Lo siento, Barcelona, hay aún más imágenes para ti: las malas noticias que esconde el ruido arbitral
El club necesita fichar a un central de jerarquía y a un delantero que sea capaz de elevar el nivel de Lewandowski y Ferran Torres. Sin estar en la regla 1/1, se esperan nuevas ventas
Lamine Yamal, durante el partido en el Metropolitano. (AFP7)
El Barça confiaba en la remontada contra el Atlético, pero los azulgranas implosionaron en tiempo récord y pasaron del 0-3 de Fermín López al 1-2 de Lookman en el Metropolitano. Ya son 11 años sin oler la Champions League, el gran deseo de la plantilla. La falta de pegada del Barça, la mala gestión de los momentos clave y la ausencia de futbolistas que subieran el nivel desde el banquillo dejaron al club azulgrana lejos del pase en una eliminatoria donde nunca fueron por delante.
Con la piñata de Turpin como justificación para otra decepción en la Champions League, la falta de autocrítica culé no puede esconder las carencias de un equipo inmaduro que no está preparado para ganar la Champions League. Este año, sin Iñigo Martínez en el eje de la zaga, al Barça le faltó un central experimentado y capaz de liderar la línea defensiva y pagó su falta de veteranía.
El sistema defensivo de Flick provocó dos expulsiones (Cubarsí y Eric García), mientras que Ronald Araújo no pudo ocupar el lugar que la dirección deportiva le guardaba tras la salida de Iñigo Martínez a Arabia Saudí. Es más, Hansi Flick confió en un canterano como Gerard Martín, que el curso pasado jugó como lateral. El Barça no fichó a un sustituto en verano y el equipo, que no ha solucionado su tendencia suicida en defensa, se ha resentido claramente.
Eric García, expulsado tras jugar al límite. (Reuters/Gonzalo Fuentes)
El Barça necesita acudir al mercado
El cuadro culé también echó de menos a Raphinha,el mejor futbolista el curso pasado y que esta vez no pudo jugar tras lesionarse en un amistoso con Brasil. El extremo brasileño fue uno de los grandes argumentos ganadores del Barça el año anterior, igual que Robert Lewandowski, ahora suplente de nuevo de Ferran Torres. Ambos han bajado su potencia ofensiva, con lo que Lamine Yamal se ha visto empujado a acaparar mayor cuota goleadora.
En este sentido, la entrada al campo del ariete polaco no solucionó la falta de puntería del Barça y agravó los problemas de circulación de la pelota. A la espera de que el veterano delantero culé de 38 años este verano llegue a un acuerdo, o no, para renovar, es obvio que al club azulgrana le ha faltado un delantero de máximo nivel en la eliminatoria de Champions League y de Copa del Rey.
Un delantero, un central y la duda de Rashford
Con los nombres de Alessandro Bastoni y Julián Álvarez sobre la mesa de Deco, cabe recordar que el Barça todavía no está en la regla 1/1 del control económico de LaLiga, por lo que no podrá acudir al mercado de fichajes con total normalidad. Esta situación dificulta la incorporación de fichajes estructurales en una plantilla que necesita un salto de calidad en dos zonas vitales. Y, del mismo modo, abre la puerta a ventas como la de Marc Casadó o Ronald Araújo.
Julián Álvarez es el delantero deseado por el Barça. (Reuters/Gonzalo Fuentes)
El Barça ya se movió al límite en el anterior mercado de fichajes, donde pagó los 25 millones de euros de la cláusula de rescisión de Joan García, así como al joven Roony Bardghji. El club culé trajo cedido a Marcus Rashford y en invierno, a Joao Cancelo. Con una opción de compra de 30 millones de euros hasta mediados de junio, no está nada claro saber qué hará el club con el extremo inglés, capaz de lo mejor y de lo peor.
El Barça confiaba en la remontada contra el Atlético, pero los azulgranas implosionaron en tiempo récord y pasaron del 0-3 de Fermín López al 1-2 de Lookman en el Metropolitano. Ya son 11 años sin oler la Champions League, el gran deseo de la plantilla. La falta de pegada del Barça, la mala gestión de los momentos clave y la ausencia de futbolistas que subieran el nivel desde el banquillo dejaron al club azulgrana lejos del pase en una eliminatoria donde nunca fueron por delante.