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La caída del Telón de Acero de Florentino y Ceferin: el mísero adiós a la Superliga Europea
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Por la puerta de atrás

La caída del Telón de Acero de Florentino y Ceferin: el mísero adiós a la Superliga Europea

El Real Madrid y la entidad del fútbol europeo confirman en sendos comunicados que ponen punto y final a su disputa mediática y legal. Se consuma la cancelación del proyecto Superliga

Foto: Florentino Pérez, presidente del Real Madrid (AFP7 / Europa Press)
Florentino Pérez, presidente del Real Madrid (AFP7 / Europa Press)
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El último que se marche, que apague la luz. La Superliga detonó el fútbol europeo una tarde de domingo y vía comunicado conjunto de doce clubes (Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Manchester United, Chelsea, Arsenal, Liverpool, Manchester City, Tottenham, Juventus, Milán e Inter de Milán). Cinco años después, el proyecto queda enterrado cuando solo el conjunto de Concha Espina seguía al frente. Lo hace sin ruido, sin portazo, con comunicados coordinados entre el Santiago Bernabéu y Nyon, sede de la UEFA. Un adiós mísero, por la puerta de atrás y "por el bien del fútbol europeo". Solo 121 palabras de texto y sin explicaciones.

La Superliga, bautizada tiempo después de su creación como Liga Unify, no es una prioridad del Real Madrid desde hacía tiempo. Como sucede con cualquier proyecto enquistado, lo difícil era gestionar la comunicación de su liquidación y, a la vez, dejar claro que la inversión de recursos era justificada. "Tras meses de conversaciones mantenidas en beneficio del fútbol europeo, la UEFA, la EFC y el Real Madrid anuncian que han alcanzado un acuerdo de principios por el bien del fútbol europeo de clubes, respetando el principio del mérito deportivo y haciendo hincapié en la sostenibilidad a largo plazo de los clubes y la mejora de la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología", reza el texto compartido.

Foto: real-madrid-uefa-superliga-acuerdo-enterrar-proyecto

Los clubes ingleses recibieron una atroz oposición de la afición local, y fueron los primeros en bajarse del barco. El Atlético de Madrid hizo lo propio, convirtiéndose en aliado de LaLiga y reconociendo su error. Los italianos ya sabían que no existía un futuro realista de lanzar la competición. Un proyecto que nació para disputarse en césped, pero que se jugó en juzgados. Las ligas domésticas y la UEFA de Aleksander Ceferin saltaron a morder. Quizás, el peor error de la Superliga fue no tener en cuenta la visión y el impacto del aficionado del fútbol. Eso lo tienen en común todas las polémicas del fútbol que surgen en despachos.

Pese a ser gestionada a través de A22, empresa matriz de la competición, la Superliga es —o fue— un proyecto personal de Florentino Pérez. Él lo personificó, él lo exhibió en una entrevista de televisión con El Chiringuito y él se enfrentó a Aleksander Ceferin. "Igual hay que recordar a la UEFA quién es el Real Madrid", aseguró en la Asamblea blanca de aquel 2021, provocando una atronadora ovación. No dudó en ir de la mano del FC Barcelona gracias al apoyo de Joan Laporta, pese a la incomprensión de la afición madridista. Esa relación se rompió meses atrás y se escenificó el pasado sábado, dos días antes de que Laporta dimitiese para agilizar el proceso electoral de su reelección, salvo sorpresa.

placeholder Laporta y Florentino, en el palco. (Europa Press)
Laporta y Florentino, en el palco. (Europa Press)

Desde Chamartín se defendió que no había golpe, ni traición. Que ya no era tan importante lo de la Liga Unify. Lo relevante eran las victorias judiciales de los pleitos. En especial, el dictamen del Tribunal de Justicia de la UE en el 2023 que aseguraba que la UEFA abusó de su posición de monopolio al bloquear competiciones alternativas como la Superliga. Anunció el Madrid una demanda, estimada en 4.500 millones de euros por los daños y perjuicios. La pipa de la paz también cierra el episodio de los juzgados "una vez que se implemente un acuerdo definitivo".

A eso se agarra el Real Madrid, sin comunicación oficial más allá del anuncio, para argumentar que el acuerdo es un triunfo. Ya en estos cinco años, la UEFA ha modificado el formato de la Champions League para ir amoldándose, poco a poco, a lo que aspiraba la liga Unify. Este nuevo modelo, con una única fase de grupos y muchos más partidos, se firmó en el 2022 y se implantó en el 2024. ¿Entonces todos salen ganando?

Un cierre necesario

El pacto se cimentará en la modificación de la competición "respetando el principio del mérito deportivo", "mejora de la experiencia del aficionado con la tecnología" (Florentino siempre atacó a Ceferin —y a Javier Tebas como los grandes opositores de emitir el fútbol gratis) y la "sostenibilidad a largo plazo" de los equipos (más dinero a los clubes).

Foto: barca-real-madrid-superliga-laporta-uefa

El tiempo dirá si el acuerdo acaba siendo beneficioso o, simplemente, honroso para el Real Madrid. Florentino Pérez necesita ir cerrando frentes abiertos. La situación deportiva del club ha provocado tensión en la afición, que por primera vez en años mira al palco a la hora de rendir cuentas. Los problemas logísticos del Santiago Bernabéu y el cambio de modelo societario están sobre la mesa. El gran proyecto de la Superliga llega a su fin con un comunicado de 121 palabras. El aficionado pedirá más explicaciones.

El último que se marche, que apague la luz. La Superliga detonó el fútbol europeo una tarde de domingo y vía comunicado conjunto de doce clubes (Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Manchester United, Chelsea, Arsenal, Liverpool, Manchester City, Tottenham, Juventus, Milán e Inter de Milán). Cinco años después, el proyecto queda enterrado cuando solo el conjunto de Concha Espina seguía al frente. Lo hace sin ruido, sin portazo, con comunicados coordinados entre el Santiago Bernabéu y Nyon, sede de la UEFA. Un adiós mísero, por la puerta de atrás y "por el bien del fútbol europeo". Solo 121 palabras de texto y sin explicaciones.

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