FALLÓ DOS CARA A CARA ANTE EL PSG

Zidane protege a un Benzema que desespera a Florentino y a la grada del Madrid

Karim Benzema, titular frente al PSG, tuvo dos ocasiones de gol ante el portero y no supo materializar ninguna. Zidane es uno de los pocos en el Madrid que apuestan tanto por él

Foto: Benzema se quedó sin marcar gol este martes en París. (Reuters)
Benzema se quedó sin marcar gol este martes en París. (Reuters)

Zinedine Zidane y Florentino Pérez tienen dos formas muy diferentes de concebir el fútbol, algo que conlleva inevitables discrepancias que no pasarían de anécdota si no fuera porque el presidente es, además, director deportivo. Pero el que decide quién juega y quién no es el entrenador. Y esta temporada ya ha provocado dos incendios de cierta relevancia que han provocado dos víctimas colaterales: Kepa Arrizabalaga y Gareth Bale. La última, este martes con su suplencia en el trascendental partido de Champions que terminó con un PSG 1-2 Real Madrid... y la titularidad de Benzema, quien no saca provecho a cada una de las oportunidades que le brinda Zizou.

El fichaje de Kepa lo condenó Zidane con aquel desplante inesperado en sala de prensa cuando el portero vasco ya estaba con las maletas hechas camino del Bernabéu. "No necesito un portero en enero. Mi portero es Keylor", advirtió por si había dudas. Kepa le dio una pensada al asunto, renovó con el Athletic y mantiene sus opciones de ir al Mundial en verano siendo titular en la portería de los Leones.

El caso de Bale es complejo. Florentino siempre ha creído ciegamente en el galés, hasta el punto de pedir a Cristiano que le ayudase "a ganar el Balón de Oro". Comentario, por cierto, que no sentó bien el portugués. Bale es un jugador que llegó marcado por el precio de su traspaso y cuya carrera en el Madrid ha venido marcada por las constantes lesiones musculares que ha sufrido, derivadas de sus problemas de espalda. Espalda que no ha cuidado lo que debía acudiendo con frecuencia al campo de golf para practicar uno de sus 'hobbies'.

Y después aparece el caso de Benzema. Karim está tutelado por Zidane, que siempre ha mantenido bajo su ala a su compatriota. El francés ha dado muchos dolores de cabeza al club con los incidentes en que se ha visto involucrado fuera del campo: desde su detención por el escándalo del chantaje sexual de Valbuena a las detenciones por conducir sin carné o las multas por saltarse el límite de velocidad. Algo que la directiva ha capeado con mucha mano izquierda y las llamadas idóneas en determinados momentos.

La furia de Zidane, la paciencia de Florentino

El problema es que en el césped tampoco está justificando el apoyo incondicional de Zidane. El francés esta temporada no ha dado argumentos para defender su titularidad. El delantero acumula 32 partidos esta temporada, cinco de ellos en Champions, en los que ha sumado ocho pírricos goles. Ante el PSG volvió a demostrar su actual forma y sus decisiones en el área rival. En la primera pare desperdició una ocasión que podría haber decidido la eliminatoria cuando se encontró ante Areola en un mano a mano en el que eligió mal. Disparó raso y el portero rechazó con el pie desviando el disparo. Zizou se revolvió furioso en la zona técnica tras el fallo, Florentino resopló resignado y varios de sus compañeros miraron al cielo. Parecía ir agotando la paciencia de todos...

Los compañeros son pacientes con el delantero francés, pero cuando la competición llega a los partidos que se deciden en una sola decisión, los errores de Karim empiezan a pesar. El discurso ha cambiado radicalmente en el vestuario. Del clásico "los delanteros son jugadores de rachas y los goles acabarán entrando" se ha pasado a la justificación del "Karim nos da otras cosas". ¿Como qué? El francés, esta campaña, lleva cinco asistencias.

Sin embargo, la jugada que hizo rebosar el vaso de la paciencia del madridismo llegó en la segunda parte. Recogió una pelota en la zona de tres cuartos del ataque madridista marchándose solo junto a Cristiano hacia el área del PSG con la única vigilancia de Thiago Silva. El brasileño flotó al francés y tapó el pase a Ronaldo para ir reculando hasta que llegó un compañero y se lanzó a tapar el disparo de Karim que, además, fue malo. Ni la conducción, ni la decisión ni el disparo fueron acertados. Cristiano, que en el partido ante el Leganés había dejado tirar un penalti a Karim, se desesperó por la mala gestión de la contra con aspavientos.

Bale, transferible

Zidane ha colgado el cartel de transferible a Bale (con contrato hasta 2022), al que volvió a mandar al banquillo, como en el partido de ida. El protagonismo de Asensio y Lucas en la jugada del gol de Cristiano da la razón al técnico sobre su apuesta en el once, y el agente del galés, Jonathan Barnett, le busca ya equipo. El único requisito que ha puesto Florentino es que no aceptará ninguna oferta por debajo de 101 millones de euros, el precio que pagó por él hace cuatro años. El Manchester United es el equipo que más se ha significado en su interés por Bale. Mourinho no lo ha escondido nunca y el galés se convertirá, a buen seguro, en el objetivo prioritario del portugués para la próxima temporada.

Por otro lado, Florentino ya está cansado de ver cómo Benzema desperdicia oportunidad tras oportunidad de reivindicarse con goles o partidos a la altura del equipo. La diferencia con Bale es que Benzema se ha colgado él solo esa etiqueta de 'transferible' con partidos como el de este martes en París, que han desesperado al presidente, compañeros y a la grada.

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