Los árbitros evitan ir al VAR por miedo al neverazo (aunque adulteren los partidos)
El CTA está llevando a los colegiados a lo que Xavi Estrada llama "inhibición jerárquica". "Cuando el VAR sabe qué debe hacer, pero el peso del árbitro condiciona la intervención"
Sánchez Martínez habla con Oyarzabal e Iñaki Williams. (Reuters/Pankra Nieto)
Aunque podrían ponerse otros ejemplos, como lo sucedido en el Metropolitano, hay dos jugadas que reflejan el atolladero al que el Comité Técnico de Árbitros (CTA) que preside Fran Soto está llevando al fútbol español. La primera sucedió en el derbi vasco de Liga y la segunda, tan solo diez días después, en el de Copa. En estos dos partidos, ambos disputados en San Mamés, la Real Sociedad se vio perjudicada con decisiones que, además de la confusión que generan con el arbitraje, ponen en entredicho el uso del VAR.
La primera acción polémica fue la expulsión por roja directa a Brais Méndez, en la que las imágenes demuestran que, en contra de lo que Cuadra Fernández reflejó en el acta porque así debió de decírselo su auxiliar, no hubo ningún manotazo a Aitor Paredes, quien fingió la inexistente agresión. El árbitro estaba de espaldas y no pudo ver la acción, por lo que debió ser avisado por el VAR para ir a revisarla. Pero su responsable, Del Cerro Grande, no lo hizo y provocó la injusta expulsión.
La segunda acción ocurrió en la semifinal de Copa con una mano de Laporte dentro del área del Athletic de Bilbao que, según el Reglamento, era penalti claro. Sin embargo, Sánchez Martínez no lo señaló. ¿Por qué? Lo explicó el capitán rojiblanco, Iñaki Williams: "Al principio, el árbitro nos comentó (a él y al capitán de la Real, Oyarzabal) que lo iban a revisar y, cuando el VAR le llamó, nos dijo que la mano era la que tenía más cerca del cuerpo, prácticamente pegada, y que no era punible".
La pregunta es: ¿y para qué está el VAR?
Como puede comprobarse, en ambos casos lo lógico hubiera sido que, teniendo la posibilidad de revisarlas en el VAR, los árbitros se hubieran acercado al monitor a ver las dos acciones y de este modo ser ellos quienes decidieran si Brais merecía la roja y si la mano de Laporte era penalti. Sin embargo, al no hacerlo, dejaron a Del Cerro Grande y Melero López, sus compañeros que estaban al frente del VAR, como posibles encubridores de unas decisiones que adulteran los partidos.
Felix Zwayer sí fue al VAR en el partido de Champions jugado en San Mamés. (Europa Press)
Lo sucedido con la mano de Laporte en el Athletic-Real de Copa lo explicó perfectamente el exárbitro Xavi Estrada Fernández en su cuenta de la red social X: "La mano es clarísima. Lo que hemos visto es un caso de inhibición jerárquica en el CTA: cuando el VAR sabe qué debe hacer, pero el peso del colegiado de campo condiciona la intervención". Se puede decir más alto, pero no más claro.
En el trasfondo de esta "inhibición jerárquica" de la que habla Xavi Estrada puede estar el hecho de que, como informó la Cadena COPE, el CTA tiene una norma que se ha comenzado a implementar esta temporada, por la que, si el VAR tiene que corregir al árbitro en más de dos ocasiones en un partido, este irá automáticamente a lo que coloquialmente se conoce como la nevera. Es decir, quedarse una o varias jornadas sin dirigir un encuentro.
Como informó la Cadena Cope, esta temporada, si el VAR tiene que corregir más de dos veces al árbitro, este va automáticamente a la nevera
Con esta medida se busca reducir la intervención de la tecnología y que los árbitros muestren más personalidad sobre el terreno de juego. Aunque lo que realmente provoca es lo ocurrido en los dos últimos derbis vascos, donde el VAR podía corregir unas decisiones equivocadas de sus compañeros, aunque estos no hicieron caso para no acabar en la nevera. Pocos gremios son más corporativistas que el arbitral, de ahí la connivencia también del CTA en sus posteriores evaluaciones.
El 21 de julio del año pasado, el nuevo presidente del estamento arbitral, el mencionado Fran Soto, dio a conocer su equipo de trabajo para la presente temporada. En lo que al fútbol masculino se refiere, este está formado por los exárbitros David Fernández Borbalán, como responsable técnico, y Eduardo Prieto Iglesias, al frente del VAR. Mientras la exárbitra Marta Frías se ponía al frente de las relaciones institucionales y portavocía.
Marta Frías, portavoz del Comité Técnico de Árbitros. (EFE/Rodrigo Jiménez)
¿Tiempo de Revisión... o tiempo de diversión?
Precisamente, esta última también ha sido protagonista esta semana al hablar en la Cadena Cope sobre el video Tiempo de Revisión que el CTA cuelga en redes sociales después de cada jornada de Liga, en el que se analizan las jugadas polémicas. Marta Frías dijo entre risas que "veo tantas jugadas al día y tantas jugadas los fines de semana que al final ya no sé si son paredes, muros, o qué son", en referencia a la expulsión de Brais Méndez, por la que el gallego fue sancionado con dos partidos.
"Tiempo de Revisión se dedica a explicar las polémicas, no es nada didáctico", comentó Iturralde Gonzálezen la Cadena SER. "Tal y como nació, vino de culo. Lo hacen para que el mensaje sea afín a lo que quieren decir cuando el Reglamento es el que es. Me baso, por ejemplo, en la roja a Brais. Un CTA serio no puede salir diciendo que eso es una conducta violenta. Eso es no conocer el Reglamento", añadió el exárbitro vizcaíno. Lo dicho, ¿Tiempo de Revisión o, visto lo visto, tiempo de diversión? Pues maldita la gracia, sí.
"Tal y como nació, 'Tiempo de Revisión' vino de culo. Un CTA serio no puede decir que lo de Brais es una conducta violenta", asegura Iturralde
"Creo que Sánchez Martínez es un grandísimo árbitro y tiene personalidad. El VAR ha estado muy bien y ha sido lo justo”, añadió Iñaki Williams a su explicación sobre lo que el trencilla comentó sobre la mano de Laporte en el derbi vasco de este miércoles. Se lo dijo a él y a Oyarzabal, a quien el murciano expulsó la temporada pasada en Anoeta, aunque entonces sí acudió al VAR. Más que nada porque entonces no tenía ese temor a la nevera, además de que inicialmente sacó amarilla a su rival. Como diría un letrado, no hay más preguntas, señoría.
Aunque podrían ponerse otros ejemplos, como lo sucedido en el Metropolitano, hay dos jugadas que reflejan el atolladero al que el Comité Técnico de Árbitros (CTA) que preside Fran Soto está llevando al fútbol español. La primera sucedió en el derbi vasco de Liga y la segunda, tan solo diez días después, en el de Copa. En estos dos partidos, ambos disputados en San Mamés, la Real Sociedad se vio perjudicada con decisiones que, además de la confusión que generan con el arbitraje, ponen en entredicho el uso del VAR.