Mbappé, Rüdiger y Endrick maquillan el mal estreno del Real Madrid en la Champions
El Real Madrid sufre para ganar al Stuttgart en el primer partido de la Champions. Le faltó fútbol, alma, equilibrio y contundencia defensiva. Lo arregló con la pegada de Mbappé, Rüdiger y el tanto en el descuento de Endrick
Mbappé celebra el gol al Stuttgart en el Bernabéu. (Reuters/Juan Medina)
Por
Ulises Sánchez-Flor
Cuando algo no funciona tiene un nombre. Se le llama trastorno. El Real Madrid no arranca. Sufrió en el estreno de la Champions contra el Stuttgart en una mala primera parte, le faltó fútbol y alma. Las paradas deCourtois resultaron decisivas. Al belga le dieron el MVP, trofeo al mejor jugador del partido. El desastre lo evitó Rüdiger con un remate de cabeza a falta de diez minutos para el final.
El diagnóstico es difícil y las esperanzas de ver una mejoría del campeón de Europa se desvanecieron con un mal primer tiempo. Del desorden de los de Ancelotti y la superioridad del Stuttgart se pasó al gol de Mbappé a los veinte segundos de la segunda parte. Los goles de Mbappé, Rüdiger y el de Endrick en la última jugada del descuento maquillan los problemas que tiene el equipo blanco. Le falta equilibrio y contundencia defensiva. Necesarios para ser competitivos. El juego del Real Madrid sigue siendo un desbarajuste. Lo mejor, el resultado.
Al concierto futbolístico en el Bernabéu asistieron más de 4.000 aficionados del equipo alemán. Demasiado ruido en la grada donde estaban los alemanes, ambiente de noche grande y novedades en el once de Real Madrid. Militao, con molestias, se quedó en el banquillo. Ancelotti puso a Carvajal de central y tiró de Lucas Vázquez en el lateral derecho. No confía en Jesús Vallejo. Regresaron Tchouaméni y Belligham, de sus lesiones, y acompañaron a Fede Valverde en el centro del campo. Arriba el tridente: Rodrygo, Vinícius y Mbappé.
La primera falta la hizo Bellingham al minuto y medio del partido. El Real Madrid salió agresivo arriba, a recuperar el balón en campo del rival. Buen síntoma de una asignatura pendiente de los delanteros. Presionar con efectividad. Pero el Stuttgart no se arrugó. La primera gran ocasión de peligro fue para el equipo alemán, en un disparo potente, cruzado, que desvió Courtois. La defensa de Ancelotti se llevó un gran susto.
El Stuttgart salió valiente, descarado y con personalidad al Bernabéu. El Real Madrid, una vez más, con problemas para sacar el balón jugado y torpe en la construcción de juego en el centro del campo. Con Tchouaméni fallando pases y un remate claro a portería, a pase de Mbappé, que envió alto. Nada bueno en un inicio peligroso, con un Madrid partido y un nuevo fallo en la salida del balón. Esta vez fue Lucas Vázquez el que erró el pase y posibilitó una clara ocasión de gol para el Stuttgart. Millot, solo ante Courtois, no atinó. Perdonó el equipo alemán. En el primer cuarto de hora tuvo cuatro ocasiones, con tres paradas de Courtois. El primer disparo a portería del Real Madrid fue de Mbappé, flojo y centrado, a las manos del portero.
Vinícius rodeado de jugadores del Stuttgart. (Reuters/Juan Medina)
El Real Madrid no estaba cómodo, hacía aguas en defensa, no era capaz de hacerse con la posesión del balón, no tenía equilibrio, ni control ni amenaza. El Stuttgart estaba dando un baño al campeón de Europa. En lo táctico, en ritmo de juego, velocidad y un dinamismo que contrastaba con la pasividad de los de Ancelotti. El Real Madrid perdía balones con facilidad, tenía dificultades para pasar el medio campo y no conseguía conectar con los delanteros. A los veinte minutos se impacientó el Bernabéu. Se oyó el runrún de la desaprobación.
Lucas Vázquez se cargó con una tarjeta amarilla, en un forcejeo en el centro del campo, en el minuto 23. Más problemas en un partido que estaba siendo un calvario. El Real Madrid se rehizo con un jugadón de Mbappé. Lo hizo todo. Escorado a la izquierda, arrancó, encaró, amagó y le pegó con potencia al balón. Respondió el portero alemán. El Madrid necesitaba amenazar y apareció el francés.
Penalti anulado por el VAR
Fue un punto de inflexión a la mejoría en un partido que entró en un correcalles. Primero perdonó Fede Valverde en una acción de contrataque que finalizó con un pase impreciso con destino a Mbappé. Respondió el Stuttgart con otra contra que acabó en un disparo al larguero en un balón rechazado por Carvajal. En este intercambio de golpes, la tuvo Rodrygo con un recorte dentro del área y el disparo desviado por un defensa. Rodrygo se sumó a la mejoría. Faltaba Vinícius. Y en este combate, llegó la polémica. El árbitro señaló un penalti sobre Rüdiger en un balón divido donde cayó el central. Intervino el VAR y el árbitro se echó atrás en su decisión. Anuló el penalti. Consideró que el contacto no era suficiente. Al descanso se llegó con una primera parte que resultó un suplicio para el Real Madrid.
La segunda parte arrancó con el cambio de Militao por Lucas Vázquez y el gol tempranero de Mbappé. La jugada tiene el origen en un balón largo de Tchouaméni a la banda derecha, donde estaba Rodrygo. Arrancó el brasileño, con espacios, sorprendió a la defensa descolocada del Stuttgart. Rodrygo condujo, aceleró, llegó al área y vio el desmarque de Mbappé. El estreno goleador de Mbappé en la Champions con el Real Madrid llegó en una jugada vertical. Con espacios para correr este equipo es imparable.
Fumarse esa con Mbappé a un lado y Vinicius al otro es ir SOBRADO de personalidad.
El descanso le sentó bien al Real Madrid y fatal al Stuttgart. El campeón de Europa pasó de rozar la catástrofe a demostrar su potencial. Se hizo con el control del partido, empezó a acumular ocasiones, más peligro y en una de ellas Vinícius envió un balón al larguero. El Stuttgart no se rindió. Tardó en sobreponerse del gol de Mbappé y amenazó en otra llegada con un buen disparo que desvió abajo Courtois. Otra gran intervención del portero belga, atento, metido en el partido desde el minuto uno hasta el final, decisivo para sostener al equipo en los malos momentos.
La alegría duró poco. El Stuttgart empató en el minuto 68 en un remate de cabeza de Undav, sin marcaje, tras un saque de esquina. Courtois no lo puede parar todo. A la defensa le faltó contundencia. Ancelotti quitó a Tchouaméni y metió a Luka Modric. El centrocampista francés sigue siendo un misterio. No hace jugar al equipo, da señales de no dominar el centro del campo. Los siguientes cambios fueron Arda Güler por Rodrygo y Fran García por Mendy en el minuto 75. Endrick por Bellingham tuvo algo más de diez minutos.
El partido se le hizo largo al Stutgart. Falló en el tramo final, donde el Real Madrid saca su gen competitivo de campeón de Europa. El partido lo ganó el cabezazo de Rüdiger en un saque de esquina ejecutado por Modric. Costó sudar sangre para ganar los primeros tres puntos. El partido murió con un fallo de Vinícius en un mano a mano con el portero en el descuento y un gol del descarado Endrick. Debut y gol para el joven brasileño.
Cuando algo no funciona tiene un nombre. Se le llama trastorno. El Real Madrid no arranca. Sufrió en el estreno de la Champions contra el Stuttgart en una mala primera parte, le faltó fútbol y alma. Las paradas deCourtois resultaron decisivas. Al belga le dieron el MVP, trofeo al mejor jugador del partido. El desastre lo evitó Rüdiger con un remate de cabeza a falta de diez minutos para el final.