EL AJAX LE ELIMINA DE LA CHAMPIONS LEAGUE

Mientras el Real Madrid se hundía... Sergio Ramos grababa un documental

Sergio Ramos provocó una amarilla en Ámsterdam cuando el resultado era muy favorable para los intereses del Real Madrid. Este martes por la noche, su equipo le echó en falta

Foto: Sergio Ramos gesticula, este martes, desde su palco. (EFE)
Sergio Ramos gesticula, este martes, desde su palco. (EFE)

Los partidos como el del Ajax condenan a protagonistas, a secundarios e incluso a alguno que pasaba por allí. Entre todos los jugadores del Real Madrid, es evidente que Sergio Ramos queda mal, muy mal. Y eso que estaba en la grada, mirando como sus compañeros, absolutamente desnortado, con la defensa frágil y el equipo desquiciado. Claro que, hay que recordar, que estaba allí por decisión propia.

Le acompañaban su mujer, sus hijos y dos cámaras de televisión. Un aparatoso despliegue para el minutaje de un partido que no fue más que un descalabro. Sí, Sergio Ramos está haciendo un documental sobre su temporada. Es de suponer que se esperaba victorioso, seguido por multitudes y feliz. Esas cintas, sin embargo, ahora valen oro, porque narran con esmero la descomposición de un equipo en el que él tendría que haber sido líder. En todas las batallas, desapareció.

No estaba en el campo por decisión propia. En el partido de ida, con solo 1-2 en el marcador, consideró que el rival no merecía la pena, que le esperaban en los cuartos. Quizá hasta soñaba con otro gol como el de Lisboa, que hubiese sido magnífico para una épica que ya no llegará. Nunca se debe menospreciar a un rival, sea cual sea, y eso es lo que él hizo con ese juvenil Ajax que se le ha subido a las barbas al Real Madrid. Él observó desde la grada.

Recordemos, además, que las circunstancias fueron todavía más rocambolescas, porque en aquel partido forzó la tarjeta amarilla para perderse el partido de vuelta, dando por ganada la eliminatoria, y luego en zona mixta demostró que es valiente, pero también bastante torpe. A algunas televisiones y radios les dijo que no había forzado la amarilla, pero en una de las muchas entrevistas terminó aceptando que sí, que se perdía el siguiente partido por elección propia. La UEFA, que no acepta esos comportamientos, tomó nota y le puso dos partidos de sanción. Ahora, eso sí, no tendrá que cumplir el segundo.

La imagen de una época

Sergio Ramos le hizo un muy flaco favor a la causa. Él ha sido, a lo largo del tiempo, emblema del equipo, también uno de sus principales síntomas. Estos años del Real Madrid, que después de esta derrota parecen tocar a su fin, son victoriosos en Europa, una buena edad de plata del madridismo, pero también fallones en liga, muy por debajo de las expectativas, porque la mayor parte de estas temporada no solo es que hayan perdido esos campeonatos, es que los han tirado a la basura en invierno.

Porque Ramos, que puede ser un enorme central, también puede ser un catastrófico central. Sus puntos altos son altísimos, los malos una catástrofe. Sus decisiones fuera del campo también pueden ser controvertidas. El mismo jugador que se graba buscando fama y gracia es el que coge un micrófono y desbarra. El que elige no jugar un partido clave es el del gol de Lisboa.

Desde un punto de vista fílmico, igual el material nuevo es mucho mejor que el que estaba en la cabeza del defensa. Las mejores historias no suelen ser en las que todo marcha bien sino las oscuras y tenebrosas. Son esas, los grandes dramas, los que se llevan los premios. Hay, de hecho, un ejemplo reciente futbolero. Netflix le propuso al Sunderland grabar una temporada de lo que, se suponía, era un ascenso a la Premier. Una vuelta. Bajaron a la división inferior y lo que iba a ser publicidad se convirtió en una historia descarnada, muy recomendable. Habrá que ver si Ramos decide que eso que con tanto afán grababan lo puede ver el mundo entero.

Champions

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
11 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios