El plan del Barça para blindarse y evitar que el Eintracht de Frankfurt profane el Camp Nou
La invasión de más de 20.000 aficionados alemanes en las gradas del Camp Nou dejó una mancha negra en la historia del club azulgrana. El club presenta medidas para no repetir ridículo
Los alemanes invadieron el Camp Nou. (Reuters/Albert Gea)
La directiva de Joan Laporta tiene a una parte importante de la masa social azulgrana con el ceño fruncido. El fallo en el sistema informático contratado por el club afectó a más de 7.000 socios culés contra el Deportivo Alavés, mientras los turistas que habían comprado la entrada estaban dentro del Camp Nou. Muchos se quedaron sin ver los dos primeros goles del partido y no pudieron vivir los instantes iniciales del encuentro a pesar de haber pagado por ello.
El malestar y el enfado de los aficionados más fieles del Barça se transformó en cánticos contra Laporta en las inmediaciones del estadio... y dentro del mismo. No fue la única consecuencia directa del error informático. Eso provocó, entre otras cosas, que el mosaico inicial que conmemoraba el 126º aniversario del club presentara clapas y que las imágenes de colas kilométricas en la Oficina de Atención al Barcelonista (OAB) corrieran como la pólvora por las redes sociales.
Sin embargo, no hubo un ciberataque a las plataformas SlashMobility, T-Systems y Devoteam Spain, encargadas de la venta de entradas, como se había dejado caer en las primeras horas. "Hubo picos extraordinarios que impidieron aprovechar y optimizar los recursos generados". Solucionado el problema contra el Atlético, la siguiente prueba de fuego que tiene la directiva se centra en la visita del Eintracht de Frankfurt el próximo martes.
Long queues at the gates of Camp Nou half an hour before kick-off due to an app crash. pic.twitter.com/iPubMzmvxO
Nadie olvida una de las grandes manchas negras en la historia del club azulgrana. Xavi Hernández pidió "una olla a presión" para eliminar al Eintracht de Frankfurt en los cuartos de final de la Europa League, en 2022. Sin embargo, el conjunto alemán invadió el Camp Nou con 20.000 aficionados en una imagen imborrable, con una eliminación muy dolorosa para los culés y unas gradas completamente teñidas de blanco.
El Camp Nou, repleto de aficionados del Eintracht celebrando la clasificación de su equipo. Tremendo. pic.twitter.com/oxjaeYKLCQ
El ridículo social fue tal que hasta el propio Joan Laporta no puso puertas al campo. "Lo que ha pasado hoy en las gradas del Camp Nou es una vergüenza. No puede volver a ocurrir y es indignante. Me siento avergonzado. Es humillante". Una línea que también siguió Xavi Hernández: "Esperábamos un estadio con 70.000 personas y parecía una final con el campo dividido. Ha sido un error de cálculo nuestro". Araújo también resaltó la situación en el tendido: "Me sorprendió que hubiese tanta gente del Eintracht de Frankfurt en las gradas del Camp Nou. El club debe mirar eso".
Las medidas del Barça contra la reventa
¿Cómo llegaron a entrar 20.000 aficionados alemanes en las gradas del Camp Nou si solo podían acceder a las 5.000 entradas reglamentarias que marcó la UEFA? Muchos socios 'vendieron' su carnet a socios alemanes, con turoperadores ofreciendo packs de viaje y la mala gestión del club, que vendió entradas a los germanos y tardó mucho en bloquear las compras desde las IPs alemanas.
Ahora el Barça toma medidas y destinará todas las localidades disponibles exclusivamente a socios y socias. "Cualquier entrada detectada en poder de una persona seguidora del Eintracht Frankfurt en la zona local será registrada para identificar al socio o socia implicado en la adquisición y posterior venta a la afición rival, ya que pone en riesgo la seguridad y el bienestar del resto de socios, socias y afición del FC Barcelona", explicó el club en un comunicado.
"En caso de que la trazabilidad de la compra y el destino final de las entradas revele una actuación fraudulenta, este hecho se elevará a la Comisión de Disciplina para que adopte las medidas correspondientes contra las personas responsables", añadió la entidad catalana. En este sentido, los azulgranas anunciaron que se realizará "un control nominal y visual de asistentes con simbología del Eintracht de Frankfurt para descartar indicios de adquisición ilegal de entradas". Ahora bien, las páginas habituales de reventa de entrada llevan días ofreciendo billetes para el partido.
La directiva de Joan Laporta tiene a una parte importante de la masa social azulgrana con el ceño fruncido. El fallo en el sistema informático contratado por el club afectó a más de 7.000 socios culés contra el Deportivo Alavés, mientras los turistas que habían comprado la entrada estaban dentro del Camp Nou. Muchos se quedaron sin ver los dos primeros goles del partido y no pudieron vivir los instantes iniciales del encuentro a pesar de haber pagado por ello.