por aquel entonces, los equipos participantes en la Copa no podían alinear jugadores extranjeros en la competición. Un hecho que privó al Real Madrid de jugar con hombres del calibre de Günter Netzer o el argentino Óscar Tomás Mas Magallán. De la misma forma, el Barça se vio obligado a renunciar a Cruyff y Sotil. Sobre el verde del Manzanares, los Santillana, Rubiñán, Pirri, Aguilar y compañía dieron forma a la fiesta merengue que acabó en una contundente goleada (4-0)del conjunto dirigido por Luis Molowny, quienunos meses antes había relevado en el banquillo a Miguel Muñoz.

Vídeo: Final Copa del Rey 1974

En los siguientes nueve años, madridistas y barcelonistas no volvieron a encontrarse en la competición copera (ni siquiera en las eliminatorias) hasta la final de 1983 disputada en el Estadio de La Romareda el 4 de junio. Maradona y un bisoño Bernd Schuster ilusionaban a la afición culé mientras Santillana era el buque insignia del Real Madrid. En un encuentro trabado, plagado de tensión y dureza en forma de constantes faltas (a pesar de las tres amarillas que mostró García Carrión, trencilla de la contienda), el Barcelona se impuso por un ajustado 2-1. Maradona cedió el balón a Víctor Muñoz de forma generosa para inaugurar el marcador a la media hora de encuentro. Al comienzo del segundo acto, un grave error de Gerardo, que entregó el balón al conjunto madridista de forma inexplicable, propicio el empate de Santillana.

Y así, en medio de un mar de patadas y protestas, llegó el gol del triunfo barcelonista prácticamente sobre la bocina. En el minuto 89 de partido, gracias a un estético escorzo, Marcos Alonso remató de cabeza el centro del lateral Julio Alberto y decantó la balanza del lado culé. Instante de máxima excitación que, además de liberar la tensión y la rabia contenida, dio paso a uno de los momentos más recordados, para bien o para mal, de estos desafíos coperos. Presa de la emoción, aunque haciendo gala de un talante más que discutible, Schuster, que, caprichos del destino, cinco años después cogería el puente aéreo para fichar por el Madrid, celebró el tanto de la victoria dedicando dos cortes de manga a unos rivales que un día tornarían en compañeros.

Vídeo: Final Copa del Rey 1983

Y así nos plantamos en la apasionante década de los noventa. El Real Madrid de John Benjamin Toshack arrasó en la Liga 1989/90. Fue la mítica campaña en la que el equipo blanco batió el récord de goles (107) -registro superado por el Real Madrid de Mourinho en 2012, campeón con 121 tantos a favor - y se presentó en Mestalla como claro favorito ante el Barcelona. Los pronósticos se rompieron y, el 5 de abril de 1990, el equipo de Johan Cruyff se impuso por 2-0, con goles de Guillermo Amor y Julio Salinas. Con el partido ya finiquitado, Zubizarreta recibió un botellazo fruto de la impotencia y el mal perder de un desalmado. Se trató de un partido fundamental en el seno del Barcelona, pues el holandés se encontraba en la cuerda floja y una derrota le podía haber costado el puesto. Por fortuna para sus intereses, no fue así y aquel partido fue el embrión del inolvidable ‘Dream Team’.

En la casa blanca sucedió todo lo contrario. El encuentro supuso el arranque de una etapa convulsa que se alargó más de lo debido. Los merengues asistían impotentes al renacer del dominio del fútbol patrio por parte del eterno rival. La final que inauguraba los noventa dio para más y trascendió los límites de lo deportivo. Aquella noche, el entrenador del Real Madrid, citó a un grupo de periodistas y les preguntó: “¿Qué han dicho mis jugadores?”. Minutos antes, Bernd Schuster, esta vez vestido de blanco, cargó contra el colegiado, García de Loza: “Pasará unas vacaciones felices en un chalecito de la Costa Brava, seguro”. Cuando fue informado de que las quejas al colegiado constituyó el argumento más recurrente esgrimido por sus pupilos, el técnico galésinstó al grupo de reporteros a desenfundar bolígrafo y papel a fin de verter unas duras y contundentes declaraciones contra sus futbolistas. Fue el inicio del inevitabledivorcio entre Toshacky la plantilla. "Están equivocados los que dicen que el árbitro es el culpable de la derrota en la Copa", declaró en aquellos tiempos.

Vídeo: Final Copa del Rey 1990

Tras un lapso de 21 años, nos plantamos en el 20 de abril de 2011. Por tercera ocasión, Mestalla erael escenario encargado de albergar el últimoprecedente entre ambos equipos. En medio del conocido como mes de los Clásicos, el Real Madrid de Mourinho y elBarça de Guardiola midieron fuerzas en un partido vibrante. Con Pepe en el medio del campo para frenar el caudal ofensivo desde la sala de máquinas culé, el Madrid logró adormilar a la fiera y llegar al término del tiempo reglamentario sin goles en el luminoso. En el minuto 103 de partido, en una combinación aislada por el perfil zurdo entre Marcelo y Di María, emergió Cristiano Ronaldo para, con un prodigioso testarazo desde el corazón del área, elevarse por encima de la tierna zaga azulgrana y rematar a gol el centro del ‘fideo’. Pinto, el guardameta elegido por Guardiola para disputar el torneo del KO, se vio sorprendido y su vuelo fue en vano. Por primera vez en 18 años, el Real Madrid conseguía levantar la Copa de Su Majestad. Lascerca de 20.000 gargantas blancas que abarrotaron las tribunas de Mestalla no cabían en sí de gozo. Unaexplosión de alegríamás que justificada por parte de una parroquia ansiosa porfestejar un título tras dos temporadas de sequía (desde la Liga lograda en 2008).

Vídeo: Final Copa del Rey 2011

Sin embargo, la alegría les duraría poco a los madridistas. Apenas 15 días después, los culés apearon a los madridistas de las semifinales de la Champions en una eliminatoria rodeada por un aura de tensión sin parangón en los últimos tiempos. Al margen del triunfo y el decimoctavo título de Copa del Rey para las vitrinas de Concha Espina, la victoria supuso una inyección moral para un equipo que venía de empatar a uno en el partido de vuelta de Liga, y que apenas cinco meses antes había encajado un doloroso 5-0 en el Camp Nou. Humanizar al todopoderoso Barça de Guardiola al tiempo que se eliminaban los estigmas y complejos que se habían instalado en los años precedentes. Quizás, el mayor logro que se le reconozca al controvertido José Mourinho en su trienio en el fútbol español.

Cambio de liturgia para elMiércoles Santo

Será una final atípica en su preparación. Por diferentes motivos, ambos conjuntos han declinadola habitual opción de ejercitarse en el escenario de la final en el día previo. Los blancos también modificarán su liturgia respecto a la última final de Copa en Mestalla. El 19 de abril de 2011, el día previo a la última final entre ambos equipos, se entrenaron en Valdebebas pero la comparecenciaante los medios tuvieron lugar en el escenario de la final. En esta ocasión, desde Chamartín han confirmado a la RFEF queel último entrenamiento tendrá lugar el martes a las 16.00 horas. Tras la sesión, Ancelotti y uno de sus jugadores atenderán a los medios antes de viajar a la capital del Turia.

Por su parte, según los planes previstos, el Barcelona se ejercitará a partir de las 11.00 en su ciudad deportiva, con la posterior rueda de prensa del Tata y de un integrante de la plantilla. Al contrario que su rival, desde Can Barça sí se solicitóal máximo organismo del fútbol español realizar una sesión preparatoria en la ciudad deportiva del Valencia CF el día del encuentro. 45 minutos a puerta cerrada a partir de las 11.00a fin de ultimar los detalles para un nuevo choque de trenes.

Cristiano Ronaldo FC Barcelona Mestalla Real Madrid Santiago Bernabéu Euroliga de Baloncesto Camp Nou
El redactor recomienda