El Atlético mueve ficha para mantener el control de la Liga F: ¿contraatacará el Real Madrid?
Con su actual presidenta, Beatriz Álvarez, expedientada por el TAD, el nombramiento de la rojiblanca Lola Romero como vicepresidenta es un movimiento que lleva el sello del 'estratega' Pedro Malabia y en el Bernabéu no ha gustado
Ana Rossell y Lola Romero, durante un acto. (EFE/Rodrigo Jiménez)
Aunque en el organigrama que la Liga F tiene colgado en su página web, el cargo aún figuraba este miércoles como vacante, la semana pasada Lola Romero (Río de Janeiro, 1966) fue proclamada vicepresidenta de la Liga Profesional de Fútbol Femenino (LPFF). La histórica representante del Atlético de Madrid sustituye al mocionado Rubén Alcaine y, viendo cómo se ha ejecutado el relevo, es un claro movimiento para mantener el control de lo que algunos llaman el chiringuito de Fortuny.
"La elección ha contado con el respaldo formal de los clubes y SAD que integran la competición, que han valorado su compromiso con la organización y su extensa trayectoria en el fútbol femenino", podía leerse en el comunicado oficial con el que la Liga F hizo oficial este nombramiento. Aunque, una vez más, los gestores del fútbol profesional femenino venden una realidad paralela, pues Lola Romero era la única candidata al puesto.
De hecho, este cambio ha sido posible tras una modificación estatutaria, de manera que la nueva vicepresidenta tenga voz, pero no voto, represente a un club y, también a diferencia de lo que sucedía antes, no tenga remuneración. De esta forma, además de preparar un posible asalto a la presidencia de la Liga F en el caso de que Beatriz Álvarez fuera inhabilitada por el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), se intenta bloquear la hipotética readmisión del mencionado Alcaine.
Cabe recordar que el aragonés tiene denunciados ante el Consejo Superior de Deportes (CSD) y el Juzgado de lo Mercantil N.º 12 de Madrid a la citada Beatriz Álvarez y su director general, Pablo Vilches. Les acusa de una vulneración reiterada de los Estatutos de la LPFF, con extralimitación de funciones, fraude de ley en la composición de la Asamblea y convocatoria ilegal de una moción de censura, así como un bloqueo institucional al suprimir las funciones del vicepresidente.
El mismo movimiento que habría con Tebas en LaLiga
Salvando la sideral distancia que separa a una y otra, en la Liga F se ha preparado un escenario simétrico al que hay en LaLiga, donde, en el caso de que, al igual que Beatriz Álvarez, su presidente, Javier Tebas, fuera inhabilitado por el TAD, su sustituto sería Miguel Ángel Gil, actual vicepresidente y, como Lola Romero, representante del Atlético de Madrid.
Rubén Alcaine, Lola Romero y Pedro Malabia, cuando estaban en la ACFF. (EFE/Lucía Santiago)
Lo adelantamos en este diario en junio del año pasado, a raíz de la noticia de que, según la versión de un padre, el Atlético tenía previsto eliminar "9 de los 12 equipos femeninos que hay, lo que va a afectar a más de 200 niñas", mientras que desde el club rojiblanco confirmaron que la reducción sería "de 17 a 9 equipos", lo cual no deja de suponer un importante merma.
Detrás de esta decisión se encontraban Carlos Bucero, el director general de fútbol, y la entonces directora deportiva de la sección de fútbol femenino, Patricia González. Con ello quedó claro que Lola Romero, otrora alma mater del Atlético Féminas, no solo había perdido peso, sino que ni siquiera tuvo el suficiente como para evitar esta reducción de equipos de niñas.
Ha perdido peso en el Atlético de Madrid
El pasado mes de octubre, Mateu Alemany se incorporó al Atlético de Madrid como director de Fútbol Profesional Masculino. El balear entró a formar parte del equipo de Bucero, con la misión de liderar todos los asuntos relacionados con el primer equipo masculino y el Atlético Madrileño, así como el área profesional de la Academia. Es decir, todo, menos el fútbol femenino, que, tras la marcha de Patricia González, volvió a depender de Lola Romero, aunque con mucha menos influencia.
A unos resultados más que discretos, con el primer equipo a 12 puntos de la tercera plaza, hay que añadir cosas como lo sucedido con el partido de Women's Champions League contra el Manchester United, que coincidió en hora y fecha con la semifinal de Copa del Atlético masculino contra el FC Barcelona en el Metropolitano. La decadencia de la sección también lo demuestra que se haya visto sobrepasada por la del Real Madrid, de una relativa reciente creación.
La llegada de Romero a la vicepresidencia de la Liga F se antoja como el primer paso para, junto a Pedro Malabia, Director General de Planificación Estratégica y Desarrollo, además de buscarse una salida, mantener el control de Fortumy. No hay que olvidar que Romero y Malabia coincidieron con Rubén Alcaine en la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (ACFF), de la que el aragonés fue presidente, con Lola como vicepresidenta y Pedro, director general.
Malabia, que para esto, y a diferencia de lo que hace en la Liga F, sí ha diseñado una estrategia clara, solo tiene que esperar sentado la decisión del TAD. Si Beatriz Álvarez y Pablo Vilches son inhabilitados, él podrá ser el director general, con Lola Romero en la presidencia. Todo ello siempre y cuando los clubes sigan impasibles, como si la cosa no fuera con ellos. A excepción de los tres que no se callan y levantan la voz, léase Real Madrid, Real Sociedad y Deportivo Abanca.
Y, claro, la pregunta que surge es si, con vistas a las elecciones que deberán convocarse al término de la presente temporada, suponiendo que no lo hagan anticipadamente, el Madrid moverá ficha. En este sentido, el nombre que siempre surge es el de Ana Rossell, la directora deportiva del club blanco, que ha trabajado para LaLiga y siempre ha mantenido una buena relación con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). ¿Contraatacará el Real Madrid? El posible derbi está servido.
Aunque en el organigrama que la Liga F tiene colgado en su página web, el cargo aún figuraba este miércoles como vacante, la semana pasada Lola Romero (Río de Janeiro, 1966) fue proclamada vicepresidenta de la Liga Profesional de Fútbol Femenino (LPFF). La histórica representante del Atlético de Madrid sustituye al mocionado Rubén Alcaine y, viendo cómo se ha ejecutado el relevo, es un claro movimiento para mantener el control de lo que algunos llaman el chiringuito de Fortuny.