el francés, un caso único EN LA CHAMPIONS

Final de Champions: tres cosas que envidian otros técnicos de Zidane y una que no

Hay motivos por los que los Guardiola, Mourinho, Simeone o Valverde envidian a Zidane, pero hay otro por el que nunca querrían estar en su pellejo y sentarse en el banquillo blanco

Foto: Zidane, este viernes en el Estadio Nacional de Kiev. (Reuters)
Zidane, este viernes en el Estadio Nacional de Kiev. (Reuters)

Zinedine Zidane puede envidiar muchas cosas, en lo deportivo y económico, de otros entrenadores en equipos top. De Guardiola y Mourinho, por ejemplo, podría quedarse con su larga experiencia en los banquillos y los diferentes países por los que han pasado y han enriquecido su librillo táctico. También podría molestarle el sueldo. Guardiola, el entrenador mejor pagado de Europa, gana 19 millones de euros netos. Mourinho, es el segundo con 16 millones de euros. Zidane también podría envidiar a Simeone porque es el gran ídolo del Atlético de Madrid e intocable en el club. Además, el Cholo también gana más: 15 millones netos por los 9,5 ‘kilos’ de ficha que tiene el entrenador del Real Madrid. Por encima de ‘ZZ’ también está en el ranking salarial el ya exentrenador del Arsenal. Wenger tenía una ficha de 10 millones de euros. Pero hay motivos por los que estos entrenadores y los del resto del mundo pueden envidiar a Zidane. Y uno, seguramente, por el que no estarían en su pellejo.

Empezamos por los tres motivos por los que Guardiola, Mourinho, Simeone, Ernesto Valverde y muchos más se cambiarían por Zinedine Zidane. El primero es más que evidente. El francés está a las puertas de hacer historia si gana la tercera Champions consecutiva. ‘ZZ’ es infalible en las finales y ha ganado las siete que ha disputado desde que se hizo cargo del banquillo del Real Madrid. Cualquiera querría tener ese don para ser tan fiable como Zidane en las finales. Ganó dos Champions ante el Atlético de Simeone y la Juventus de Massimiliano Allegri. También una Supercopa de Europa contra el Manchester United de Mourinho y una Supercopa de España ante el Barcelona de Ernesto Valverde. Tiene, además, dos Mundiales de Clubes. Más una Liga. Pero es que eliminó al Bayern de Guardiola, al de Heynckes, al PSG de Unai Emery… En las grandes citas ha salido victorioso ante entrenadores con más recorrido y mejor sueldo en los banquillos.


De Zidane también pueden envidiar el control que tiene de un vestuario con estrellas mundiales y difícil de gestionar por la cantidad de egos. Muchos han fracasado como técnicos cuando han tenido que convivir con Cristiano Ronaldo, Benzema, Sergio Ramos… Mourinho y Benítez, entre otros. Zidane nunca ha perdido el control de la plantilla porque tiene tacto y su mensaje cala entre las estrellas para comprometerles, sobre todo, en los partidos de máxima dificultad. Con Zidane no hay conflicto en el vestuario, ni polémicas, guerras internas y malos rollos. Existe unión y respeto a la figura del entrenador. Guardiola, Mourinho o Emery, por ejemplo, han sudado la gota gorda con la gestión de jugadores como Ibrahimovic, Yayá Touré, Pogba, Neymar, Cavani… En esto es un ‘diez’ el técnico del Real Madrid. Mano izquierda más exigencia es su fórmula. Se le puede aplicar el lema de Vicente Del Bosque, cuando el salmantino decía: “Al jugador se le convence y no se le vence”.

Zidane también es elogiado por el trato que tiene con los periodistas y la facilidad para convertir una rueda de prensa conflictiva en una charla tranquila y ausente de polémica. Dice lo que quiere, sin vehemencia ni reproches. Huye de la confrontación y evita los pulsos. Acepta las críticas, asume el papel de humilde y reconoce que no es el mejor entrenador del mundo para desactivar comparaciones. Se aleja de las tensiones y los grandes titulares, aunque en ocasiones pueda enviar algún que otro recado. Esa sonrisa y su carisma también son parte de su éxito en la sala de prensa.

Zidane observa a Cristiano Ronaldo en un entrenamiento. (EFE)
Zidane observa a Cristiano Ronaldo en un entrenamiento. (EFE)

El 'alineador' y la famosa 'flor'

Pero no todo es bueno o elogiable en Zidane. Seguro que hay algo que no envidian tanto los Guardiola, Mourinho y compañía. A ninguno le gustaría que le llamaran “alineador” o que “tiene flor” y su éxito es producto de la suerte. Tampoco les agradaría estar en un banquillo que devora entrenadores porque si no ganas títulos no puedes seguir en el cargo. El banquillo del Real Madrid quema más que otros, tiene más inestabilidad y está continuamente en el ojo del huracán. Con altas dosis de presión. A Zidane le molesta que digan que gana por suerte y se rebela ante ello cuando dice que puede que no sea el mejor tácticamente, pero que en ilusión y pasión no le gana nadie. ¿Duraría o aguantaría tanto ruido externo e interno Guardiola? Con Mourinho ya quedó comprobado que fue una relación de amor y odio.

Así llega Zidane a una nueva final de la Champions. Puede ganar la tercera en Kiev si gana al Liverpool de Jurgen Klopp y, con tres Copas de Europa, superaría a otros entrenadores de prestigio como Ferguson, Guardiola y Mourinho. Hay muchas cosas que envidiar del entrenador francés que un día de enero de 2016 cogió el banquillo del Real Madrid, se dijo que era un parche, que estaba en el puesto porque le quedaba bien el traje y va camino de ganar su octavo título.

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