Así es el ‘nuevo Xavi’

Verratti, el péndulo del PSG que enamoró a Ancelotti y al que desean todos los grandes

Consagrado tras su recital en el 4-0 de la ida, el italiano debe a Zeman su transformación de punta a volante. “Nuestro jugador más importante. Con él jugamos a otra cosa”, dicen en París

Foto: Verratti, durante un partido con el PSG (EFE)
Verratti, durante un partido con el PSG (EFE)

Marco Verratti es como el Capitán Flam. Cuando ya casi no queda esperanza, le llaman a él”. Así definía recientemente 'L’Equipe' al futbolista sobre el que gravita todo el fútbol del PSG. Inmerso en ese papel de héroe de dibujos animados japoneses, el auténtico maestro de ceremonias del memorable 4-0 que el once de Unai Emery endosó a Messi y compañía en su noche más aciaga de los últimos años llega al Camp Nou dispuesto a sentar cátedra en el viejo hogar de Xavi Hernández, su ídolo máximo, y frente a un Iniesta que, ya durante la ida en el Parque de los Príncipes, reconoció en pleno fragor de la batalla la condición de alumno aventajado del exquisito medio centro italiano.

El campeón francés cuenta con una larga lista de futbolistas notables (Di María, Draxler, Cavani, Lucas, Thiago Silva, Motta, Marquinhos, Matuidi...), pero ninguno tiene la trascendencia del chaval de Pescara en su dinámica de juego. “Es nuestro jugador más importante. Con él jugamos a otra cosa”, aseguran desde el cuerpo técnico español que gestiona los designios de la peor pesadilla azulgrana. Verratti, al igual que sucedía con el inolvidable y añorado ‘Pelopo’ en Can Barça, es capaz de cambiar el curso de un partido con un pase magistral (como el que le filtró a Draxler en el 2-0), con un mínimo detalle técnico de su inmensa clase o con ese sentido innato que tiene para decidir a cada instante el ritmo que necesitan los suyos para estar más cómodos sobre el verde.

“Marco te lo da todo. Ama el fútbol y, además, es un chaval extraordinario. En todos los sentidos. Sus compañeros le adoran, aunque es más líder en el campo que fuera de él”, comentan desde el vestuario parisién, donde nadie duda sobre su papel como director de orquesta. El primero, su propio técnico, que lo está dosificando a sabiendas de que regresó de casi un mes de inactividad justo antes de la primera entrega de los octavos de la Champions, y no quiere arriesgarse a perderle de nuevo en el tramo más decisivo de la temporada. Lógico porque cuando está sobre el césped, su equipo lo agradece. Como muestra, un botón. En el partido posterior al 4-0, frente al Toulouse, sólo disputó la segunda mitad. Pero nada más entrar, generó tres ocasiones en cosa de dos minutos. Unos calambres le impidieron jugar los últimos 20 minutos frente al Barça, justo los que el once de Luis Enrique logró llevar la iniciativa y merodear el gol. ¿Casualidad? En absoluto.

Bendecido por Iniesta

Hasta Iniesta le dio sus bendiciones mientras el italiano se retorcía de dolor en un parón del duelo del pasado 14 de febrero. “Marco estaba en el suelo y le dije a Iniesta, ‘es tu recambio’. Y me ha dicho que sí, que él también lo pensaba”. La confesión corrió a cargo de Blaise Matuidi, uno de sus inseparables escuderos en la medular gala, en una entrevista con la radio ‘France Bleu’. El internacional francés se declaraba al tiempo un ferviente admirador del de Fuentealbilla y alertó de su peligrosidad para el encuentro de vuelta en Barcelona, aunque aseguró que no lo cambiaría por Verratti. “Iniesta es un jugador extraordinario, aún con casi 33 años. Todavía es capaz de hacer cosas increíbles. Hace poco estuvo lesionado, así que ahora que está más rodado habrá que estar atentos para que no nos haga daño. Por suerte, nosotros tenemos a Marco”.

Tras romperla dos temporadas en el Pescara, con el que debutó a los 16 años en Serie C y al que hizo campeón de la B (Segunda división italiana), Verratti dio el salto al PSG (pagó 12 millones por su traspaso en 2012) antes de poder culminar la primera de sus metas: lucir la blanquiazul de sus queridos ‘Delfini’ en la élite del balompié transalpino. “Fue una pequeña espina que le quedó clavada, pero tanto el club como la afición siempre le agradecerán lo mucho que aportó al equipo para lograr aquel histórico ascenso”, comenta a El Confidencial Guglielmo Acri, ex jefe de scouting del Pescara Calcio y una de las personas que asistió en primera persona al imparable crecimiento futbolístico de la brújula del campeón francés.

En la image, Verratti y Andres Iniesta (Reuters)
En la image, Verratti y Andres Iniesta (Reuters)

Visión periférica

El ex dirigente de los ‘Biancoazzurri’ señala la trascendencia de la figura de Zdenek Zeman en la evolución de un Verratti que, con el preparador eslavo al mando, pasó a ocupar la posición en la que se ha consagrado como el mejor volante creativo del momento. “Fue un paso clave en su carrera y, si lo dio, fue gracias a la intuición de Zeman de situarlo como medio centro. Hasta su llegada, Marco jugaba como segunda punta, pero ese cambio de rol, retrasándolo a una posición de mucha más responsabilidad creativa, fue lo que le hizo dar el gran salto de calidad porque pudo demostrar su tremenda dinamicidad, tanto en fase ofensiva como en defensiva. Fue, sin duda, una de las armas fundamentales para lograr el título en la Serie B y el ascenso”.

Aquel cambio, rememora Acri, le sentó al hoy jugador del PSG como anillo al dedo y sus actuaciones, con apenas 19 primaveras, rozaban el sobresaliente semana tras semana. “Su adaptación al puesto fue automática. Era puro espectáculo. La manera en que leía el juego, siempre un paso por delante de lo que iba a suceder, imponiendo el ritmo más adecuado en cada momento. Su visión periférica, resolvía casi todas sus intervenciones en uno o dos toques, impecables y sin errores. Cuando no daba el balón y avanzaba solo, demostraba su enorme calidad y su velocidad de ejecución. A nivel defensivo, cómo se anticipaba al adversario y su aplicación en defensa. Corría más que nadie, luchaba a muerte cada balón dividido y presionaba con gran sentido táctico”.

Pese a las palabras de Matuidi y la aquiescencia de Iniesta respecto a su sucesor generacional, el manager transalpino es de la opinión de que el fútbol de Verratti está más emparentado con el de su ídolo. “Para mí se asemeja más a Xavi porque, además de la brillantez suya a la hora de manejar el juego de su equipo, de esa calidad que tiene para generar fútbol, hace un trabajo enorme a nivel defensivo. Recupera muchos balones, presiona y es rapidísimo en la ejecución. Todo eso le acerca más a Xavi”.

Carlo Ancelotti reclutó a Marco Verratti para reforzar el PSG (EFE)
Carlo Ancelotti reclutó a Marco Verratti para reforzar el PSG (EFE)

Pretendientes

Juventus, Nápoles, Roma, Lazio y el Sevilla pugnaron durante el primer semestre de 2012 por hacerse con los servicios del futbolista con más proyección de la Segunda italiana, pero al final sería el PSG, con una oferta que doblaba la mejor del resto de pretendientes, quien se acabaría llevando el gato al agua. “Fue Ancelotti, en aquel momento entrenador del PSG, quien convenció a su club para que hicieran el esfuerzo económico de llevarlo a París. A Carletto le habían hablado muy bien de Marco y en algún momento fue a verlo, convenciéndose de su potencial”, recuerda Acri, todo un ‘lince’ en materia de scouting a nivel internacional.

Lejos de acusar el salto de la Segunda italiana a una liga mucho más técnica y exigente en lo físico como la francesa, Verratti dio un nuevo impulso a su carrera siendo ya el eje director de un PSG con el que ha ganado cada una de las cuatro ligas que ha disputado. No es de extrañar que Ancelotti, confeso admirador del pequeño volante de Pescara, pidiera su fichaje a Florentino Pérez al poco de aterrizar en el Real Madrid y lo haya intentado de nuevo el último verano con el Bayern. Su rival de esta noche es otro de los clubes de alta alcurnia que ha movido ficha en algún momento para atraer al internacional ‘azzurro’ hasta la Ciudad Condal, pero todas esas tentativas se han estrellado en el granítico muro de los petrodólares qataríes, que tienen feliz y contento al jugador a todos los niveles. Y con un contrato de larga duración (hasta 2021).

Di María, junto a Verratti, le hizo un doblete al Barcelona en el partido de ida (EFE)
Di María, junto a Verratti, le hizo un doblete al Barcelona en el partido de ida (EFE)

Extrema sencillez

Empero, sus florecientes 24 años permiten a sus pretendientes albergar esperanzas de verle algo día vestir sus colores. Aún en proceso de maduración, el hombre que dinamitó las costuras azulgranas en París con su fútbol-compás tiene un amplio margen de mejora para llegar a ser un clon del que para muchos ha sido el mejor futbolista español de todos los tiempos. “Quizás le falta ser algo más ambicioso con el gol y le sobra ímpetu. A veces hay que pararlo por lo intenso que es y porque quiere jugarlo todo. Si no lo haces, corres el riesgo de que pete”, dicen a modo de crítica constructiva de puertas adentro en el vestuario del Parque de los Príncipes.

En lo que nunca va a cambiar, porque además son valores que le han ayudado a ser lo que es, es en su carácter risueño y en su extrema sencillez. “Ha tenido mil ofrecimientos para cambiar de agente, pero siempre ha sido fiel a Donato di Campli, con el que está muy unido. Es como de la familia. De hecho, toda la gente que le rodea es la misma de su adolescencia, incluida su pareja. Marco siempre te saluda con una sonrisa. Es de esas personas que ve la vida desde el prisma del vaso medio lleno. Humilde, pero al tiempo trabajador y con una capacidad de concentración máxima, esa que sólo está al alcance de los grandes campeones”, concluye Acri.

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