el galo siempre vivió protegido por florentino

Cuando Higuaín se cansó de luchar contra el mimado Benzema

Higuaín abandonó el Real Madrid para ser estrella en otra parte, lo que consiguió en Italia. La pesada sombra de Benzema, el protegido de Florentino, fue determinante en su marcha del club blanco

Foto: En la imagen, Gonzalo Higuaín junto a Benzema durante un partido del Real Madrid. (EFE)
En la imagen, Gonzalo Higuaín junto a Benzema durante un partido del Real Madrid. (EFE)

Nunca se sintió especialmente querido y valorado por el nuevo régimen. Apuesta de Ramón Calderón cuando apenas era un crío, la vida de Gonzalo Higuaín ya no fue igual cuando Florentino Pérez aterrizó de vuelta en el despacho presidencial. Completó un ciclo de seis años y medio —fichó en diciembre de 2006— vestido de blanco, pero cuando en junio de 2009 volvió a la poltrona el actual mandatario, la cuesta abajo del delantero argentino se activó. Una de las primeras decisiones que tomó el dirigente fue contratar a Karim Benzema, movimiento que paulatinamente fue empujando al sudamericano hacia la puerta de salida.

Durante cuatro temporadas convivieron en el mismo vestuario francés y argentino. Larga etapa en la que compartieron protagonismo en el terreno de juego, firmando números similares. En este período Benzema marcó 89 goles, por 86 de Higuaín, aunque hay que tener en cuenta que el argentino estuvo parado más de 4 meses, en 2011, tras pasar por el quirófano por culpa de una molesta hernia discal. Su rendimiento tuvo luces y sombras, pero lo que realmente le acabó desquiciando es que desde la zona noble nunca sintió demasiado afecto, el que sí tuvo, y sigue teniendo, su gran contrincante.

Fue en el último ejercicio como madridista —temporada 2012/2013— cuando decidió hacer las maletas. "Marco más goles que Benzema, pero...", se lamentaba en privado el ahora jugador de la Juventus. Y así fue en el Campeonato de Liga, torneo en el que sumó 16 tantos, por los 12 de su compañero, participando éste último en dos partidos más. Con 25 años, en la mejor etapa para un futbolista profesional, tuvo claro que para impulsar su carrera era vital cambiar de camiseta, pues al lado de Karim jamás alcanzaría el estatus de estrella que ahora sí tiene en Turín, antes en el Nápoles.

Sergio Ramos abraza a Higuaín en presencia de Cristiano Ronaldo y Benzema. (EFE)
Sergio Ramos abraza a Higuaín en presencia de Cristiano Ronaldo y Benzema. (EFE)

Sergio Ramos

Apegado al Real Madrid, al madridismo, esos sentimientos se fueron resquebrajando de manera inexorable, a medida que su protagonismo en el campo era menor, a medida que Benzema ganaba peso. Sus relaciones con Florentino Pérez se fueron enfriando, fue perdiendo apego por el club que le abrió las puertas cuando sólo tenía 19 años. Avanzaba el año 2013 y tanto él como su padre y agente, Jorge Higuaín, comenzaron a escuchar a todos los clubes interesados. Finalmente estrechó la mano que le tendió el Nápoles, que pagó cerca de 40 millones de euros por el entonces frustrado jugador.

Se marchó triste porque su vida era feliz en Madrid a nivel personal, menos cuando sentía que su compañero y competidor era mucho más arropado desde las alturas. Será siempre una ciudad en la que encontrará amigos, los que dejó durante casi siete años de vida. Como Sergio Ramos, el gran capitán y con el que vivió tantas y tantas cosas, futbolísticas y personales. Han intercambiado mensajes públicos en tono jocoso estos días, muestra del aprecio que se tienen. "Somos amigos y tenemos una gran relación, pero en el campo no le voy a regalar cacahuetes", disparó el zaguero. "Que no marque en el minuto 90", bromeó el argentino.

Gonzalo Higuaín celebra un gol marcado con la Juventus. (EFE)
Gonzalo Higuaín celebra un gol marcado con la Juventus. (EFE)

El padre, contra Florentino

Son esos recuerdos, esas personas cercanas, las que calaron en Gonzalo Higuaín, no así los que mandan. En seis temporadas y media marcó un total de 121 goles, ocupando en la actualidad el puesto número 15 en la lista de goleadores históricos del club madridista. Entiende el juventino que su rendimiento fue más que notable teniendo en cuenta que durante un largo tiempo peleó con un compañero muy protegido por el presidente, también que no se le valoró como es debido. De ahí que el encontronazo con la institución, con Florentino Pérez, fuera inevitable.

[Lea más noticias sobre fútbol]

Jorge, padre y representante del goleador, lanzó diferentes cargas de profundidad en determinados momentos. "Gonzalo fue atacado verticalmente por un sector de la prensa deportiva española, nunca fue protegido por nadie. Se minimizó lo bueno, se potenció lo malo. Cuando el club debió aparecer, no lo hizo", disparó en una entrevista concedida a 'AS' en su día. Igual que posteriormente afirmó con total crudeza que "a Florentino no le gustan los argentinos, tiene a la prensa comprada". Este sábado, en la final de la Champions League, llega el momento de la venganza, sentimiento más arraigado en el padre que en el hijo...

Champions

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios