LaLiga suspende el Rayo-Oviedo por el pésimo estado del césped y la plantilla no puede más
La patronal se ve obligada a aplazar el partido ante el riesgo de lesión de los futbolistas. Los jugadores del equipo vallecano denuncian el mal estado del césped de Vallecas, al que califican de "impracticable", y demandan mejoras
Raúl Martín Presa, presidente del Rayo. (EFE/Mariscal)
LaLiga suspendió el Rayo Vallecano-Real Oviedo programado para las 14:00 de este sábado. El motivo no es otro que el mal estado del césped de Vallecas y las quejas por la salud de los futbolistas, quienes podrían lesionarse. "La decisión se adopta al comprobarse que, en el momento actual, el terreno de juego no reúne las garantías necesarias para la celebración del encuentro en condiciones de seguridad", informó la patronal.
"Cabe destacar que el Rayo Vallecano ha realizado importantes esfuerzos durante esta misma semana, acometiendo el cambio completo del césped del terreno de juego, con el objetivo de que el partido pudiera disputarse con normalidad. Sin embargo, las condiciones climatológicas adversas durante la ejecución de estos trabajos, así como las previsiones meteorológicas para las próximas horas, con continuidad de lluvias, han impedido que el césped alcance el estado óptimo necesario", añadió LaLiga.
"Tanto el club como LALIGA han puesto todos los medios a su alcance para tratar de agotar todas las opciones de disputa del encuentro hasta el último momento. Sin embargo, la evolución del estado del terreno de juego y la previsión meteorológica para la jornada de hoy, con continuidad de lluvias, no permiten garantizar la integridad de los futbolistas, por lo que se ha considerado necesaria la suspensión del partido", remató el escrito.
Después de muchos años de malestar, la plantilla del Rayo Vallecano ha elevado el tono para denunciar la situación que viven los jugadores, la afición y el estadio de Vallecas. A través de un comunicado de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) dirigido a la directiva encabezada por Raúl Martín Presa, los futbolistas vallecanos han querido pedir mejoras en las instalaciones, ya que denuncian que, por ejemplo, no siempre se pueden duchar con agua caliente.
"La afición del Rayo Vallecano es un pilar fundamental y uno de los mayores activos del club. Su fidelidad, compromiso y apoyo constante, independientemente de las circunstancias, es digna de admiración. Creemos firmemente que esta afición merece un mayor cuidado y consideración, acorde a lo que representa para la identidad y la historia del Rayo Vallecano", empezó el comunicado.
"Durante la pretemporada, la plantilla estuvo cerca de tres meses sin poder entrenar en nuestra Ciudad Deportiva debido al mal estado de los campos, viéndonos obligados a salir de las instalaciones para poder hacerlo en un campo que reuniera las condiciones necesarias para desempeñar profesionalmente nuestro trabajo. Esta situación, prolongada en el tiempo, afectó de manera directa al trabajo diario, a la planificación y a la normalidad que requiere un equipo profesional de Primera División", siguió el comunicado.
"Césped impracticable"
"Meses más tarde, y debido a la climatología, no se pudo entrenar en nuestro campo de entrenamiento, teniendo que buscar una solución entrenando en un campo de césped sintético fuera de las instalaciones debido al mal estado de los mismos en nuestra Ciudad Deportiva. En el último mes, el estado del césped del Estadio de Vallecas ha sido claramente deficiente, una situación que se ha ido agravando con el paso de las semanas y que ha quedado reflejado tanto en partidos anteriores como en la situación vivida hoy, a pocas horas de disputar un nuevo encuentro oficial", explicaron antes de jugar contra el Real Oviedo.
Álvaro García centra un balón en Vallecas. (AFP7)
"Un terreno de juego inestable e impracticable que ha obligado al equipo a entrenar en la Ciudad Deportiva. Consideramos que el terreno de juego no reúne las condiciones mínimas exigibles para disputar un partido de la máxima categoría. A esta situación se suman deficiencias en las instalaciones que usamos a diario, como la falta de agua caliente en las duchas en determinados días, una limpieza que no siempre ha sido la adecuada y unas instalaciones obsoletas que no se corresponden con los estándares que requiere un club de Primera División para un correcto desempeño profesional", sigue la plantilla.
"Queremos subrayar que todos estos puntos han sido trasladados previamente a la presidencia del club en diferentes ocasiones. Sin embargo, las soluciones prometidas y las explicaciones recibidas hasta el momento no han resuelto de manera efectiva una situación que entendemos que no puede prolongarse más, ya que vemos peligrar nuestra integridad física y nuestras condiciones básicas de trabajo", afirmó el comunicado.
"Este comunicado no busca generar conflicto ni desviar la atención del partido que disputamos este sábado, cuya importancia deportiva asumimos con total profesionalidad y compromiso. La plantilla y el cuerpo técnico estamos plenamente centrados en competir y en defender el escudo del Rayo Vallecano, siendo conscientes de que somos los máximos responsables de la situación deportiva actual. Precisamente por ese compromiso, consideramos que ha llegado el momento de expresar de forma pública que esta situación debe cambiar. Disponer de condiciones de trabajo dignas y cuidar a una afición ejemplar no es una exigencia extraordinaria, sino una responsabilidad básica de un club que compite en Primera División", remata la plantilla.
LaLiga suspendió el Rayo Vallecano-Real Oviedo programado para las 14:00 de este sábado. El motivo no es otro que el mal estado del césped de Vallecas y las quejas por la salud de los futbolistas, quienes podrían lesionarse. "La decisión se adopta al comprobarse que, en el momento actual, el terreno de juego no reúne las garantías necesarias para la celebración del encuentro en condiciones de seguridad", informó la patronal.