Una obra de arte de Dani Olmo le quita el frío al Barça en la Champions League (2-4)
El mediapunta español sustituyó a Pedri, quien sufrió una nueva lesión muscular, y resolvió el encuentro con un auténtico golazo. Fermín López se marchó con un doblete
Dani Olmo marcó un gol fantástico. (Reuters/David W Cerny)
Dani Olmo entró y tocó la gloria en Praga (2-4). El mediapunta español había visto desde el banquillo cómo Fermín López había marcado un doblete en la Champions League y se reivindicó por todo lo alto. Un minuto después de sustituir a Pedri por una nueva lesión muscular del canario, Dani Olmo frotó la lámpara desde la frontal del área y dio la victoria al Barça con un golpeo demoledor en la segunda parte. Antes de que el Barça llorase la baja de su cerebro, Olmo dibujó una sonrisa en el rostro de Flick, visiblemente afligido por la baja de Pedri. Lewandowski sentenció el choque.
El Barça lo pasó realmente mal en Praga frente a un equipo que llevaba un mes sin disputar un partido oficial. El equipo de Hansi Flick se enfrentó a un rival que lo llevó al límite con un descomunal despliegue físico y un plan de partido que sacó rédito de las dudas defensivas culés. La banda izquierda de Balde y Gerard Martín fue una autopista para Provoc y Chory. Un mal despeje de Gerard Martín, un gran punto débil en el sistema defensivo culé, provocó el primer disparo de Chory.
Los azulgranas igualaron el ritmo de los locales y contestaron con una ocasión muy clara de Fermín López, quien falló en la definición tras un magnífico control. El Barçano tenía el control del partido y perdía los duelos en el centro del campo. En el minuto 9, el colegiado le perdonó la tarjeta amarilla a Gerard Martín y en la siguiente acción, Kusej marcó de córner en una acción muy mal defendida por los catalanes.
Fermín López celebra su doblete. (EFE/Martin Divisek)
Fermín tiró del carro
El Barça quiso ordenarse a través de la pelota, pero tardaría en lograrlo. Llegado el minuto 25, Pedri no podía despegarse de Moses ni De Jong de Sadilek. Sin continuidad en la circulación de la pelota ni una acción decisiva de Raphinha, Lewandowski o Bardghji, Eric García probó fortuna con un latigazo lejano que forzó la parada de Stanek. Con el paso de los minutos, los centrales azulgranas, especialmente Eric García, tomaron más responsabilidad en la construcción del juego.
Los checos dieron guerra. (EFE/Martin Divisek)
El Slavia de Praga se resquebrajó y el Barça sacó tajada en su mejor momento. En el minuto 34, Raphinha combinó con De Jong, el neerlandés asistió a Fermín López y el mediapunta andaluz fusiló a Stanek en el primer palo, quien cometió un grave error y encajó el 1-1. Antes del descanso, el propio Fermín pondría el 1-2 con un zambombazo desde la frontal, pero un nuevo error de córner generó el remate de Holes y el gol en propia puerta de Lewandowski.
Pedri se rompió
Los azulgranas pudieron anotar el 2-3 nada más salir del descanso, cuando Eric García filtró un pase fantástico para Pedri. El disparo del canario fue repelido por Stanek. Solo cuatro minutos después, en el 50, Fermín López obligó a Stanek a sacar una pelota muy complicada desde la frontal, Lewandowski cazó el rebote y remató muy mal, pero el guardameta local falló y le dejó el balón muerto a De Jong. El neerlandés marcó... pero el gol no subió al marcador por fuera de juego del polaco.
Pedri se volvió a lesionar. (Reuters/David W Cerny)
El Slavia de Praga se creció y reaccionó con el disparo de Provod. No le importó al Barça, que ya había subido una marcha más y llegaba de nuevo con dos ocasiones de Raphinha y Bardghji. En el minuto 58, Pedri se fue al suelo y Olmo tuvo que salir en su lugar, desatando la preocupación de Hansi Flick y de todos los futbolistas azulgranas. El técnico alemán también confió en Rashford por Bardghji.
Dani Olmo no necesitó tiempo para sacar un golpeo demoledor y mandar el cuero a escuadra. El Slavia de Praga se lanzó hacia adelante y ahí fue cuando el Barça acabó de matar el partido. Olmo dirigió la jugada, Rashford picó al espacio y Lewandowski, con voracidad, anotó el 2-4 definitivo. Los checos intentaron recortar distancias con un cabezazo de Schranz, pero el marcador ya no se movería.
Dani Olmo entró y tocó la gloria en Praga (2-4). El mediapunta español había visto desde el banquillo cómo Fermín López había marcado un doblete en la Champions League y se reivindicó por todo lo alto. Un minuto después de sustituir a Pedri por una nueva lesión muscular del canario, Dani Olmo frotó la lámpara desde la frontal del área y dio la victoria al Barça con un golpeo demoledor en la segunda parte. Antes de que el Barça llorase la baja de su cerebro, Olmo dibujó una sonrisa en el rostro de Flick, visiblemente afligido por la baja de Pedri. Lewandowski sentenció el choque.