El City ahoga el rugido del Real Madrid y el Bernabéu sentencia el proyecto de Xabi Alonso
El Real Madrid exhibió energía e intensidad, pero se dejó remontar en cinco minutos. Otra derrota más en la grave crisis de resultados que deja a Xabi Alonso al borde del despido
Endrick se lamenta de una ocasión. (EFE/Kiko Huesca)
El Real Madrid agudizó su crisis de resultados con una nueva derrota ante el Manchester City de Pep Guardiola. Xabi Alonso queda al borde del precipicio, pese a la mejoría de imagen de su equipo en comparación con la versión liguera. Rodrygo, en su mejor versión de la temporada, marcó para el Madrid. O'Relly y Haaland, gracias a un torpe penalti de Rüdiger, dieron la vuelta al marcador.
Cabizbajos terminaron los jugadores madridistas. Una derrota más dolorosa por lo que significa que por su impacto en la clasificación de la Champions League. Pese a que el Real Madrid lo intentó hasta el final, el proyecto de Xabi Alonso se tambalea y solo la paciencia de Florentino Pérez salvará su puesto. Sus futbolistas, con Rodrygo y Raúl Asencio a la cabeza, defendieron al tolosarra en sus primeras declaraciones postpartido. Saben que todo puede pasar en los próximos días.
Xabi Alonso, en una imagen del partido. (Europa Press)
Joško Gvardiol cortocircuitó como los defensas de élite cortocircuitan en el Santiago Bernabéu. Lo hizo por dos veces y a los dos minutos de partido. Una doble pérdida que partió al City y que permitió correr al Real Madrid. ¿Quién robó ambos balones? Gonzalo. Vini castigó a Nunes y cayó sobre la línea del área. No se lo pensó el árbitro Brisard, penalti. El VAR demostraría que la falta era evidente, pero, por poco, fuera de la pena máxima.Fede Valverde fue el encargado de ejecutar de manera indirecta ante una desbandada de la barrera citizen y algún madridista llegó a ver el balón dentro.
Si la pasividad había protagonizado la era Xabi Alonso hasta la fecha, ahora le tocaba el turno a la electricidad. El Madrid presentó una alineación de tiempos de guerra, con una enfermería hasta los topes y con la baja por precaución de Kylian Mbappé, autor de un cuarto de los goles del equipo. Pese a ello, en los primeros 20 minutos demostró ser un equipo entregado y solidario. En un contragolpe frenético, Vini casi aprovecha una gozada de pase de Rodrygo Goes. Ecos de la dupla brasileña que no hace tanto era élite absoluta.
Haaland en una de sus ocasiones. (EFE/Juanjo Martín)
Pero el City es mucho City. Los de Guardiola parecen dispuestos a despertar del letargo del pasado curso. Otra vez a la presión asfixiante en la salida de balón madridista. Prueba de fuego para una medular poco habitual formada por Tchouaméni, Ceballos y Bellingham. El británico sí que exhibió empuje e intensidad, lo que el francés exigió a sus compañeros en la rueda de prensa previa. Haaland recibía los abrazos de Raúl Asencio y esperaba su oportunidad. El vértigo lo ponía Doku. Desequilibrante, una centella. En el belga ha encontrado Guardiola su mejor abrelatas.
El reloj se acercaba a la media hora y llegó el zarpazo del Real Madrid. Robo de carácter de Carreras. Despliegue ofensivo ante un City bastante vago en la transición defensiva, dejando segundos para pensar a Bellingham, quien acabó abriendo a la banda de Rodrygo. El brasileño llegó al área y, cuando la jugada pedía pase de la muerte, puso comba a la pelota buscando el palo lejano; Donnarumma no se lo esperaba y el Santiago Bernabéu explotó de júbilo. Rodrygo se besó el escudo; era un tanto importante en un momento delicado para él.
Apenas minutos después, Rodrygo se marchó al suelo. Fue un resbalón, rodilla anclada y susto, pero nada más. El City acumulaba balón, pero poco peligro. En una de esas ocasiones tibias, llegaría el tanto del empate. Balón alto que se encuentra Courtois; su despeje lo remata a bocajarro O'Reilly y pone el empate a uno en el marcador. Un jarro de agua fría que aún iba a ser peor. Rüdiger agarró con ambos brazos la cintura de Haaland en un centro y el VAR llamó al árbitro. Muy torpe, pero penalti. El alemán se arrepentirá al ver las imágenes. El delantero noruego asistió a su cita con el gol y certificó la remontada.
El drama pudo ser peor de no ser por Courtois, la gran estrella del Real Madrid. Doble paradón a Haaland y Cherki en un contragolpe del City que habría supuesto el 1-3. En la acción previa, Gvardiol tiró al suelo a Asencio... pero la pelota no iba hacia su zona y el VAR no intervino. Al vestuario para la segunda mitad.
A diferencia de otros partidos, el Santiago Bernabéu no pudo discutir el orgullo de sus jugadores. El Madrid estaba siendo mejor equipo; pese a no tener balón, sí tenía el peligro. Poco después del inicio de la segunda mitad, Jude Bellingham falló un mano a mano tras un gran contraataque conducido por Carreras. El inglés, con poco espacio tras un pase de Rodrygo, picó el balón y se marchó alto.
Courtois, uno de los mejores de la noche. (Europa Press)
Antes de la hora de encuentro, Xabi Alonso movió el avispero. Arda Güler, al campo por Gonzalo. Cierto runrún en un estadio que no suele ver con buenos ojos quitar al delantero centro cuando se va perdiendo. Y entre esas, Courtois salvaba las ocasiones del City. Le venía bien al Madrid mayor pólvora arriba, con Mbappé y sus molestias en el banquillo.
Doku, el mejor de los de Pep en la noche, aprovechó un despiste de Valverde para encarar a Asencio. Otra vez Courtois salvando al Madrid cuando peor estaba el equipo de Xabi Alonso. El vasco, consciente de que la derrota ponía en jaque su proyecto, volvía a tocar banquillo. Brahim al césped por Ceballos. Tambores de guerra cuando el Santiago Bernabéu empezaba a pitar ciertos pases del conjunto madridista.
La paciencia se acabó en la afición. Cualquier pase horizontal sin avanzar metros, silbido al canto. La histeria se apoderó del estadio y la tensión se trasladó a los futbolistas. Era momento de que las estrellas apareciesen, pero ningún líder dio un paso al frente. El City se echó atrás esperando oportunidades en la falta de acierto madridista. Una falta cerca del área provocada por Valverde caldeó el ambiente y dio un acelerón al juego.Vini cabeceó fuera una gran ocasión tras un centro de Rodrygo.
Endrick, en una de sus ocasiones. (Europa Press)
La última bala de Xabi era Endrick. Asencio fuera y minutos para el delantero brasileño. Todo o nada. En lo emocional, el Madrid era mucho más que minutos atrás. Los balones divididos otra vez se celebraban en el Bernabéu. Diez minutos para salvar un proyecto. Tuvo la suya Endrick con un testarazo que solo el larguero evitó que fuera gol. No se puede decir que el Madrid bajara los brazos.
Con el City achicando agua, murió el partido. Mejora de imagen y carácter, también de fútbol en menor medida, pero sensación de que al proyecto de Xabi Alonso le queda poco. El Santiago Bernabéu parece tenerlo claro.
El Real Madrid agudizó su crisis de resultados con una nueva derrota ante el Manchester City de Pep Guardiola. Xabi Alonso queda al borde del precipicio, pese a la mejoría de imagen de su equipo en comparación con la versión liguera. Rodrygo, en su mejor versión de la temporada, marcó para el Madrid. O'Relly y Haaland, gracias a un torpe penalti de Rüdiger, dieron la vuelta al marcador.