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El deportista a seguir | La niña Modric que "va a ser mejor que papá" y que ya gana títulos con el Milan
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EL ATLETA DEL MOMENTO

El deportista a seguir | La niña Modric que "va a ser mejor que papá" y que ya gana títulos con el Milan

Ema Modric ha conseguido su primer título como futbolista y lo ha logrado con el AC Milan tras llevarse la Copa Garino. Quiere seguir los pasos de su padre y empieza a mostrar maneras de gran jugadora. ¿Hasta dónde podrá llegar?

Foto: Ema Modric, hija de Luka, con su primer título. (X/Luca Bianchin)
Ema Modric, hija de Luka, con su primer título. (X/Luca Bianchin)

En el deporte de elite, no es sencillo encontrar a futbolistas que hayan sido capaces de superar a sus padres. Muchos han seguido el camino, aunque no han sido capaces de encontrar la manera de mejorar a sus progenitores, especialmente cuando estos han tocado el cielo deportivo. Ejemplos como Cruyff, Zidane, Beckenbauer o Rivaldo, entre otros, nunca pudieron ser mejorados por sus descendientes, pero sí hay ejemplos.

Evidentemente, sí hay muchos futbolistas que se han hecho un nombre al más alto nivel porque sus padres nunca rompieron ese muro de jugar en los mejores equipos del mundo. Aunque tampoco hay que olvidar aquellos otros cuyos padres vivieron una larga carrera como jugadores, aunque no al nivel de superestrellas, a los que sí que han mejorado sus hijos. De hecho, en el fútbol español, existen varios casos que lo demuestran.

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Manolo Sanchís, Pepe Reina, Thiago Alcántara, Xabi Alonso o Sergio Busquets son algunos de los ejemplos más claros. Y no son los únicos: Paolo Maldini, Erling Haaland, Frank Lampard o Diego Forlán también amplían esta nómina. Incluso algún ejemplo supera la frontera del deporte, como es el caso de Trinity Rodman y su padre Dennis. Pero, ahora, una joven promesa empieza a apuntar maneras. Y sí, su padre es otra gran leyenda... en activo.

Su nombre es Ema y ya es una de las grandes sensaciones en el AC Milan. Exactamente igual que su padre, un tal Luka Modric. Describir la carrera del croata es hacerlo de un futbolista plagado de talento, pero al que nunca se le cayeron los anillos a la hora de trabajar. Lucha, pelea, garra, intensidad y mucho fútbol en sus botas dieron eternas tardes de gloria al Santiago Bernabéu, un estadio carente ahora de grandes ídolos y de un juego atractivo.

Ema siempre mostró pasión por seguir los pasos de su padre, pero la falta de estructura deportiva en las categorías más inferiores del fútbol formativo del Real Madrid obligó a la joven a buscar otro camino. Así, decidió iniciar sus pasos en el Madrid CFF, combinado en el que jugó hasta que el conjunto blanco entendió que el croata era demasiado veterano como para seguir en la entidad. Aterrizó en el AC Milan y, con ello, toda su familia.

Ahí es donde Ema empezó a jugar en el AC Milan, donde pronto se ha hecho un nombre. Titular indiscutible en el equipo cadete, desde hace escasos días puede presumir de haber logrado su primer título como rossonera. El conjunto italiano se convirtió en campeón de la Copa Garino sub 13, que se disputó en Turín, ganando precisamente a la Juventus en la gran final. Es el inicio de una carrera prometedora y que apunta a gran estrella.

Y es que su propio padre es quien ve a Ema como una de las mejores jugadoras del mundo en poco tiempo. Así, hace no mucho confesaba que, por cómo la veía entrenar y jugar, estaba convencido de que podía llegar lejos. "Es muy buena, va a ser mejor que papá seguro", afirmaba el propio Luka en. Y, de momento, empieza a dar pasos positivos. A pesar de su juventud, tiene espacio de sobra para seguir creciendo en dirección a la elite.

Todo apunta a que esta será la última temporada de Modric en activo, cerrando su etapa con la disputa del Mundial, en el mejor lazo posible a una carrera plagada de éxitos y grandes títulos. La lástima para el aficionado madridista es no poder entender por qué no se pudo dejar que una leyenda del club colgara las botas en el equipo que cambió su vida. Y, de paso, que su hija, llamada a seguir los pasos del padre, también pudiera vestir la camiseta blanca.

En el deporte de elite, no es sencillo encontrar a futbolistas que hayan sido capaces de superar a sus padres. Muchos han seguido el camino, aunque no han sido capaces de encontrar la manera de mejorar a sus progenitores, especialmente cuando estos han tocado el cielo deportivo. Ejemplos como Cruyff, Zidane, Beckenbauer o Rivaldo, entre otros, nunca pudieron ser mejorados por sus descendientes, pero sí hay ejemplos.

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