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Errores del pasado, un palo que era necesario y un problema: el plan que Xabi no puede repetir
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Errores del pasado, un palo que era necesario y un problema: el plan que Xabi no puede repetir

Perder es algo que puede suceder en el deporte, pero ofrecer dos caras tan irreconocibles en cuestión de días es una situación difícil de explicar y que Xabi Alonso deberá de analizar en el regreso a la Champions tras una dura derrota

Foto: Xabi Alonso, cariacontecido, observa cómo el Real Madrid es superado por el Atlético en el Metropolitano. (EFE/Sergio Pérez)
Xabi Alonso, cariacontecido, observa cómo el Real Madrid es superado por el Atlético en el Metropolitano. (EFE/Sergio Pérez)

El Real Madrid llegaba al Metropolitano con una misión: un triunfo permitiría al equipo de Xabi Alonso confirmar su buena dinámica, entender que el camino que se estaba tomando era el correcto y que la reconstrucción en un equipo ganador marchaba bien. Pero, noventa minutos después, todas las dudas han vuelto a aterrizar de lleno de nuevo en el Bernabéu. El Atlético no solo le endosó una dolorosa paliza, sino que confirmó que queda mucho trabajo por hacer, empezando en la Champions.

"No solo fue una cuestión de actitud, creo que fue ritmo y elementos tácticos que hemos analizado. No explico todo lo que pasó con falta de actitud, eso es simplista. Hay que mejorar cosas a nivel de juego. No competimos lo suficientemente bien. Eso es parte del proceso de adaptación. Llevamos unos 58 días. Ha dolido, pero ahora ya estamos en modo Champions", explicaba Xabi Alonso en la previa para tratar de pasar página. Pero es necesario tomar ciertas decisiones.

Y es que, salvo veinte minutos, el Real Madrid fue un muñeco en manos del Atlético y lo fue por dos elementos claros: falta de lectura del partido por parte de los jugadores y malas decisiones desde el banquillo. Una vuelta al pasado más cercano, que recuerda la época más oscura de Carlo Ancelotti con un Madrid especialista en jugar a lo que quiere y no a lo que debe, situación que se transforma en goleadas en contra ante equipos que pelean los noventa minutos.

Foto: real-madrid-endrick-real-sociedad-cesion-xabi-alonso

Los errores del pasado fueron evidentes ya desde la alineación inicial: en lugar de contar con ese esquema tan exitoso del inicio de temporada, de nuevo los nombres pesaron más. Eso hizo que el sacrificado Franco Mastantuono dejara un hueco en el once a Jude Bellingham y, con ello, todas las piezas se movieran. Arda Güler tuvo que caer a banda derecha, Fede Valverde se convirtió en mediocentro posicional y Vinícius ocupó dupla atacante con Kylian Mbappé.

El cambio táctico desdibujó al equipo: ni presión asfixiante en ataque, ni la línea defensiva adelantada, ni posesiones largas. Todo se reducía a las escasas ayudas de las bandas blancas a sus laterales y a tratar de llegar a meta rival en dos toques. Solo tras el gol de Le Normand, hubo reacción: Vini y Valverde a las bandas, Bellingham dos pasos atrás y Güler como organizador. El equipo empezó a funcionar cuando la pelota empezó a pasar por el turco.

Pero los dos errores infantiles en el descuento de la primera parte y en los compases iniciales de la segunda con el penalti del otomano dañaron al Madrid... y los cambios no ayudaron. De nuevo, los nombres. En vez de marcharse un Bellingham tieso, lo hizo Arda y el equipo blanco se olvidó de atacar. Numerosos errores de concepto se sucedieron, el banquillo no mejoró al once inicial y el Madrid sufrió una nueva goleada ante un grande. Dos de dos en la era Xabi tras el PSG.

El lesionado Carvajal es quien más claro lo expresó: "Nos vamos jodidos, pero esto es muy largo. Este palo nos viene bien para ver que no todo es de color rosa. Esta derrota nos tiene que picar para sacar el coraje que nos faltó este sábado". El capitán hablaba claro a sus compañeros, pidiendo más entrega en los partidos de este nivel para evitar estas dolorosas derrotas. 5 a 2 con el Atleti y 4-0 ante el PSG: los dos primeros miuras de Xabi Alonso han acabado en cornadas.

placeholder Bellingham sufrió en exceso ante el Atlético de Madrid. (Reuters/Susana Vera)
Bellingham sufrió en exceso ante el Atlético de Madrid. (Reuters/Susana Vera)

El debate de la pieza a encajar

La sensación ante el Atlético fue la de que se repitieron los mismos errores del pasado curso. Falta de presión, escasa intensidad y nulo amor propio de muchos jugadores, precisamente los mismos señalados de la temporada 24-25. De ello también debe aprender Xabi Alonso, pues ya ha visto lo que le ofrece cada futbolista y con quién puede contar según el momento de cada partido. Ahora, el ¿bendito? problema es saber encajar todas las piezas con la vuelta de Jude.

El inglés es uno de esos versos libres que tiene mucha aportación llegando desde segunda línea, pero que al que le gusta tener peso con el balón. Pero su posición obliga a ajustar otras: no es un mediocentro puro, no encaja en banda y no es un delantero. Para acoplarlo, hay que cambiar el esquema... justo en el momento en el que el resto de las piezas empezaban a encajar. Evidentemente, Bellingham no se discute, pero que jugara de inicio ante el Atleti no era lo más inteligente.

Hacer una prueba con un jugador todavía lejos de su punto de forma que obligaba a retocar más piezas a la vez no es lo que se esperaba antes de un derbi tan importante y el resultado así lo atestiguó. La realidad le ha confirmado a Xabi Alonso que no puede repetir este plan, empezando por el partido de este martes ante el Kairat Almaty. Es momento de tomar decisiones, encajar el equipo de la mejor manera posible y encontrar un esquema reconocible que rinda como se espera.

Para tratar de olvidar el palo del Metropolitano lo antes posible, el Madrid afronta la segunda jornada de Champions con cinco bajas en defensa, donde ni Carvajal, ni Éder Militao, ni Antonio Rüdiger, ni Trent Alexander-Arnold, ni Ferland Mendy están disponibles para Xabi Alonso. Será un partido para rotar y volver a recuperar sensaciones, esas que se perdieron en 90 minutos después de 7 partidos venciendo y que dejan una lectura: esas desconexiones no pueden volver a ocurrir.

El Real Madrid llegaba al Metropolitano con una misión: un triunfo permitiría al equipo de Xabi Alonso confirmar su buena dinámica, entender que el camino que se estaba tomando era el correcto y que la reconstrucción en un equipo ganador marchaba bien. Pero, noventa minutos después, todas las dudas han vuelto a aterrizar de lleno de nuevo en el Bernabéu. El Atlético no solo le endosó una dolorosa paliza, sino que confirmó que queda mucho trabajo por hacer, empezando en la Champions.

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